El móvil de Bretón lo sitúa donde dijo el día de la desaparición

Los peritos indican que el teléfono no tuvo señal durante cinco horas, pero no confirman si estuvo apagado. Expertos en Química confirman el empleo de gasóleo en la hoguera donde aparecieron los restos óseos.

el 04 jul 2013 / 15:03 h.

Expertos en Telecomunicaciones de la Policía han declarado este  jueves, en el juicio seguido en la Audiencia Provincial de Córdoba  contra José Bretón, al que se acusa del asesinato de sus hijos, Ruth  (seis años) y José (dos años), que Bretón siguió el itinerario, por  la ciudad de Córdoba, que él había dicho que hizo en el día en que  denunció la desaparición de sus hijos, el 8 de octubre de 2011. breton-0407En concreto, dos funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía  comprobaron en su día, realizando más de un centenar de llamadas  telefónicas a lo largo del recorrido que Bretón declaró haber  efectuado, que el itinerario que éste dijo haber utilizado era  compatible con los registros de su móvil. Sobre ello abundaron otros agentes policiales expertos en  telecomunicaciones, quienes han podido precisar que al móvil de  Bretón le dieron cobertura las antenas repetidoras de telefonía  ubicadas en Góngora, cerca de la casa de los abuelos paternos de los  niños; la ubicada en el Hospital Militar, también en esa zona, pero  más alejada e igualmente en el ámbito de la casa de su hermana  Catalina, y la situada en el Polígono de Las Quemadas, donde se  encuentra la finca de los abuelos paternos, que es donde Bretón hizo  una hoguera en la que aparecieron restos óseos que todos los peritos  forenses han determinado que son de niños. Los expertos policiales han aclarado que, con el movimiento de una  persona, existe la posibilidad de que cambie la antena que le da  cobertura su móvil, aunque solo se desplace unos metros y las antenas  estén muy más alejadas entre sí. UN "SALTO" DE CINCO HORAS. Otros expertos de la Policía que analizaron el móvil de Bretón y  extrajeron toda la información disponible en el mismo, han explicado  que éste guarda todas las posiciones de antenas wi-fi a las que se  conecta o puede conectarse, almacenando las coordenadas GPS de las  antenas correspondientes. Hubo diez bloques de posiciones que se  grabaron y les permitieron crear un mapa con los movimientos del  móvil, con diversas conexiones durante la mañana del 8 de octubre,  produciéndose luego "un salto" de varias horas, entre las 13,00 y las  18,00 horas, en las que no hay registros, aunque no saben si el  teléfono estuvo apagado o no en ese periodo. Con más detalle se expresaron los peritos llamados por la  acusación particular, que ejerce la letrada María del Reposo Carrero  en nombre de la madre de los niños, Ruth Ortiz. En concreto, los  ingenieros especializados en telecomunicaciones Luis Enrique Hellín y  César Serrano han elaborado un informe pericial sobre los movimientos  de Bretón, a raíz del estudio de su móvil y coinciden en muchos datos  con los informes policiales al respecto. En concreto, el 8 de octubre, a las 12,57 horas, Bretón estaba en  la zona de la casa de su hermana Catalina y luego llegan los niños a  la casa de los abuelos (13,12 horas). Poco después, a las 13,32  horas, se desconecta el 'Latitude' del móvil de Bretón, es decir, el  programa del teléfono que permite su localización geográfica vía GPS,  si bien, a las 13,48 horas hizo una llamada infructuosa a Ruth en la  zona de Las Quemadas y luego apaga o se desconecta el móvil. Bretón volvió a conectarlo a las 17,49 horas, en la zona de Carlos  III y a las 18,05 horas ya ha aparcado junto al Parque Cruz Conde,  según un mensaje vía 'whastsapp' que Breteón envió a su hermano, al  que dice que está en la Ciudad de los Niños. Después, a las 18,17  horas Bretón llama a su hermano, para decirle que ha perdido a los  niños y a las 18,19 horas Bretón entra en la Ciudad de los Niños,  según muestran las imágenes de la cámara allí situada y, finalmente,  llamó al 112 a las 18,40 horas, de cuatro minutos de duración, para  avisar de la pérdida de sus hijos y Bretón guardó una foto del  registro de la llamada al 112. MEMORIA DEL TELEFONO. El 17 de octubre, cuando se detuvo a Bretón, la Policía hace un  primer volcado (copia) de los datos visibles de la memoria del móvil  de Bretón, para comprobar todas las llamadas y mensajes habidos y  comprobaron que se habían producido 290 llamadas (entrantes,  salientes y perdidas), con 32 borradas, entre el 30 de septiembre y  el 10 de octubre. Sin embargo, Bretón u otra persona guardó  fotografías del registro de determinadas llamadas efectuadas y  borradas. Posteriormente se hizo un nuevo volcado de la memoria completa,  que permitía ver incluso elementos que se hubieran borrado por el  usuario, se ha comprobado que faltan más de medio centenar de  llamadas, borradas mediante un programa de ordenador, y se necesitan  para ellos unos conocimientos informáticos avanzados, según Hellín. EMPLEO ACELERANTES EN LA HOGUERA. Por otro lado, también ha prestado declaración ante el tribunal  dos peritos de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y  de Montes (Etsiam) que generaron un escenario similar para la  recreación de la hoguera que hizo Bretón en la finca de sus padres en  Las Quemadillas. Lo hicieron en el Campus de Rabanales, muy cerca de  dicha finca, empleando una mesa que fuera fiel reproducción de la  hallada en la hoguera y que se colocó como estaba la original, según  las fotos que les facilitó la Policía. Emplearon leña seca (325 kilos) y gasoleo (35 litros en diversas  tandas, dosificándolo y nunca más de cinco litros a la vez), buscando  la reproducción una columna de humo como la que generó la hoguera  original y que fue detectada por cinco torres de observación del  Infoca. Luego, por las cenizas generadas, que superaron los cinco  centímetros de altura media de la hoguera original, determinaron que  la cantidad de leña usada por Bretón fue de 250 kilos, mientras que  la cantidad de gasoleo usada en la hoguera de Las Quemadillas  calculan que alcanzó los 80 litros. Por su parte facultativos del Servicio de Química del Instituto  Nacional de Toxicología ha dicho este jueves durante el juicio que  estudiaron la posible presencia de acelerantes en restos de ropa, y  muestras de hojas, de tierra, de asfalto y en un bidón, recogidos en  la hoguera y en la finca. En todas las muestras hallaron presencia de  acelerantes, con un patrón similar al gasoleo, salvo en una de  aspecto petreo (asfalto). Por otro lado, otros dos funcionarios policiales, licenciados en  Ciencias Químicas, buscaron en febrero de 2012 la presencia de  acelerantes en los restos óseos hallados en la hoguera, que entonces  aún se pensaban que eran de animales, pero las muestras, según han  dicho, no reunían las condiciones para llevar a cabo las pruebas, ya  que "venían sueltas en cajas de cartón y en sobres y no en  recipientes herméticos", como debe ser, para evitar pérdidas de  posibles vapores e includo de las cenizas y esquirlas. De hecho, según han precisado estos peritos, los huesos eran  "esquirlas calcinadas", que al tocarlas desprendían polvo y las  opciones de encontrar acelerantes en las mismas "eran prácticamente  nulas", aún así las pasaron a un recipiente hermético y las someten a  calefacción, provocando con ello un "ligero rozamiento de los  restos", al pasarlos de las cajas de transporte al recipiente de  examen y de éste a las cajas de nuevo, de modo que, según han  reconocido, algunos huesos pudieron fragmentarse.

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