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El negocio de los negocios: En contra del 'sistema'

el 06 abr 2010 / 19:22 h.

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Con una crisis económica que tiene a medio “primer”  mundo en jaque a la espera de saber si lograremos salir de ella o no, los últimos tiempos están siendo especialmente convulsos en lo que a la situación política en muchos países de la zona euro se refiere.

Y ya no porque la UE haya tenido que intervenir en la economía de Grecia (y ya se verá si no tiene que hacer lo propio con la española), sino porque son constantes los escándalos políticos que práctuicamente cada día salpican las primeras planas de los rotativos. En este sentido, si alguien creía que “elementos” como Julián Muñoz o Francisco Camps sólo brotan en nuestro fértil territorio (que siempre parece estar dispuesto a dejarse abonar por todo tipo de corruptelas) no podría estar más equivocado. Y como mejor muestra, el brillante y magistral botón que supone este primer volumen de El negocio de los negocios, ideado y guionizado por Denis Robert, un periodista de investigación del país vecino. En este brillante tebeo con mayúsculas, Robert narra, desde un punto de vista autobiográfico, toda la trama que envolvió al asunto Clearstream, un caso de corrupción que salpicó la escena política francesa hace unos pocos años implicando a personajes de tanto calibre como Chira o el propio Sarkozy antes de convertirse en presidente de la República. Dedicando los tres primeros capítulos a introducir al lector brevemente en las postrimerías de dicho caso (que acaecían allá por 2006), Robert pasa rápidamente a trasladar su relato a mediados de los noventa, para trazar así un recorrido por sus primeras investigaciones en lo referente a materia de corrupción.

De la mano del periodista, y gracias a la soberbia labor al dibujo de un Laurent Astier que consigue reinventarse a sí mismo en cada nueva página con composiciones que se mueven entre lo brillante y lo antológico, el lector irá reconociendo a figuras tan familiares como el juez Garzón (al que Robert tuvo la ocasión de entrevistar) junto a otras que no por desconocidas resultan menos relevantes en el profundo y locuaz análisis que efectúa el guionista.

En este sentido, resulta especialmente notable, y es un hecho que convierte a este cómic en una de esas lecturas que nadie debería dejar pasar, el que por más que Robert analice una particularidad reducida al entorno de Francia y aledaños, El negocio de los negocios sea un título de reverberancias y alcance universales, y que sirva al tiempo como un preciso análisis de la situación actual, convirtiéndose en un cómic que pone de relieve de forma inmejorable que el noveno arte puede dar mucho de sí cuando se quiere y que, en contra de lo que afirmaba Molina Foix el pasado año, el mundo de las viñetas no es coto privado de inanes y olvidables dibujitos para los más pequeños de la casa.

Edita Astiberri en un libro en cartoné de 216 páginas en B/N por 19 euros.

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