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El Nilo se traga a Luxor

Las aguas del río Nilo están debilitando los cimientos de los templos de Luxor, la antigua Tebas, que en solo veinte años han sufrido más que en sus tres milenios de historia. La culpa la tiene la presa de Asuán, a unos 250 kilómetros de la zona. (Foto: EFE)

el 14 sep 2009 / 23:58 h.

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Las aguas del río Nilo están debilitando los cimientos de los templos de Luxor, la antigua Tebas, que en solo veinte años han sufrido más que en sus tres milenios de historia.

La culpa la tiene la presa de Asuán, a unos 250 kilómetros de la zona. Desde que fuera completada en 1970, el nivel de las aguas subterráneas ha subido considerablemente hasta suponer un peligro inminente para los templos. A eso hay que añadir las filtraciones de las aguas provenientes del regadío de las tierras agrícolas de los alrededores, que en los últimos años también han aumentado.

Ahora, un ambicioso proyecto tiene como fin rebajar dos metros el nivel de las aguas subterráneas, que están corrompiendo los cimientos de algunos de los templos más visitados del turismo mundial.

Un proyecto similar en la otra orilla del Nilo, también en Luxor, ya ha conseguido salvar los grandiosos templos de Karnak y Luxor.

"Como los monumentos son de piedra arenisca porosa, pueden absorber el agua, algo que ya ha pasado con los cimientos de los templos", advirtió Gustaffon, de la Agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID).

Ahora, los colosales monumentos de Ramesseum, Seti I, Amenofis III y Medinet Habu, así como los templos y tumbas de la ribera occidental, serán el objetivo de la nueva iniciativa, según explicó el director de Egiptología del Consejo Supremo de Antigüedades, Sabri Abdel Aziz.

Conla financiación de la USAID, el proyecto, que tiene un presupuesto de entre 40 y 50 millones de libras (unos 9 millones de dólares) según Aziz, está previsto que comienze durante el próximo mes de junio.

A lo largo de 5 kilómetros repletos de antigüedades, y bajo la supervisión de dos técnicos estadounidenses, numerosos obreros y expertos en arqueología egipcios excavarán hasta una profundidad de siete metros para rebajar el nivel de las aguas subterráneas.

Y cuando se seque la tierra, además de que los monumentos descubiertos recuperarán el vigor que les ha permitido perdurar durante siglos de historia, los arqueólogos podrán desvelar lo que hasta ahora ha permanecido escondido bajo las aguas.

"No descartamos en absoluto que las excavaciones den lugar a nuevos descubrimientos arqueológicos" afirmó Aziz.

Para ello, los responsables del proyecto tomarán una serie de precauciones, como utilizar sensores en la misma tierra que detecten una posible pieza arqueológica antes de cavar. Y siempre procurando que las obras estén a una distancia mínima de 50 metros de los templos.

Al final de todo el proyecto, se instalarán unas tuberías para drenar todas las aguas y hacerlas desembocar en un canal cercano.

Con una duración prevista de 17 meses, la realización de este proyecto no afectará al turismo, ya que los viajeros podrán seguir visitando los templos situados al sur del Valle de los Reyes.

Según los egipcios antiguos, los dioses descansaban en la remota Tebas después de la creación del mundo. Ahora, testigos de la gloria de los reyes más poderosos del Antiguo Egipto, los monumentos de Tebas podrán así descansar sobre cimientos más seguros. Y con ellos también los dioses recuperarán su sueño.

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