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El nuevo Betis gana como el Betis de casi siempre

Giro de 180 grados en el once y en actitud y el gol típico de la recta final. El Betis ha logrado un tercio de sus 26 puntos del minuto 85 en adelante.

el 12 feb 2012 / 20:59 h.

Pepe Mel saluda a Marcelo Bielsa antes del Betis-Athletic.
Lo mejor del Betis de casi toda la vida desde que Pepe Mel lo dirige y lo mejor del Betis renovado que el técnico madrileño construyó para evitar el desangramiento de cuatro jornadas sin ganar se reunieron el sábado en el Benito Villamarín para, juntos, pasar por encima del Athletic, un adversario cuya Liga no tiene nada que ver con la de los verdiblancos pero que fue ampliamente superado por su anfitrión, y así poner fin a una racha que comenzaba a amenazar de nuevo el futuro del equipo y de su técnico. El Betis reaccionó porque recuperó sus señas de identidad, las que perdió de manera brutal ante el Granada y el Mallorca: intensidad, verticalidad y gol. Y además les sumó el brío propio de quienes vienen de no jugar, hasta ocho futbolistas nuevos respecto a la alineación anterior y varios de ellos ante su primera oportunidad de la campaña, véase Fabricio o Nelson.

El Betis, en resumen, se alimentó de la ilusión de los nuevos y el despertar de los que acaso estaban algo dormidos para volver a ser esa escuadra que se harta de generar fútbol ofensivo (un gol, dos remates al larguero y nueve ocasiones claras en total) y acabar ganando... como casi siempre también. Porque una victoria en el descuento puede parecer extraordinaria, y de hecho lo es, pero en el caso del conjunto heliopolitano se ha convertido en una sana y extraña costumbre. Le van los finales al equipo de Mel, que ha sumado 9 de los 26 puntos que atesora gracias a goles marcados en los cinco últimos minutos de partido, que a su vez han sido 8 para un total de 25. Es decir, que el Betis ha logrado casi un tercio de sus puntos y ha marcado un tercio de sus goles del minuto 85 en adelante.

De esos ocho tantos en tamos finales, cinco resultaron útiles al Betis. Por orden cronológico, el primero fue el que obtuvo Rubén Castro en la primera jornada ante el Granada: era el minuto 87 y del 0-0 se pasó al 0-1; la diana, por tanto, valió dos puntos. En la jornada siguiente, frente al Mallorca, de nuevo el delantero canario vio puerta en el minuto 86; resultado final, 1-0, así que el tanto aportó otros dos puntos. El siguiente episodio fue contra el Valencia: en el minuto 90, el Betis perdía 0-1, pero otra vez Rubén se erigió en héroe, esta vez con un doblete (90' y 94') que por tanto sirvió a los suyos para sumar tres puntos. A los siete puntos derivados de goles de Rubén hay que sumar los dos conseguidos el sábado ante el Athletic gracias al derechazo de Nelson en el minuto 92.

Como el Betis ha marcado ocho goles en los cinco últimos minutos más el descuento y hasta aquí han aparecido cinco, quedan tres que por desgracia para los verdiblancos no se tradujeron en ningún punto. Ante la Real Sociedad, por ejemplo, Jonathan Pereira hizo el 2-2 en el 85', pero en el 92' llegó Íñigo Martínez y largó un chutazo desde 50 metros que significó el 2-3. Contra el Atlético de Madrid (0-2), Santa Cruz logró el segundo tanto en el 90', así que sentenció el choque pero no influyó en los puntos sumados, igual que el gol de Jorge Molina en el 91' ante el Sporting (2-0).

En apenas 22 compromisos de Liga, el Betis ha demostrado que se le dan mucho mejor las segundas partes (16 goles), aunque en defensa ocurre al revés (18 goles de los 31 que ha encajado en total). Eso sí, el balance en las rectas finales no tiene color. Frente a los nueve puntos a favor a partir del minuto 85, sólo dos ha perdido en el mismo parcial. La culpa fue del susodicho Íñigo Martínez, que quitó el punto del empate al Betis ante la Real Sociedad, y del osasunista Nekounam, que en el minuto 92 dejó a los de Mel sin el punto que le otorgaba el 1-1 vigente.
El Betis ha encajado otros tres goles en los cinco últimos minutos, pero por suerte (o por desgracia, según los casos) para el conjunto de las trece barras no influyeron en el resultado. David López hizo el 2-3 definitivo en San Mamés en el 86', Koke certificó el triunfo del Rayo (0-2) en el Villamarín en el 88' y, por último, Messi firmó el 4-2 para el Barça en el Camp Nou en el 86'.

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