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El nuevo Gobierno echa a andar

El Gobierno ya tiene caras. Más de un mes después de ganar las elecciones, Zapatero ha terminado de dibujar su nuevo gabinete. Prometidos los cargos, tomadas las fotos de familia y traspasadas las carteras, ya sólo queda ponerse a trabajar. Ayer, cada ministro acabó de configurar su propio equipo.

el 15 sep 2009 / 03:14 h.

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El Gobierno ya tiene caras. Más de un mes después de ganar las elecciones, Zapatero ha terminado de dibujar su nuevo gabinete. Prometidos los cargos, tomadas las fotos de familia y traspasadas las carteras, ya sólo queda ponerse a trabajar. Ayer, cada ministro acabó también de configurar su propio equipo.

El presidente del Gobierno ha elegido un gabinete "modernizador", en el que prima la capacidad de gestión sobre el espíritu de pertenencia al partido (casi la mitad de los ministros no milita en el PSOE). Es un equipo joven que está llamado a cumplir fielmente los compromisos que Zapatero enumeró en su discurso de investidura la semana pasada.

En su comparecencia ante los 350 diputados del Congreso, el dirigente socialista demostró tener muy clara su idea de España, que explicó hasta de 23 maneras diferentes. Para defenderla trabajan desde ayer los nuevos ministros, que han sido elegidos para cumplir con cuatro prioridades básicas: derrotar a ETA, fortalecer la economía para enfrentarse a la desaceleración a nivel mundial, configurar una España igual para hombres y mujeres y renovar la Justicia. Todo ello, aderezado con altas dosis de diálogo y consenso, la obsesión de Zapatero. Ya en la campaña electoral, el presidente se comprometió a trabajar por hacer de la que empieza la legislatura del diálogo, por acabar definitivamente con la etapa de crispación que tanto ha manchado el debate político durante los últimos cuatro años. En su investidura, confirmó su intención de llevar la calma al Parlamento y ofreció al resto de los grupos y, en especial, al líder del PP, Mariano Rajoy, pactos en los asuntos de Estado. Rajoy pronunció un sí con la boca pequeña y con condiciones y el resto de los grupos, pese a que no apoyaron la investidura, tendieron la mano.

Los ramos clave. El nuevo diseño del Ejecutivo refleja las prioridades y preocupaciones a las que el presidente del Gobierno quiere dedicar la legislatura. La más obvia, la economía. La permanencia de Pedro Solbes fue el primer indicio de que a Zapatero le inquietan los efectos que está teniendo la crisis mundial en la economía española. El presidente augura dos años más de desaceleración y, para hacerle frente y apoyar el trabajo de Solbes, llamó a Miguel Sebastián, amigo personal.

Pero la creación del nuevo Ministerio de Ciencia e Innovación ha sido el signo más claro de que el Gobierno está dispuesto a volcarse para que los ciudadanos no tengan que preocuparse más de la subida de los precios, el empleo y el nivel adquisitivo. Junto a la economía está el asunto que centró la legislatura anterior y desató la crispación en la arena política: el terrorismo. Contra ETA, Zapatero tiene dos armas: el diálogo y Rubalcaba. Muy a pesar del ministro de Interior, el presidente ha logrado convencerle para que continúe al frente de una de las carteras más complicadas. En cuanto al PP, le ha ofrecido un pacto (más tácito que escrito) para derrotar a la banda.

Justicia es la tercera de las patatas calientes. "Crucial e inaplazable". Fueron los adjetivos que utilizó Zapatero para defender que la renovación del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional son las tareas más urgentes heredadas del anterior mandato.

"No tolerar que el género decida la suerte de otra persona" es la última de las obsesiones de José Luis Rodríguez Zapatero. Está dispuesto a acabar con la lacra de la violencia machista y con la brecha discriminatoria que separa a hombres y mujeres. Nada refleja mejor sus intenciones que la creación de un nuevo Ministerio de Igualdad y el hecho inédito de que una mujer, Carme Chacón, dirija por primera vez en la historia de España la cartera de Defensa.

El engranaje básico que trabajará para defender los postulados anteriores ya está en funcionamiento. Los ministros ya han comenzado su andadura diseñando sus planes de trabajo y ultimando los equipos de confianza que les acompañarán. Algunos de estos cargos de confianza tomaron posesión ayer, como Diego López Garrido en la Secretaría de Estado para la UE; Josefina Cruz y Víctor Morlán en las de Infraestructuras y Planificación y Relaciones Institucionales, respectivamente, o Mercedes Elvira en la de Administración Pública. Amparo Valcarce repetirá como secretaria de Estado de Política Social, Trinidad Jiménez hará lo mismo con la Secretaría de Estado para Iberoamérica y Leire Pajín con la de Cooperación Internacional. Revalidan su cargo también David Vergara en Economía y Consuelo Rumí como secretaria de Estado de Inmigración. El Gobierno ya está en el tajo.

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