Local

«El órgano cautiva de por vida»

Es uno de los músicos con mayor proyección de Andalucía. Imparte clases en el Conservatorio Superior de Sevilla pero también ofrece conciertos de órgano, da conferencias, investiga, dirige una academia sobre este instrumento. Ahora dirigirá la restauración de varios dentro de 'Andalucía Barroca'.

el 14 sep 2009 / 20:13 h.

TAGS:

-¿Cómo llegó usted al mundo del órgano y por qué este instrumento?

-Las personas que se dedican al órgano normalmente no tienen conciencia de por qué se dedica a él. Se puede hablar de una especie de virus que contagia y que te lleva a ese instrumento de forma poderosa. Al que le gusta, le cautiva de por vida. Cuando niño me fascinó.

-¿Qué lo diferencia de otros?

-Es muy particular. Probablemente es una de las máquinas más sofisticadas y complejas que el hombre haya construido nunca. Y eso lo distingue de otros. Realmente no se puede parangonar con ningún instrumento de teclado ni melódico en absoluto.

-Usted es profesor en el Conservatorio Superior de Sevilla pero imparte acústica, ¿qué tiene que ver?

-En principio nada. Son accidentes de la vida.

-¿Y cómo llegó a impartir esa materia entonces?

-Pregunta delicada? En mi formación he intentado abarcar muchos campos. La acústica no es el central, en absoluto, pero sí hay aspectos que son de mi interés y que son precisamente los que trasmito a mis alumnos, como la afinación, la evolución histórica del sistema musical, cuestiones de análisis...

-¿Y qué es más difícil: interpretar una pieza o enseñar a interpretarla?

-(Largo silencio) Probablemente es más difícil enseñar pero es muchísimo más interesante porque te permite transmitir a otros cómo resolver los problemas, cómo llegar a un ideal que quien enseña tiene en su mente.

-Dentro de su trayectoria, usted ha trabajado en un taller para restaurar órganos. ¿Qué le ha aportado la experiencia?

-Es fundamental para un músico conocer su funcionamiento. Yo tuve la suerte de estar trabajando en un taller de construcción de claves y en el taller del maestro Grenzing de Barcelona. Es una parte clave de mi formación. Sin eso, no sería lo que soy.

-¿Es difícil restaurarlos?

-Es muy complicado. Afortunadamente ya se está tratando a los órganos como si fueran un patrimonio histórico comparable a un retablo, una pintura o una escultura. Es un proceso realmente largo que puede llevar un año o dos porque es una maquinaria con muchísimas facetas técnicas a resolver.

-¿Es importante el patrimonio andaluz en órganos?

-El patrimonio está repartido de una forma muy irregular. Hay zonas muy desérticas, en la provincia de Huelva y Jaén, donde prácticamente no quedan órganos. Y otras riquísimas, como Sevilla. Su riqueza artística y económica ha permitido que viviera un florecimiento del arte de la organería. Y hay lugares donde hay verdaderas colecciones de órganos, y eso coloca a Andalucía en un panorama internacional preferente. Existen unas grandes colecciones de instrumentos que hay por descubrir y la prueba es que hay muchísima gente del extranjero interesada en ello. Casi más que los que estamos aquí.

-¿Cuál es el órgano más importante del mundo?

-Eso no existe. A veces el órgano más maravilloso es un órgano pequeño, que casi nadie conoce? el instrumento mejor del mundo es el que realmente es musical, expresivo y con capacidad de comunicación.

-¿A dónde le gustaría llegar en el mundo del órgano?

-A ningún sitio. Mi carrera es multiforme. Soy organista pero también tengo una parte de musicología, de investigación, otra relacionada con el patrimonio histórico y hay algunas más, incluso la de acústica. Mi ideal podría ser el de poder hacer confluir todas estas cuestiones en un único punto. No sé si eso llegará.

  • 1