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El Palomar de Pino Montano

Una plaga de palomas viene causando molestias a los vecinos del norte de Sevilla

el 27 jun 2011 / 19:12 h.

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Ya se le conoce como el palomar de Pino Montano, y no es para menos, los vecinos de los bloques comprendidos entre la calle Mar de Alborán y Corral del Agua tienen que sufrir a diario las molestias causadas por los cientos de palomas que anidan en su comunidad. Excrementos, animales muertos y parásitos, son el pan de cada día para unos sevillanos que ya no aguantan más.


“Necesitamos ayuda, esto no es una reivindicación política sino pura necesidad”, explica Luciano Rodríguez, presidente de la comunidad del bloque número 2 de la calle Corral de las Maravillas, y que se ha erigido en representante de su barrio en la cruzada que mantienen contra lo que ellos llaman “las ratas del aire”. Su edificio reúne las características idóneas para que las palomas aniden en sus recovecos, haciendo imposible la vida cotidiana de sus residentes.


“El problema viene de hace años y se ha convertido en algo muy grave. Hemos tenido que invertir miles de euros de nuestro propio bolsillo para colocar rejas y trampas, pero el problema no ha remitido”, comenta Luciano, quien asegura haber retirado “más de cien bolsas de excrementos” de la azotea.


Las molestias causadas por estas aves llegan hasta el punto de que se internan en las viviendas, llegando a asustar de noche a las personas que se encuentran dentro durmiendo. Los malos olores también son habituales, en verano por el calor y en invierno por la humedad. “Un vecino que se iba a casar tuvo que salir acompañado de un paraguas para que no le arruinaran el traje”, recuerda el líder vecinal, y añade que “las conexiones eléctricas también se estropean”, y que es “imposible” tender.


En Pino Montano saben cuál es la solución, “bastaría con un plan sistemático de retirada de palomas o, por lo menos, apoyo logístico y económico”, señala Luciano, en referencia a las actuaciones llevadas a cabo desde la delegación de Sanidad en la plaza de la Toná o en San Martín de Porres . Allí, con la ayuda de un cañón con redes, los técnicos del Ayuntamiento capturaron a más de 400 ejemplares.


Pero en el norte de la ciudad siguen esperando a que se reúnan con ellos. Luciano insiste en que se ha puesto en contacto con el Consistorio varias veces, así como con la Consejería de Salud de la Junta, pero la única respuesta que han obtenido hasta ahora ha sido la de Participación Ciudadana, que no ofrecía soluciones a corto plazo.


Finalmente, estos vecinos quieren dejar claro que ellos no están en contra de los animales, sino de las plagas y los efectos negativos que les provocan.

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