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El Papa dice que el recurso a la violencia en nombre del cristianismo es un hecho que reconocen "llenos de vergüenza"

el 27 oct 2011 / 15:05 h.

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Benedicto XVI ha reconocido que "también en nombre de la fe  cristiana se ha recurrido a la violencia en la historia" y ha  subrayado que "es tarea de todos los que tienen alguna  responsabilidad de la fe cristiana el purificar constantemente la  religión de los cristianos". "Es un hecho que reconocemos llenos de  vergüenza", ha subrayado durante el discurso en la Jornada de Oración  por la Paz y la Justicia de Asis (Italia), junto con 300  representantes de las diferentes religiones del mundo.  

Sin embargo, el Papa ha recordado que "es absolutamente claro" que  este tipo de violencia es "un uso abusivo de la fe cristiana" porque  los cristianos creen en un Dios "del amor y de la paz" por lo que  deben ser "instrumento de la paz de Dios en el mundo".  

Así, ha recordado que el hecho de que la religión motive la  violencia es algo que, como personas religiosas les debe "preocupar  profundamente" porque, según ha explicado el Pontífice, "hay una  concepción y un uso de la religión por la que esta se convierte en  fuente de violencia". Precisamente, el Pontífice ha subrayado que en  contra de esta forma de violencia, los líderes religiosos deben  promover "el diálogo" entre las diferentes creencias.  

RECHAZO AL TERRORISMO

Por otra parte, el Papa ha destacado que otro tipo de violencia es  "el terrorismo", que emplea "ataques muy precisos que deben golpear  destructivamente en puntos importantes al adversario, sin ningún  respeto por las vidas humanas", porque "a los ojos de los  responsables, la gran causa de perjudicar al enemigo justifica toda  forma de crueldad".  

En este sentido, el Pontífice ha lamentado que el terrorismo es "a  menudo motivado religiosamente y que, precisamente el carácter  religioso de los ataques sirve como justificación para una crueldad  despiadada". "Aquí, la religión no está al servicio de la paz, sino  de la justificación de la violencia" ha afirmado.  

Por otro lado, el Pontífice ha subrayado que también el "no a Dios  ha producido una crueldad y una violencia sin medida que ha sido  posible sólo porque el hombre ya no reconocía norma alguna ni juez  alguna por encima de sí, sino que tomaba como norma solamente a sí  mismo". "Los horrores de los campos de concentración muestran con  toda claridad las consecuencias de la ausencia de Dios" ha afirmado. 

Asimismo, el Pontífice ha recordado que "la decadencia del hombre"  ha provocado "un cambio del clima espiritual" y revela "una anti  religión, en la cual ya no cuenta el hombre, sino únicamente el  beneficio personal".  

Según ha explicado el Papa, el deseo de felicidad "degenera"  muchas veces "en un afán desenfrenado e inhumano" que lleva a  situaciones "como la droga" que convierte a la violencia "en algo  normal" y amenaza "con destruir la juventud en algunas partes del  mundo". "Puesto que la violencia llega a hacerse normal, se destruye  la paz y, en esta falta de paz, el hombre se destruye a sí mismo" ha  afirmado.  

AGNOSTICOS


Por otra parte, el Papa ha recordado que ha convocado por primera  vez a un grupo representativo de  'ateos' a este encuentro de Asis  porque "buscan la verdad, buscan al verdadero Dios, cuya imagen en  las religiones, por el modo en que muchas veces se practican, queda  frecuentemente oculta".

En este sentido, el Pontífice ha subrayado que los agnósticos  "sufren a causa de la ausencia de Dios y buscando lo auténtico y lo  bueno, están interiormente en camino hacia El" y "despojan a los  ateos combativos de su falsa certeza, con la cual pretenden saber que  no hay un Dios, y los invitan a que, en vez de polémicos, se  conviertan en personas en búsqueda".  

Además, Benedicto XVI ha destacado que el hecho de que los ateos  "no logren encontrar a Dios, depende también de los creyentes, con su  imagen reducida o deformada de Dios" y ha subrayado que los creyentes  no deben considerar a Dios "como una propiedad que les pertenece a  ellos hasta el punto de sentirse autorizados a la violencia respecto  a los demás".  

MEDIADORES DE PAZ

Por su parte, el patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomeo  I ha subrayado que la 'primavera árabe' no ha puesto fin "a las  tensiones intercomunitarias" y ha señalado que todavía "se teme por  la creciente marginación de las comunidades cristianas del Medio  Oriente" por lo que ha destacado que cada creyente "debe oponerse a  la deformación del mensaje de las religiones y de sus símbolos por  parte de los autores de la violencia".  

Según ha explicado Bartolomeo I, los responsables de las  religiones deben "hacerse cargo del restablecimiento de la paz" y ser  "mediadores de la paz" para "luchar contra a instrumentalización  belicista de la religión".  

Asimismo, el arzobispo de Canterbury y primado de la Iglesia  Anglicana, monseñor Rowan Douglas Williams, ha subrayado que los  líderes religiosos no están en Asis "para afirmar un mínimo común  denominador" sino "para alzar la voz" en contra "de la locura de un  mundo todavía obsesionado por el miedo y la sospecha, todavía  enamorado de la idea de una seguridad basada en la hostilidad  defensiva" y capaz "de tolerar o ignorar las enormes pérdidas de  vidas entre los más pobres a causa de guerras y enfermedades".  

En este sentido, Rowan Williams ha subrayado que todos los hombres  religiosos están convencidos de que "los hombres no son extraños los  unos con los otros" porque "todo lo que interesa en la vida de  cualquier persona o comunidad, afecta a la vida de todos".  

Durante el encuentro en la Basílica también han participado el  rabino de Israel, David Rosen y la profesora de Filosofía y escritora  búlgara, Julia Kristeva en representación de los 'agnósticos', así  como el líder de la religión hindu, Acharya Shri Shrivatsa Goswami.  

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