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El Papa encomienda a Asenjo que «cuide y acompañe» a las hermandades

Francisco muestra tener buen conocimiento de las cofradías, a las que apreció como «camino de vida cristiana» durante un encuentro que mantuvo el sábado con el arzobispo hispalense.

el 10 mar 2014 / 23:32 h.

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arzobispo asenjo y papa francisco El Papa Francisco conoce mejor de lo que creemos la Iglesia de España y, en concreto, la de Sevilla. Al menos es la impresión que tuvo el pasado sábado al arzobispo hispalense en un encuentro que mantuvo en Roma, junto con los obispos de las Provincias Eclesiásticas de Sevilla y Granada, para clausurar la Visita ad Limina Apostolorum. Monseñor Juan José Asenjo asegura que se habló «de Andalucía, de la piedad popular y de las hermandades», a las que «apreció como camino de vida cristiana», pidiéndoles que «las cuidemos y acompañemos». En «unas impresiones a vuelapluma» publicadas en la página web de la Archidiócesis (www.archisevilla.org), el arzobispo sevillano ha resumido su estancia en la Ciudad Eterna, haciendo especial hincapié en «la hora y media» de entrevista que tuvo con el Santo Padre, «la hora y media más corta» de su vida. Asenjo no oculta la «emoción» que provocó en los rostros de los hermanos obispos este «encuentro lleno de piedad paterno-filial o fraternal», en el que subraya, Jorge Mario Bergoglio les trató con «mucha cercanía, sencillez y sin ningún protocolo, como un padre habla con sus hijos o un hermano recibe a sus hermanos». En esta charla distendida, sentados entorno al Pontífice en semicírculo, también hubo ocasión de tratar la actual situación económica y social que atraviesa España y que está llevando a muchas familias a vivir en «circunstancias dramáticas» por el alto índice de desempleo y la falta de recursos, «víctimas del paro, que lo han perdido todo, el trabajo, la casa y hasta la esperanza», describe monseñor Asenjo, quien apunta que los obispos reunidos le expusieron el «admirable servicio» que está realizando la Iglesia «a través de Cáritas diocesana, las Cáritas parroquiales, desde las parroquias, desde las instituciones de los religiosos y religiosas y también desde nuestras hermandades». A lo que el Papa les pidió encarecidamente que «no se limiten a darles de comer», sino a «agudizar la imaginación de la caridad» para «crear trabajo o al menos dar formación a los jóvenes en paro para que puedan reemprender un día su vida laboral», pues «nada deshumaniza tanto como el no tener trabajo». Pero hubo más encomiendas a los obispos. Francisco les rogó que cuiden también de los Seminarios para «brindarles formadores bien preparados», así como a «acompañar» a otros colectivos, como los sacerdotes, los jóvenes, los de media edad y, sobre todo, los ancianos. «Nos encareció también que cuidemos la pastoral de la preparación para el matrimonio, y que acompañemos cercanamente a los matrimonios en crisis o en especiales dificultades», señala el arzobispo hispalense en sus notas de un viaje que, según resalta, ha supuesto «una verdadera gracia de Dios», pues todo los obispos asistentes, han vuelto «muy contentos, fortalecidos y confirmados con la fe, y acrecentada la esperanza en el futuro de la Iglesia y la evangelización». Sacramento de cercanía. El Papa Francisco aprovechó esta ocasión para insistir de nuevo en «cultivar la pastoral de la cercanía». El sucesor de San Pedro encareció reiteradamente a los obispos que «no se queden en los despachos y en las sacristías», sino que «salgan a las periferias» y traten «con todos», jóvenes, mayores, ancianos, niños, «y especialmente con los enfermos». Según cuenta Asenjo, el Santo Padre repitió varias veces que «la cercanía del obispo y de los sacerdotes a los fieles es como el octavo mandamiento», poniendo para ello varios ejemplos de su vida pastoral. El arzobispo concluye finalmente que los obispos convocados no han ido solos a Roma, sino que les han acompañado «las plegarias de sus respectivas Iglesias», encomendando ante las tumbas de San Pedro y San Pablo «a los sacerdotes, consagrados, seminaristas y laicos para que sean fieles a sus raíces cristianas».

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