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El Papa Francisco le reza al Cristo del Gran Amor, que lleva un escudo del Sevilla y otro del Betis en su interior

El Cristo de los futbolistas fue financiado por los ex sevillistas Scotta y Bertoni y es obra del escultor bético Luis Álvarez Duarte. El Papa Francisco le rezaba a diario en Buenos Aires. La imagen conserva en su interior un escudo del Sevilla FC y otro del Betis que dejó de recuerdo el imaginero.

el 14 mar 2013 / 21:05 h.

El Cristo del Gran Amor fue bendecido en 1981.

"El Papa Francisco rezaba todos los días al Cristo de los futbolistas". Quien afirma esto es Héctor Horacio Scotta, exfutbolista argentino del Sevilla famoso por su potentísimo disparo a puerta y muy devoto del Cristo del Gran Amor que se encuentra en la catedral de Buenos Aires. Ya es de todos conocido que el Santo Padre es seguidor de San Lorenzo, club del que salió Scotta para firmar por el Sevilla, pero el histórico jugador sevillista desveló ayer otra devoción que tienen en común: el Cristo del Gran Amor, que se encuentra en la catedral de Buenos Aires y que se conoce popularmente como El Cristo de los futbolistas.

Esta talla fue realizada por el imaginero sevillano Luis Álvarez Duarte. "Todo nació por una visita de monseñor Keegan a Sevilla, quedó maravillado por las tallas y Daniel Bertoni y yo decidimos encargar una a Luis. No me acuerdo cuánto dinero nos costó pero lo importante no es su valor económico sino el devocional. Muchísimas personas pasan a diario para rezarle. El Papa Francisco era uno de ellos, como vivía aquí al lado de la Catedral pues todos los días paraba delante del Cristo", explicó el exfutbolista ayer a El Correo desde Buenos Aires. Esta talla sale en procesión cada Viernes Santo. Un recorrido de aproximadamente dos kilómetros y es muy popular entre los fieles porteños. "El Papa ha presidido esta procesión muchísimas veces y yo tengo la promesa hecha de que siempre llevaré al Cristo durante la procesión mientras viva. No lo llevamos como en Sevilla ¡ojalá! Pero antes iba sobre los hombros y ahora en un carro pero yo siempre estoy al lado".

El Cristo ha cumplido ya más de tres décadas -fue bendecido en 1981- y ahora Scotta tiene el reto de que Álvarez Duarte viaje a Buenos Aires para examinarlo a fondo y restaurarlo. "Yo no conozco a los escultores de aquí y Luis es el único que puede hacerlo. Tiene un pie muy gastado y necesita una buena conservación. Ya he dicho al arzobispado que tienen que lograr un billete de avión para Luis. A ver si puede venir y restaurarlo".

El escultor Luis Álvarez Duarte, en el interior de la escultura, dejó un escudo del Sevilla FC como recuerdo -Scotta y Bertoni le encargaron la imagen cuando eran futbolistas del conjunto nervionense- y otro del Betis, que es el equipo de sus amores, según explicó él mismo este jueves en Radio Marca, aparte de un recorte de los periódicos del día en que finalizó la obra y otros pequeños enseres.  

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