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«El Papa ha afrontado los abusos con intransigencia»

El subsecretario del Consejo Pontificio para los laicos ha estado recientemente en Sevilla invitado por la Fundación Antares Foro. Su cargo es el máximo al que puede aspirar un laico dentro de la Santa Sede .

el 06 abr 2010 / 18:51 h.

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Guzmán Carriquiry, en las instalaciones del Club Antares de la capital sevillana.

-Usted tiene competencias sobre el 98%de las personas que forman parte de la Iglesia. ¿Es como un Papa laico?
-Soy el primer laico al que el Papa Juan Pablo II nombró subsecretario. Es un cargo de nombramiento directo que trabaja con los tres cargos superiores de los dicasterios. Es el nivel más alto de responsabilidad de un laico dentro de la curia romana.


-Exactamente ¿qué competencias tiene usted sobre la comunidad laica cristiana?
-El campo es inmenso. Se concreta en programas fundamentales como las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebrarán en Madrid el próximo julio, y a la que asistirán dos millones de jóvenes. El mundo laico es muy diverso.


-¿Y las cofradías de Sevilla en qué estado se encuentran?
-Al ser de orden local están bajo la jurisdicción del arzobispo aunque lógicamente como conjunto también son seguidas por el dicasterio.


-¿Y cómo las ven en Roma?
-Tienen una piedad popular que es un signo de vigencia en la tradición católica de los sevillanos. Esa piedad hay que llevarla siempre a la madurez de una actitud cristiana. Se trata de que quienes participen en una cofradía lo hagan en verdaderas comunidades cristianas en comunión con la Iglesia local y que no participen sólo en las procesiones. Y que tengan una vida comunitaria de manera que la fe incida en la vida de los cofrades.


-¿Se puede ser católico y no ir a misa?
-Tenemos grandes mayorías de bautizados que han dejado el bautismo sepultado por una capa de indiferencia. Como bautizados son miembros de la Iglesia y es Dios quien los juzga.


-¿Pero qué le dice la Iglesia a este colectivo?
-La Iglesia tiene que evangelizar a los mismos bautizados. Todos estamos en proceso de evangelización y con más razón aquellos que tienen el bautismo en suspenso. Lo fundamental es que la comunidad cristiana dé testimonio de vida, y también para aquéllos que se han alejado de la práctica de la fe.


-¿La Iglesia vende bien su labor?
-La evangelización de la Iglesia no es una cuestión de marketing para vender bien el producto. Es un testimonio de vida. A veces, a través de los medios, se comunican los pecados de los hombres y de la Iglesia pero también hay que sacar a la luz la tremenda labor educativa y caritativa. Sale mucho más lo malo que ese trabajo silencioso, permanente y persistente de tantas comunidades y tantos cristianos.


-¿El Papa ha pedido perdón por los abusos? ¿Qué más se puede hacer?
-Son delitos infames y el Papa los ha afrontado con claridad, con transparencia e intransigencia. Cuando son delitos probados actúan todas las condenas civiles y canónicas, y la Iglesia suspende al sacerdote de todo tipo de ejercicio. Hay un asedio contra la Iglesia porque cualquier caso que ocurre es un crimen mayor, aunque también ocurra en otros ambientes de la sociedad. Concentrarse sólo en la Iglesia, donde han sido una ínfima minoría de los 400.000 sacerdotes que hay da una idea de la óptica ideológica. Esto le sirve también a la Iglesia para ser mucho más rigurosa en los criterios de selección, formación y educación.


-¿Debe la Conferencia Episcopal influir en las leyes?
-No soy quién para hablar de lo que tiene que hacer la CEE. Pero es evidente que ningún obispo ni ninguna Conferencia puede quedar callada ante la práctica abortiva de masas. El Concilio Vaticano II llamó al aborto crimen abominable. La Iglesia no se puede callar porque el aborto afecta al primero de los derechos de la persona humana:el derecho a la vida.


-¿Y cómo están la relación entre el Vaticano y el Gobierno español?
-(Risa, casi carcajada) Eso no me corresponde a mi decirlo. Lo único que puedo decir dentro del ámbito de mi competencia es que el Gobierno está colaborando muy positivamente con la Jornada Mundial de la Juventud.

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