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Los diputados de PP y PSOE votan juntos contra el referéndum por la República

El Parlamento andaluz rechaza por mayoría la proposición de IU, que se queda sola en su defensa de una consulta ciudadana sobre el modelo de Estado.

el 12 jun 2014 / 17:45 h.

El portavoz del PSOE en el Parlamento andaluz, Mario Jiménez, y su homologo de IU, José Antonio Castro. El portavoz del PSOE en el Parlamento andaluz, Mario Jiménez, y su homologo de IU, José Antonio Castro. Todos los diputados socialistas y todos los del PP presentes ayer en el Parlamento (94) fueron poniéndose en pie para votar no al referéndum entre Monarquía y República. Según iban siendo llamados por sus nombres, uno a uno pronunciaron a viva voz un no rotundo, un no sonoro, un no tímido, un no con micrófono y un no sin él. Únicamente los 12 parlamentarios de IU, responsable de llevar el debate a la Cámara, votaron sí. También en este grupo hubo síes de estruendo, como el del portavoz José Antonio Castro, y síes mudos, como el del vicepresidente de la Junta, Diego Valderas, que no encendió su micrófono, igual que había hecho a su lado la presidenta Susana Díaz, un segundo antes, al anunciar su no. Un día después de que el Congreso aprobara la ley de abdicación del Rey Juan Carlos, el Parlamento acogió ayer un debate sobre el modelo de Estado muy vivo, mucho más que otros sobre iniciativas actuales. La proposición no de ley de IU instaba al Gobierno central a convocar un referéndum para elegir entre Monarquía y República, una propuesta destinada al fracaso desde el principio, ya que las dos grandes fuerzas, PP y PSOE, habían anunciado a priori que la vetarían. Pero eso no desmereció el interés, porque el debate tuvo dos aspectos excepcionales: el primero fue la expectación inusual que causó en los diputados de los tres grupos, que siguieron atentamente las intervenciones de los portavoces. La presidenta sí se ausentó, pero el salón plenario estaba casi lleno, algo poco habitual en un debate posterior a la sesión de control al Gobierno, que además culminó a las tres de la tarde. Lo normal a esas horas es encontrar las bancadas vacías. El segundo aspecto novedoso fue el duro cruce de reproches que se lanzaron los socios de Gobierno, PSOE e IU, que en los dos años de legislatura jamás se habían encarado como ahora. Si el objetivo de IU era retratar a los socialistas –«que defienden sus orígenes republicanos, pero votan contra la República»– ayer tuvieron éxito. Pero lo lograron a costa (o gracias a) verse arrinconados en solitario dentro del hemiciclo, recibiendo críticas similares de los otros dos grupos, una imagen que hasta ahora sufría el PP desde la oposición. El portavoz de IU, Ignacio García, defendió la legitimidad de un debate, «que está en la calle». «La República es el sistema que surge de la razón. No puede mantenerse la herencia de una familia. El jefe del Estado tiene que ser elegido democráticamente», dijo. García, con tono sosegado, denunció que «los españoles no fueron totalmente libres en el 78. Su elección fue: o Monarquía hacia adelante con democracia, o Monarquía hacia atrás con dictadura», y añadió: “Guste o no, la actual Monarquía surge de una dictadura, y sólo tendrá legitimidad en España si se consagra a través de un referéndum». El PSOE no asistió acomplejado al debate. Su portavoz, Mario Jiménez, fue muy duro con sus socios, les acusó de haber «entrado en el infantilismo de izquierdas», y citó a Santiago Carrillo para recordarles que, al apoyar la Constitución, el exlíder de los comunistas supo subordinar la cuestión entre «Monarquía o República», porque lo importante entonces era decidir entre «democracia o dictadura». «¿Por qué impugnan su propia historia cuando fueron referentes indispensables de la izquierda para traer la democracia? La tarea de la izquierda no es cambiar la forma de Gobierno, es cambiar la forma de gobernar», recriminó Jiménez, ante el semblante serio de Valderas. El portavoz del PSOE advirtió a sus socios de que no aceptaría «ni una lección ni una ironía de dirigentes de IU», y recordó que muchos socialistas murieron en defensa de la República. Jiménez concluyó que el debate sólo era un «reflejo del miedo de IU a que le terminen robando la cartera y la coleta», en referencia a los grupos de izquierda que nacieron tras las europeas, como la plataforma Podemos, vinculada al movimiento del 15M. La portavoz del PP, Dolores López Gabarro, asistió tranquila al debate, como si la pelea no fuera con ellos. «Comparto su discurso, pero no el odio ni la rabia con las que lo ha dicho, porque a eso nos quieren conducir otros. Este referéndum es contra la Constitución», le dijo a Jiménez al subir a la tribuna, mientras señalaba a la bancada de IU. En la réplica, García volvió a enzarzarse con el PSOE, a quien deseó «un buen congreso, para que sepan de una vez quiénes son en este momento de despiste», dijo, reprochándole que algunos diputados socialistas se quitaran «precisamente hoy la pulserita republicana que llevan normalmente».

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