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El Parlamento aprueba la ley que acota los localismos en el aceite

PSOE, PP e IU renuevan su pacto para defender la posición "única" de Andalucía en Bruselas.

el 28 sep 2011 / 21:19 h.

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Hubo dos debates encadenados ayer en el Parlamento: primero se aprobó la Ley del Olivar, con los votos del PSOE y la abstención del PP a la mayor parte del articulado. Y tres horas después, la consejera de Agricultura, Clara Aguilera, compareció para informar sobre la posición andaluza ante la reforma de la Política Agraria Común (PAC), que será presentada en Bruselas el 12 de octubre.

La norma aspira a fortalecer un sector que está muy atomizado debido a los localismos provinciales (incluso municipales), que hace que en Andalucía existan más de 800 cooperativas olivareras que venden aceite y sólo cuatro o cinco distribuidores que la compran. El objetivo es reforzar el liderazgo del aceite andaluz en el mundo, pero su letra depende en gran medida de la UE, tal y como dejó ayer notar la oposición y admitió la Junta, porque el dinero para poder sacar adelante la ley del olivar viene de los fondos europeos y gran parte del contenido depende de los términos de la nueva PAC.

Una semana antes de que Bruselas presente la nueva política común, la ministra Rosa Aguilar convocará a las comunidades a una reunión, el 5 de octubre, donde cada una defenderá su modelo agrario. El motivo principal de la comparecencia de la consejera en el Parlamento era asegurarse de que la posición que llevará a ese encuentro tenga el respaldo unánime de todos los partidos de la Cámara. O dicho en clave política, que el PP se retrate a favor de las reivindicaciones andaluzas, aunque choquen con los intereses de regiones gobernadas por los populares, como Castilla y León. "Ahora es primordial una posición andaluza fuerte y unánime", dijo. Y la hubo. A pesar del tono crítico, PP e IU renovaron su apoyo al Gobierno andaluz, a sabiendas de que cuentan con el respaldo de las principales organizaciones agrarias. "Nuestro voto lo tiene que tener clarísimo. El PP no va a hacer ningún choque en nada, estará aquí para apoyar". dijo.

El campo andaluz representa el 8% del PIB regional, el 37% del empleo agrario en España y el 12% del empleo global de la región. En 2010 Andalucía recibió 1.680 millones del que se benefician 260.000 agricultores y ganaderos. Renovar ese cheque está entre las tesis "irrenunciables" que llevará la Junta a la reunión con el resto de regiones. Además reclaman actualizar los precios de mercado y el coste de producción; adaptar las ayudas directas a las condiciones de cada territorio (reconociendo la especificidad andaluza); la modernización del regadío y el rechazo a la tasa plana (homogeneizar las ayudas europeas sin tener en cuenta la diversidad productiva).

Tanto PP como IU parecieron refrendar todos estos principios.Las dudas y "miedos" sobre la nueva PAC (la falta de financiación propia de la ley) fue el principal pero que la oposición puso a la ley del olivar, que cuenta con el respaldo de las organizaciones agrarias COAG y UPA, que la ven como una "oportunidad" para fortalecer el sector olivarero andaluz, y con el rechazo de Asaja, que sigue manteniendo que es "totalmente inútil". La ley del olivar no puede resolver directamente los principales problemas del campo andaluz: la Junta no tiene potestad para fijar los precios mínimos del aceite, que están muy por debajo del umbral de rentabilidad; ni acordar los contratos mínimos en costes de producción; ni activar el almacenamiento privado de la materia prima para evitar vender a un precio irrisorio.

Todo eso viajará en el paquete de reivindicaciones andaluzas a Bruselas. La ley del olivar no puede cambiar la política agraria común, pero sí puede hacer que el campo andaluz compita con más músculo en el mercado internacional y multiplique el nivel de exportaciones. Limita las ayudas individuales a las almazaras, precisamente para fomentar la fusión de cooperativas. Y salvaguardará las explotaciones más frágiles, haciendo un reparto más equilibrado de las ayudas comunitarias.

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