Economía

El Parlamento griego aprueba el nuevo plan de austeridad

el 29 jun 2011 / 13:47 h.

Grecia no irá a la quiebra, pero la fractura entre políticos y sociedad será difícil de salvar en los próximos meses después de que el Parlamento heleno diera luz verde ayer a su nuevo plan de ajustes para cumplir con la UE y el FMI y así recibir las ayudas necesarias para evitar la bancarrota. Mientras, una auténtica batalla campal se desarrollaba en las calles de la capital entre ciudadanos que rechazaban estas medidas de austeridad y los policías encargados de contenerlos en la segunda jornada de huelga general consecutiva en el país.

Así, el Parlamento griego aprobó por 155 a favor y 138 en contra el nuevo paquete de medidas de ajuste presentado por el Gobierno de Yorgos Papandreu para desbloquear el siguiente tramo de ayudas financieras en el marco del plan de rescate del país, que evitaría así declararse en suspensión de pagos.

A pesar de que el partido de Papandreu, el socialista Pasok, contaba con una escasa, aunque suficiente, mayoría en la cámara, con 155 de los 300 diputados, el escaso margen de ésta, la negativa de la oposición a sumarse al plan y la creciente presión de la opinión pública del país hacían temer por la capacidad del Ejecutivo de sacar adelante la propuesta.

Finalmente, sólo uno de los tres socialistas rebeldes que habían expresado su oposición al nuevo plan cumplió su amenaza, tras lo que fue expulsado del Pasok, mientras que la propuesta del Gobierno recibió el respaldo de un miembro de la oposición.

Tras este trámite imprescindible, Papandreu deberá someter hoy a una nueva votación los detalles del plan de ajuste, que cuenta de plazo por parte de sus socios europeos hasta el 3 de julio para ser promulgado y desbloquear así la concesión del nuevo tramo de ayudas por importe de 12.000 millones. El respaldo a la propuesta del Gobierno heleno fue aplaudido por los países de la UE, entre ellos España.

Grecia debe hacer frente a vencimientos de deuda por importe de más de 12.000 millones hasta finales de agosto, por lo que de no recibir esas ayudas Atenas se hubiera visto forzada a declarar la bancarrota del país.

Este nuevo paquete recoge recortes en el gasto público y alza de tributos, con los que Atenas pretende mejorar en más de 28.000 millones la recaudación hasta 2015.

Disturbios. Aparte del plan, los disturbios fueron los grandes protagonistas de ayer. Desde primeras horas, la Policía griega mantuvo enfrentamientos con manifestantes que intentaron impedir el acceso al Parlamento y cuyo descontento crecía a medida que aumentaban los apoyos al plan. A mediodía, la Plaza Syntagma, donde se encuentra el Parlamento griego y centro de las protestas, estaba llena de manifestantes que intentaban entrar en el hemiciclo, en medio de fuertes cargas policiales. Los gases lacrimógenos hacían imposible permanecer en la plaza sin mascarilla.

"Resistid, resistid", repetía sin cesar la megafonía de la plaza. La Policía no paraba de lanzar gases lacrimógenos y había multitud de heridos que eran atendidos en campamentos sanitarios improvisados.

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