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Economía

Cóctel de precariedad laboral en Andalucía y Sevilla en octubre

El paro sube tanto en la comunidad como en la provincia y, aunque las afiliaciones a la Seguridad Social suben y también las contrataciones, son empleos por semanas, por días e incluso por horas. En la capital, 978 desempleados más, hasta 89.485

el 04 nov 2014 / 09:02 h.

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Desempleados esperando a que abra una de las oficinas del SAE en la capital hispalense, en concreto en Sevilla Este. / José Luis Montero Desempleados esperando a que abra una de las oficinas del SAE en la capital hispalense, en concreto en Sevilla Este. / José Luis Montero Siendo un mes sin nada que aportar, y menos en una Andalucía aferrada como está a sus sectores económicos tradicionales y temporales –así lo advierten los expertos–, el pasado octubre cumplió el guion de ser rematadamente malo para el empleo. La comunidad, de hecho, se aleja de su inmediato objetivo oficial de bajar de la barrera del millón de parados registrados: tras experimentar una subida del 1,46 por ciento respecto a septiembre, porcentaje equivalente a 15.058 personas, 1.044.155 andaluces querían pero no podían trabajar. La provincia de Sevilla, al igual que Andalucía y que el conjunto del Estado, también aportó vecinos a la negra lista laboral, tantos como 2.743 en octubre, un 1,12 por ciento más, quedándose a las puertas, otra vez, del cuarto de millón de desempleados: fueron 247.960 para ser exactos. Y como la cosa va de barreras, España volvió a rebasar la de 4,5 millones: después de incrementarse el número en 79.154, un 1,78 por ciento, 4.526.804 españoles buscaban y no encontraban trabajo al finalizar octubre. ¿Cambio de modelo productivo? Pues no. Sólo la construcción consiguió reducir el paro el pasado octubre, cosa que tampoco llama mucho la atención después de la brutal sangría laboral sufrida en el mundo del ladrillo. Ese descenso fue del 1,1 por ciento en Andalucía y del 1,24 por ciento en Sevilla. En cambio, la agricultura sumó un 1,88 por ciento en la comunidad y, atención, un 15,5 por ciento en la provincia, porcentaje éste que se explica por el fin del verdeo (recogida de la aceituna de mesa), que junto con la del melocotón y la nectarina, allá por mayo, son las principales campaña que tiran del empleo en el agro sevillano. Mientras, el paro industrial andaluz aumentó un 0,59 por ciento y un 1,05 el sevillano, finiquitando así su relativa y anhelada recuperación. Los servicios, por su parte, arrojaron en esta turística Andalucía un 2,18 por ciento más de desempleados, y un 0,54 por ciento en Sevilla. Y, por último, en un 0,98 y 0,36 por ciento, respectivamente, creció la cifra de los parados en el colectivo sin empleo anterior. Para que se entienda: cuando hay campañas agrícolas o turísticas hay empleo, y cuando éstas terminas, vuelve el paro. Y es aquí donde estriba la clave de las críticas de los analistas: en el largo sexenio de crisis, Andalucía no ha sabido alterar ni un ápice su modelo económico, y así ni hay una recuperación fuerte ni se camina hacia una mayor estabilidad laboral. Es más, fíjense en los siguientes datos: a pesar del incremento del paro, en la región se firmaron en octubre 395.857 contratos, un 8,65 por ciento más respecto a septiembre, y 101.673 en el caso de Sevilla, el 1,09 por ciento de incremento. Sin embargo, los indefinidos cayeron un 4,62 y 13,40 por ciento, respectivamente, mientras que los temporales crecieron un 9,23 y un 1,67. ¿Qué nos indican estas cifras? Que el poco empleo que se crea es precario: por semanas, días, horas. Esta inestabilidad también se refleja en las estadísticas de la Seguridad Social (valores medios del mes, no a final de mes como consta en el paro). Las afiliaciones se incrementaron en la comunidad un 0,54 por ciento, hasta 2.689.476 cotizantes, y un 1,23 por ciento en Sevilla, hasta los 654.450. Sí, más afiliaciones, pero con el matiz anterior: altas por semanas, días, horas. Sirva este ejemplo: 7.941 cotizantes más en una provincia, Sevilla, con 2.743 parados más. Un vaivén labora, pues, a lo largo del mes. Si nos vamos a la evolución registrada en los últimos doce meses, el desempleo andaluz se redujo un 2,33 por ciento, o 24.856 personas, y apenas un 1,88 por ciento en la provincia de Sevilla, o 4.751 personas. Las afiliaciones a la Seguridad Social, por su parte, aumentaron un 2,19 y un 2,08 por ciento, respectivamente, o 57.754 y 13.355 cotizantes. Y un dato de paro más, el de la capital sevillana, que terminó octubre con 89.485 desempleados, frente a los 88.507, o 978 más (1,10 por ciento respecto a septiembre). ¿Qué se puede esperar de noviembre y diciembre? Una recuperación en los servicios de cara a la campaña de Navidad, pero este año no tirará tanto la del olivar puesto que la cosecha bajará a la mitad. Tiemblan las estadísticas.  

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