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El parón de la ampliación del Metro y de la Ciudad Judicial

El Consistorio encara con los deberes avanzados los debates del ahorro energético y la contaminación.

el 12 mar 2011 / 20:21 h.

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-En blanco. La crisis, los cambios en la Junta de Andalucía y la debilidad del Gobierno local en este mandato han provocado que estos cuatro años hayan pasado casi en blanco para dos de los grandes proyectos de la ciudad. Tras el hito de la inauguración de la línea 1, el Ayuntamiento y la propia Consejería de Obras Públicas advirtieron de la importancia de que no hubiera un parón y de que se completara la red con las licitaciones de las líneas 2,3 y 4. Sin embargo, y pese a los intentos de Rosa Aguilar por mantener al menos vivo el debate de la red en los barrios, el PSOE afronta las elecciones con el único resultado de haber dejado encauzados los proyectos constructivos.

En peor situación está la Ciudad de la Justicia, aunque la Junta y el Consistorio hayan protagonizado un intento a la desesperada esta semana con una rueda de prensa y una foto del consejero Luis Pizarro y el alcalde que sólo ha servido para ratificar un fracaso. En ambos casos, se han buscado todo tipo de argumentos para justificar la situación actual. Pero al mismo tiempo se ha esquivado un debate incómodo pero realista: ¿Cómo se puede pasar de lo que se quiere hacer a lo que realmente se puede hacer en la situación económica actual?

-La alternativa. Y si en este escenario es poco previsible que se puedan realmente reactivar estos dos proyectos tal y como están planteados, menos creíbles aún resultan las alternativas del PP: tres líneas de Metro a la vez, y todas en subterráneo; y una Ciudad de la Justicia en el Prado en obras en un año. El modelo defendido, una concesión administrativa a una empresa a cambio de un aparcamiento subterráneo de 3.000 plazas, recuerda demasiado al diseño trazado por el PSOE para el Prado hace ya casi cuatro años -inviable ante la falta de liquidez de las empresas- o al sistema fracasado en operaciones como el mercado de la Puerta de la Carne.

-Contrastes. Se quejaba esta semana el candidato de IU, Antonio Rodrigo Torrijos, de que estos debates que tildó de "ficticios" hurtan a la campaña otras cuestiones más prioritarias o determinantes. Al menos en parte puede no faltarle razón al primer teniente de alcalde. Hay debates que quedan silenciados en Sevilla, mientras en otras capitales centran el pulso electoral. En Madrid, durante semanas, fue la contaminación urbana y la falta de alternativas integrales de movilidad.

En Sevilla, aunque queden asignaturas pendientes, como una reordenación de Tussam, se trata de un problema en el que el Gobierno local ha conseguido unos avances más que evidentes, hasta el punto de que ni la oposición puede cuestionar el fondo y se centra en las formas. Las peatonalizaciones, la implantación de los carriles bici, el tranvía, las restricciones en los accesos de vehículos al Centro o las reestructuraciones de vías en las que se ha reducido el espacio del coche en favor del peatón son claros ejemplos.

-Ahorro energético. Lo mismo ha ocurrido estas semanas con el plan de ahorro energético pactado entre la Federación Española de Municipios y el Gobierno central. Mientras dirigentes municipales de Cataluña se rebelan contra las exigencias de ahorro del consumo energético marcadas por el Gobierno central en plena crisis de suministro, en Sevilla se podía hallar al menos un proyecto -completado o no- por cada una de las líneas de actuación exigidas por el Estado para controlar las emisiones de CO2 en su plan estratégico 2008-2012.

Las medidas de recorte en el consumo han cogido al Consistorio con los deberes sino hechos, al menos muy avanzados: se han implantado plantas solares, se han sustituido luminarias y luces semafóricas por leds, se han establecido controles del consumo, se han incrementado los vehículos con combustibles no contaminantes en la flota municipal y se ha intentado fomentar el uso de coches híbridos y eléctricos.

-Tussam. Sí queda mucho que hacer, aunque se hayan dado pasos, en el desarrollo de la empresa de transportes. Medidas como los carriles bus o la inclusión de señales de prioridad para los autobuses en los semáforos no se han llevado a cabo lo suficiente. Y la situación de la empresa sigue siendo casi crítica.

De momento, este debate, que sí es inmediato, lo han abordado con claridad la plantilla, que ha hecho su propuesta; el PSOE que ha trazado su modelo, IU que está cerrando un documento común que firmará antes de los comicios e incluso el PA, que trabaja mano a mano con la plantilla. Al PP de Juan Ignacio Zoido aún se le espera, como señalan incluso desde el comité de empresa. Aguardan que se reúna con ellos para aclararles su postura respecto a los sueldos, las líneas y las privatizaciones.

fjalonso@correoandalucia.es

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