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El parón de los túneles de la SE-40 cuesta 500.000 euros al mes

Las constructoras avisan de que si Fomento no reactiva pronto el proyecto peligrarán empleos.

el 22 mar 2012 / 12:46 h.

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Dos piezas de la tuneladora durante su desembarco en el Puerto de Sevilla.

En junio de 2009 se adjudicó el proyecto con un plazo de ejecución de 41 meses, así que a finales de 2012 deberían haber terminado las obras de los túneles de la SE-40 bajo el Guadalquivir, en el tramo entre Coria del Río y Dos Hermanas. Sin embargo, el Gobierno de Mariano Rajoy (PP) aún no ha decidido si sigue adelante con el proyecto o si plantea ahora otras opciones para abaratarlo, como la construcción de un puente. Mientras, las empresas aseguran que el parón del proyecto les costará 500.000 euros al mes.

El pasado día 7 llegó al Puerto de Sevilla un buque procedente del puerto francés de Corcoué-sur-Logne con las piezas de una de las dos tuneladoras que horadará los túneles norte de la futura ronda de circunvalación , un topo mecánico que le ha costado a las empresas encargadas del proyecto 30 millones de euros y que, por ahora, no va a excavar. Según fuentes consultadas, a partir de abril la paralización supone sólo en mantenimiento un coste de 60.000 euros al mes, a los que hay que sumar otros 8.000 euros diarios (240.000 mensuales) en concepto de pérdidas por el parón de la obra. En total, 300.000 euros al mes que con los gastos generales de las compañías alcanzan los 500.000 euros mensuales.

Estas son las cuentas de las constructoras, que tenían previsto dar trabajo en este tramo de la SE-40 a entre 350 y 400 personas en los periodos de más actividad.

Si no hay una decisión en breve, las empresas tendrían que plantearse algunos despidos o trasladar a trabajadores a los proyectos de fuera del país, según apuntan. Y es que la indecisión del Gobierno viene de largo. El anterior ejecutivo de Rodríguez Zapatero bloqueó el proyecto desde junio de 2010 e incluso planteó la modificación del proyecto para reducir el número de carriles de los túneles de tres a dos por sentido y así abaratarlo, algo que provocó el rechazo del PP, entonces en la oposición, porque generaría un cuello de botella y, por tanto, pondría en peligro la seguridad de los conductores.

Sin embargo, las fuentes consultadas aseguran que el Ministerio de Fomento -cuando estaba dirigido por José Blanco- sólo hizo una propuesta de autorización para el cambio, por lo que tal modificación y reducción de carriles no está ni redactada y, por tanto, "no hay ataduras" para retomar el proyecto inicial, como prometieron los populares durante la campaña electoral.

No obstante, desde el Ministerio de Ana Pastor se estudia la viabilidad del proyecto y se analizan otras opciones para ahorrar presupuesto (el túnel sur cuesta 269 millones de euros y el túnel norte otros 236 millones), como la construcción de un puente, algo rechazado en el mandato anterior.

En el caso de que finalmente el Gobierno de Rajoy se decantase por esta opción del puente, mucho más barata que los túneles, tendría que rescindir el contrato firmado en 2009, indemnizar a las empresas y empezar la tramitación administrativa del nuevo proyecto: licitación de la redacción del proyecto, adjudicación, concurso para las obras y nueva adjudicación, un proceso que retrasaría la ya muy retrasada SE-40 entre tres y cuatro años más. Así lo señalan las constructoras.

Las empresas contratadas para las obras fueron las UTE Aldesa-Copisa-Bruesa y OHL-Sando-Azvi. Cada una de ellas se hizo cargo de una parte de los túneles, así como de las instalaciones necesarias para su mantenimiento y para la puesta en marcha de la tuneladora.

La ronda de circunvalación del área metropolitana de Sevilla tiene sobre el papel 77 kilómetros, de los que tan sólo están abiertos al tráfico 10, el tramo que enlaza la A-4, en La Rinconada, con la A-92, a la altura de Alcalá de Guadaíra. Un tramo que se puso en marcha con un año de retraso según lo anunciado.

En cuanto al segundo tramo en obras, entre la autovía Sevilla-Málaga (A-92) y la autovía de Utrera (A-376), a la altura de Torrequinto, no estará en marzo, como se prometió, sino que se ha pospuesto, al menos, hasta el verano, aunque el alcalde de Alcalá de Guadaíra, Antonio Gutiérrez Limones (PSOE), considera que la entrada en servicio de este tramo podría demorarse hasta el otoño.

Los otros diez tramos restantes no tienen fecha ni, por ahora, presupuesto. Y es que el dinero es el principal escollo de una infraestructura que cuesta, en total, 1.446 millones de euros.

Eso sí, según anunció la ministra Ana Pastor en Sevilla en febrero, a un mes de las elecciones andaluzas, Fomento licitará "en breve" el tramo de 8,16 kilómetros entre Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra, por un presupuesto estimado de unos 90 millones de euros, como muestra del "compromiso" del Gobierno del PP con la SE-40. Compromiso que tendrá que tener reflejo, o no, en los presupuestos estatales que se presentarán tras el 25-M.

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