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El parricida de Los Pajaritos ratifica ante la juez el crimen

Ha ingresado en prisión por un delito de homicidio tras declarar ayer en el juzgado

el 21 nov 2009 / 19:31 h.

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Un agente de la Policía Científica busca huellas.

José Carlos Campos, el joven de 20 años, que el pasado jueves mató a su padre, un hombre de 45 años, en el barrio de Los Pajaritos admitió ayer el crimen ante la juez de Guardia, según confirmaron fuentes del caso. El joven, que fue detenido a las pocas horas del crimen, ya confesó ante la Policía que le cortó a su padre del cuello en el transcurso de una discusión, una declaración que mantuvo ayer tras pasar a disposición judicial a primera hora de la mañana.


El presunto parricida estuvo declarando durante más de una hora, tras lo que el Juzgado de Instrucción número 3, que ayer estaba de guardia, decretó su ingreso en prisión incondicional y sin fianza por un presunto delito de homicidio, tal y como había solicitado la Fiscalía. Mientras, su padre, Rafael Campos, recibía sepultura ayer en el Cementerio de San Fernando.


A lo largo de la mañana, familiares y amigos del joven estuvieron en las proximidades del juzgado para poder verlo y conocer la situación en la que quedaría tras prestar declaración. Su madre, divorciada del padre, y la novia de José Carlos fueron algunos de sus allegados que se acercaron hasta las dependencias del Prado, donde incluso llegaron a preguntar por el joven a algunos de los detenidos que salían del juzgado libres tras declarar ante la juez.


El caso pasará a ahora a manos del Juzgado de Instrucción número 19, que fue el que el pasado jueves, al estar de guardia de incidencias, se hizo cargo de la investigación del crimen. Además de la declaración del joven, la magistrada tendrá que recibir todas las diligencias practicadas por la Policía, que el jueves localizó numerosas huellas en el bar donde ocurrieron los hechos y en un vehículo situado a la espalda del local, donde encontraron una mancha de sangre que dejó el parricida tras apoyar una mano en la parte delantera de un Ford Focus color gris claro.


Además, por las calles adyacentes a la calle Gorrión, donde está situado el bar Ruiseñor, la Policía Científica encontró gotas de sangre de la víctima. Y es que según relataron los testigos a los agentes, el joven salió del comercio corriendo, ocultado con una capucha, con un cuchillo en la mano que iba completamente ensangrentado, y un casco de moto, ya que para huir cogió su ciclomotor.


Los hechos ocurrieron pasadas las 7.15 horas del pasado jueves en el bar Ruiseñor del barrio de Los Pajaritos. Rafael había colocado los veladores en la calle y tras atender a un comerciante de la zona y hacerle el bocadillo para el instituto a su otra hija, de 17 años, se quedó a solas con su hijo en el interior. Fue entonces cuando ambos discutieron, probablemente porque José Carlos pidió dinero a su padre, en el transcurso de la cual le asestó numerosos cortes y puñaladas en el abdomen y espalda, además de una que le cortó el cuello, provocándole la muerte.


Rafael había denunciado a su hijo, que tiene antecedentes penales por robo y por delitos contra la seguridad del tráfico, en agosto por otra discusión que tuvieron, en la que le agredió. El Juzgado de Instrucción número 18 le impuso entonces una orden de alejamiento, que nunca se le pudo notificar. No obstante, su padre fue a retirarle la denuncia y la orden el 5 de octubre.

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