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El partido de Loli la cuponera y de Manolo el frutero

Javier Arenas recurre en su discurso a votantes alejados del estereotipo popular para definir al PP como la "Andalucía real"

el 27 sep 2009 / 20:41 h.

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Hay un recurso que nunca falla en los mítines de Arenas: el momento en el que nombra a simpatizantes del PP que nada tienen que ver con el estereotipo de los votantes del partido. Lo hace porque se enorgullece de haberse recorrido la geografía andaluza en viajes donde habla de tú a tú con la gente. Y, de paso, le sirve para reivindicar que en su partido caben todos. El multitudinario acto de Dos Hermanas no iba a ser menos y el líder popular dijo que en el velódromo nazareno estaba la "Andalucía real".

Uno a uno, mencionó a Loli, una vendedora de cupones de Dos Hermanas; a Marcos, que "orgulloso de ser gitano" se ha sacado la carrera de Derecho trabajando en un mercadillo ambulante; a José Ramón, de Prado del Rey, que se levanta ordeñando a sus vacas todas las mañanas. También se acordó de Ayo, que tiene un chiringuito en Nerja "que los socialistas han estado a punto de cargarse"; y de Paco Flores, repartidor de butano en Loja. Contó que Manolo García, frutero sevillano, compra todos los días en Mercasevilla mientras otros "se lo llevan calentito". Los alcaldes y presidentes provinciales le habían facilitado esta radiografía.

Hubo otro protagonista con nombre propio: Fernandito, el hijo de Juan Ignacio Zoido, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Sevilla, que le cogió el gusto al escenario y no quería bajarse. Mientras intervenía Rajoy volvió a subirse y el líder del partido, que en ese momento criticaba el alza de impuestos, dijo que Zapatero ha incrementado el IVA "hasta de los chuches". Rajoy también agradeció su presencia al Quijote de Chiclana, el autónomo que fue andando hasta Madrid para protestar por la crisis.

Nadie en el PP se perdió el acto, que al final no emsombreció la lluvia. Ahí estaban puntuales los alcaldes, la dirección andaluza y la nacional, con Esteban González-Pons, Ana Mato y Soraya Sáenz de Santamaría. Rajoy llegó con la secretaria general, Dolores de Cospedal, una hora y media después de que empezara. Venía de su tierra, Galicia. Cospedal, sin embargo, pasó la noche antes en Sevilla, de donde es su recién estrenado marido, y se la pudo ver por los alrededores del Hotel Colón. El público tenía ganas de marcha y pidió al líder del PP que botara. Él les dedicó el gesto un par de veces. La emoción de la cita, confesó, le había dado "gasolina".

Hubo otros dirigentes más desatados. Teófila Martínez, alcaldesa de Cádiz, fue la primera en subirse a bailar cuando Los del Río tocaron Sevilla tiene un color especial. Le siguió Soraya Sáenz de Santamaría y hasta Antonio Sanz, número dos del PP-A. El dúo nazareno estaba eufórico porque Arenas lo puso de ejemplo de "triunfo andaluz en el extranjero". El grupo Siempre Así tuvo menos público. Es lo que tiene cerrar un acto el domingo a la hora de comer.

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