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Zoido quiere reanimar el río con una oferta cultural, terrazas y dos piscinas

El Ayuntamiento rescata un plan del PSOE, dotado con casi cuatro millones de euros, que arranca en 2014. Contará con tres edificios culturales que ya tienen hasta nombre:Flamenco Club, Teatro Cine Club y Jazz Gallery.

el 22 jul 2013 / 14:21 h.

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paseo-artes-zoido-vilchez Juan Ignacio Zoido y Maximiliano Vílchez, ayer.                          

El tiempo apremia, la legislatura avanza inexorablemente y, hasta la fecha, a los sevillanos les resulta difícil señalar cuál es la huella identificable de su actual alcalde, Juan Ignacio Zoido (PP), en Sevilla. Ayer el regidor, acompañado por el delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, presentó con todo lujo de detalles el proyecto denominado Paseo del Arte, una iniciativa que su predecesor en el cargo, Alfredo Sánchez-Monteseirín (PSOE), ya barajó en 2008 y que, pese a contar con un detallado anteproyecto, finalmente no se materializó.

Por la copiosidad de pormenores que ofreció ayer Zoido, todo parece indicar que este va a ser el hito arquitectónico de su mandato. Un proyecto que ha de ver la luz en 2014, que se desplegará en la margen izquierda del río Guadalquivir, entre la pasarela del río y el puente de la Barqueta, y que aspira a reunir en un mismo complejo zonas expositivas y de esparcimiento, eventos culturales y deportivos. Todo ello con un presupuesto de 3.968.969 euros, por debajo de los 6,3 millones de euros que estimó la anterior corporación para un plan más ambicioso pero coincidente con el actual en gran parte del mismo.

Zoido explicó ayer que el Paseo del Arte –para el que, aseguró, hay ya iniciativas empresariales interesadas en formar parte– estará compuesto por tres edificios, junto con otro central de mayor tamaño, a lo que se sumarán cuatro quioscos de unos 60 metros cuadrados destinados a ubicar “elementos artísticos unidos a una oferta contemporánea de restauración”. Los edificios, que ya tienen nombre, responderán a los siguientes epígrafes:Flamenco Club, Teatro Cine Club y Jazz Gallery, mientras que los quioscos, de carácter temático, se centrarán en aspectos que puntúan al alza en la ciudad como la moda, el arte, las letras y la música.

En cualquier caso, los edificios nunca superarán la altura rasante de la calle Torneo –un máximo de tres metros y una sola planta–. La edificabilidad es de 1.801 metros cuadrados y el acceso a todas las instalaciones se hará desde la propia calle Torneo. Otro entrada posible se situará en el paseo JuanCarlos I. También se ha previsto ya el acceso en vehículo, con la creación de un aparcamiento bajo rasante en la calle Torneo, con 260 plazas.

A juicio del regidor, “el Paseo del Arte cobra mucha más importancia porque lo que tiene alrededor es un escaparate como el río Guadalquivir, ya que el proyecto garantizará las vistas desde el interior y por otro lado porque, desde la orilla opuesta, será visto como un elemento singular”. Para incidir en la cualidad paisajística del mismo se ubicarán unas terrazas miradores abiertas que constituirán la parte exterior de cada uno de los edificios. “Estos espacios permitirán a su vez dar la versatilidad propia de una terraza de verano junto con la aportación de un espacio abierto al exterior y que estará vinculado con los espacios deportivos”, detalló Zoido, con todo el trazado ya milimétricamente diseñado.

Invocando a Berlín, Amsterdam y Roma, el alcalde bosquejó la instalación de una piscina ubicada en uno de los lados del edificio central como “atractivo deportivo”, con un tamaño estandarizado de piscina olímpica, destinada a la celebración de eventos deportivos y de ocio. Como complemento, y para que nadie se quede sin remojarse, Zoido, aun sin querer resucitar ese viejo mito de inventar la playa de Sevilla, sí apostó por la creación de una segunda piscina fluvial. Esta se situaría en la misma cota de agua en el río y sería para uso exclusivamente recreativo.

“Esta piscina tendría el acceso desde la misma margen izquierda y sus condiciones técnicas permitirían que estuviera disponible en las distintas estaciones del año”, aseveró con prudencia, ya que este empeño requiere todavía de las autorizaciones de la Autoridad Portuaria, que podría acabar desterrando (o no) este punto, uno de los de mayor atractivo popular, por ser muchas veces demandado, de todo el Paseo del Arte.

Para Zoido, “este ambicioso proyecto abrirá la ciudad al río y fomentará sin lugar a dudas el desarrollo turístico, cultural y empresarial en dicha zona, una dinamización del río que podrá ser disfrutada tanto por los sevillanos como por los turistas”.

Al margen de los quioscos, cuya oferta comercial o informativa no se especificó, la planta baja de este Paseo del Arte quedaría constituida por un vestíbulo, una terraza pública con carácter de mirador del río y un café-bar, esto es, un pequeño recinto para la ubicación de un punto de venta de café y refrescos.

El detalle del contenido de los tres edificios centrales es similar, diferenciándolos su fisonomía y los diferentes contenidos que acojan. En todos ellos habría una sala expositiva y de proyección, un restaurante acompañado de un espacio polivalente y una terraza abierta al río. En una segunda planta se ampliaría la oferta gastronómica y se apostaría por más espacios de ocio y descanso con vistas al Guadalquivir.

Esta nueva área viene a sumarse al la del Muelle de Nueva York, iniciada en el anterior mandato. Zoido ya adelantó en 2009 que ambos proyectos convivirían asumiendo así la filosofía de erigir el río en una nueva y gran avenida de la ciudad, “una calle más”, dijo entonces.

Se comprometió hace años además a limpiar las márgenes del río, reforestarlas, mejorar su iluminación, crear espacios de ocio e instalaciones deportivas. También habló de creación de solarium con tumbonas y césped. Todas aquellas palabras parecen concretarse ahora en una empresa de más envergadura, un Paseo del Arte que aspira a rentabilizar de una vez por todas este depauperado espacio. La nueva zona, junto con el Muelle de Nueva York, vendrá a sumarse a actuaciones próximas como el Muelle de las Delicias, el Paseo de la O, el recuperado y nuevamente abandonado Jardín Americano o la muy aislada biblioteca de Torneo, en el Paseo Juan Carlos I.

El hoy cerrado Club Natación Sevilla lanzó el proyecto hace cinco años

En el otoño de 2008, el Club Natación Sevilla –cuyas instalaciones de Trastamara permanecen cerradas por daños estructurales– puso sobre la mesa del consistorio la posibilidad de construir una piscina olímpica en el río. El anteproyecto lo elaboró entonces el estudio de arquitectura Sánchez Carrero. Aquel plan también contemplaba la creación de una grada para 270 personas, un lugar para el atraque de barcos deportivos y un jacuzzi exterior cubierto. Junto a ello, se propuso construir un spa, una pista de voley-playa y varias de pádel.

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