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El 'paso atrás' de las víctimas reduce las condenas por maltrato

De las 1.260 personas juzgadas en Andalucía por violencia de género en el primer trimestre del año la mitad fueron absueltas, un índice que se ha duplicado respecto a 2007. Algunas claves: un 40% de las mujeres retiran la acusación y aunque el caso sigue su curso, sin su testimonio es difícil demostrar nada.

el 15 sep 2009 / 07:50 h.

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De las 1.260 personas juzgadas en Andalucía por violencia de género en el primer trimestre del año la mitad fueron absueltas, un índice que se ha duplicado respecto a 2007. La fiscal coordinadora de violencia de género, María José Segarra, apunta algunas claves: un 40% de las mujeres retiran la acusación y aunque el caso sigue su curso, sin su testimonio es difícil demostrar nada.

La violencia de género no es un delito de ámbito privado sino perseguible públicamente, por lo que aunque una presunta víctima acuda al juzgado con la intención de retirar la denuncia, la Fiscalía puede ejercer la acusación de oficio y llevar el caso a juicio. Pero la negativa de la mujer a declarar deja en muchos casos al Fiscal sin pruebas que lleven a la condena del acusado.

En el primer trimestre del año, la relación entre condenas y absoluciones se situó casi al 50%, cuando la media del año pasado fue de un 77,2% de condenas entre los enjuiciados por violencia de género. No es achacable a una reducción de casos, pues en el primer trimestre de este año los juzgados de lo penal andaluces procesaron a 1.260 personas por violencia de genéro, apenas 56 menos que en el último trimestre del año pasado.

Sin embargo, las condenas al final de año eran el triple que las absoluciones (997 frente a 319 en el último trimestre de 2007) mientras que a principios de 2008, la proporción de sentencias en uno y otro sentido está mucho más equilibrada (635 condenas y 625 absoluciones), según los datos del Observatorio contra la violencia doméstica y de género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

La fiscal jefe de Sevilla y coordinadora de los fiscales de violencia de género, María José Segarra, no considera que, con los datos de un trimestre, se pueda hablar de una tendencia, pero sí aporta una posible explicación para un índice de absoluciones que reconoce "importante, en aumento y mayor en su proporción que en el resto de delitos": la falta de pruebas con que se encuentra el Fiscal cuando la mujer persiste en su deseo de no declarar contra su pareja en el propio acto de la vista.

Segarra cifra entre el 30 y el 40% la proporción de presuntas víctimas de malos tratos que cambian de opinión durante el proceso. Los datos del CGPJ sólo reflejan las denuncias retiradas (633 de las 7.391 denuncias recibidas en el primer trimestre del año, un 8,6% del total) pero la fiscal sevillana señala que hay que añadir las renuncias para declarar cuando la causa continúa adelante.

"La maquinaria sigue porque muchas quieren retirar la denuncia incluso a la semana de ponerla pero si hay indicios de delito, la Fiscalía sigue adelante porque hasta que se celebra el juicio pueden producirse cambios, si bien cuando en éste se niegan a declarar es cuando nos quedamos sin pruebas", reconoce.

En su última memoria, los fiscales andaluces de violencia de género aluden al debate sobre la idoneidad de proceder ante estos delitos por la vía de los juicios rápidos "para evitar posibles retractaciones de la víctima" (en el primer trimestre el 47% de los casos siguieron esta vía), una medida no siempre aconsejada desde los centros de atención a la mujer por considerar que el escaso tiempo repercute en la falta de asesoramiento y preparación psicológica de la víctima para enfrentarse al juicio.

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