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Cofradías

El paso de la Quinta Angustia regresa a 1904

El metal que adorna el misterio es aleación de bronce

el 18 mar 2010 / 21:07 h.

Manuel Losada, hermano mayor junto a los Caballero en la Magdalena.

La hermandad de la Quinta Angustia presentó en la tarde de ayer la restauración de la joya que es su paso de misterio, llevada a cabo al alimón por el taller de los Hermanos Caballero y la Orfebrería Andaluza de Manuel de los Ríos.

El paso, encargado en el año 1900 y culminado en 1904, nunca se había sometido a una restauración integral, ya que sólo se conoce una intervención en 1976 que trató solamente la madera, obviando el metal. Precisamente en el metal es donde ha saltado la noticia ya que, en contra de lo que se creía, los adornos que pueblan los respiraderos y el canasto no son de bronce, sino una aleación de este metal con otro. El descubrimiento se llevó a cabo cuando en el taller de Manuel de los Ríos se inició la limpieza con ácidos del metal, descubriendo que el color primitivo era gracias a un dorado al fuego de la aleación de bronce.

En los trabajos de orfebrería, que se han prolongado durante nueve meses y que son los primeros que se realizan sobre esta parte del paso, se han arreglado las cogidas y soldado todas las piezas y, además, se ha sometido a un proceso de envejecimiento para que el color actual no llamara excesivamente la atención. Aún así, Manuel de los Ríos explicó que el color de ahora es algo más oscuro que el original, ya que los pigmentos han cambiado desde entonces. Además, las zonas metálicas han sido tratadas con barniz y lacas para que el color perdure lo máximo posible. Por último, la actuación de la orfebrería ha posibilitado que, a partir de ahora, las piezas puedan ser desmontables una por una, ya que anteriormente eran de una sola pieza, con los inconvenientes que ello suponía a la hora de limpiar y arreglar esas zonas.

TRABAJOS DE TALLA. Las labores realizadas por los hermanos Caballero han consistido en el desmontado pieza por pieza, para limpiarlas, retirado el barniz anterior y la reposición de los fragmentos de madera deteriorados por el tiempo. Terminadas estas labores, se ha vuelto a barnizar el paso a muñequilla respetando los distintos colores de la madera, una de las características más originales de la obra original. También ha sido renovada la parihuela, de manera que el canasto no soporta ya peso alguno, gracias al entramado de bastidores y a la nueva tablazón. Tras la intervención, Sevilla podrá disfrutar en todo su esplendor de uno de sus pasos de misterio más originales.

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