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Cultura

El patio del hospital de San Lázaro es 500 años más reciente de lo que se pensaba

Un estudio de los arquitectos Fernando Vilaplana y Federico Arévalo desmonta el origen mudéjar de los arcos y pilastras al datarlos en el siglo XX y no en el XV como se sostenía hasta ahora

el 14 jun 2014 / 22:12 h.

15836380 Los arquitectos Fernando Vilaplana y Federico Arévalo, en el patio ‘mudejar’ del Hospital de San Lázaro. / Pepo Herrera Es el hospital en uso más antiguo de Europa. Se puso en marcha en el siglo XIII para recluir a enfermos de lepra y quizás por el estigma que supone haber sido leprosería y centro destinado a enfermedades contagiosas ha sido mucho menos estudiado que otros edificios de la ciudad con gran valor patrimonial. Monumento histórico artístico desde 1964 y Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1985, el hospital de San Lázaro está siendo descubierto ahora. De hecho, los arquitectos y profesores de la Universidad de Sevilla Fernando Vilaplana y Federico Arévalo han desvelado que el supuesto patio mudéjar del complejo hospitalario fue construido en el siglo XX. Le han quitado 500 años. En un artículo en la revista Ph Investigación (del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico) explican su estudio, que demuestra que una parte del edificio, las galerías del patio –con arcos y pilastras ochavadas de ladrillo– se construyeron en el siglo XX, y no en el XV, como se suponía hasta ahora. Como prueba se hallaron planos históricos sin publicar, documentación de la obra del siglo pasado y se analizó la fábrica de ladrillo. No obstante, Vilaplana subraya que la iglesia es un magnífico ejemplo del mudéjar sevillano y la fachada manierista del siglo XVI es uno de los mejores ejemplos de arquitectura renacentistas en nuestra ciudad. «En muchos lugares del mundo no tienen la suerte de tener un edificio con uno solo de estos valores», apostilló. ¿Y cómo es posible que hasta ahora todos los estudios realizados hayan certificado que el patio era mudéjar? Según Vilaplana, no es raro que en la investigación patrimonial un error en una publicación previa se «oficialice» con el paso del tiempo, al citarlo repetidamente autores posteriores. Por eso los arquitectos que se dedican al Patrimonio, según el profesor, lo primero que hacen es analizarlos directamente, convirtiéndose la propia arquitectura en un documento que puede ser «leído». A partir del análisis de su materialidad y de la documentación gráfica y escrita del edificio, de las transformaciones de su estado de conservación y de su primigenia funcionalidad se obtienen datos que han de ser tenidos en cuenta en cualquier estudio patrimonial. «El mensaje de fondo del artículo es la necesidad de que las investigaciones patrimoniales sean siempre pluridisciplinares, incorporando, como ha sido en este caso, la mirada del arquitecto», sostiene Vilaplana, para quien es necesario reestudiar el edificio completo a la luz de estos nuevos datos. Dada la situación central del patio en la zona patrimonial del edificio, funcionalmente es clave para el hospital, lo que implica que cualquier actuación futura debe tenerlo en cuenta. Así, es necesario revisar su ficha en la base de datos de Patrimonio Inmueble de Andalucía incorporando los nuevos datos. Si bien, su protección no debe alterarse. Actualmente, el edificio es Bien de Interés Cultural, siendo prácticamente una traslación de la declaración como Monumento Histórico Artístico del año 1964. «Desde entonces el edificio ha sufrido numerosas modificaciones, entre ellas la construcción de una de las galerías del patio, o el nuevo edificio de hospitalización», apunta Vilaplana. Preguntado sobre cómo surgió la idea de estudiar arquitectónicamente el hospital, los arquitectos afirman que en 2008 la dirección del Hospital Macarena, del que dependía entonces San Lázaro, ya comenzó a preocuparse por el aspecto patrimonial del Hospital, lo que dio como fruto el Plan Director de Actuaciones en Materia Patrimonial del Hospital de San Lázaro, que realizó Vilaplana junto con el historiador Carlos Núñez Guerrero. El desarrollo de este trabajo les hizo descubrir el enorme valor patrimonial que tenía: «Me apasionó de tal manera que actualmente se ha convertido en mi tesis doctoral, de la que es tutor Federico Arévalo. El descubrimiento del verdadero origen del patio, es sólo una de las sorpresas que esta investigación nos ha proporcionado». El arquitecto afirma que desde el punto de vista arquitectónico, existen testimonios escritos de que el hospital se fundó junto a la llamada Torre de los Gausines, de origen musulmán, es decir anterior a 1248: «Todo indica que esta torre aún existe, aunque muy transformada, siendo actualmente el acceso al hospital». El edificio, de la época de Alfonso X el Sabio, se levantó en la segunda mitad del siglo XIII en la huerta de San Lázaro, bautizada así por permanecer en ella los leprosos. Recientemente la Junta realizó obras de emergencia, sobre todo por el mal estado de las cubiertas, como informó El Correo.

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