Local

El pecado de Chaves

El aplauso largo y cerrado que recibió Manuel Chaves durante el comité director del PSOE-A tiene mucho que ver con el hecho de que quienes lo conocen y sus más allegados confiesan que él y su familia lo están pasando "muy mal" por las acusaciones del PP tras la ayuda de 10 millones de euros concedida por la Junta a la empresa minera Matsa, donde trabaja su hija.

el 16 sep 2009 / 05:01 h.

TAGS:

I. Morillo

El aplauso largo y cerrado que recibió Manuel Chaves durante el comité director del PSOE-A tiene mucho que ver con el hecho de que quienes lo conocen y sus más allegados confiesan que él y su familia lo están pasando "muy mal" por las acusaciones del PP tras la ayuda de 10 millones de euros concedida por la Junta a la empresa minera Matsa, donde trabaja su hija.

Por la mañana, aún como vicepresidente tercero, Chaves rogó ayer al PP que presentara ante el Tribunal Supremo la demanda que la semana pasada retiró por prevaricación y tráfico de influencias. "Quiero que el PP presente la querella, lo quiero, lo prefiero, quiero que el Supremo aclare todo lo que tenga que aclarar", aseguró el ministro, quien anunció que pedirá que se reparen todos los derechos dañados si finalmente la justicia desestima el caso. Chaves sostiene que todo es "un montaje" y que cuando la Agencia IDEA aprobó la ayuda y el Gobierno andaluz la ratificó "nadie de mi familia había tenido contacto alguno con el expediente".

El tono subió por la tarde. Como secretario general del PSOE-A abrió el comité director de su partido -máximo órgano entre congresos- con capítulo Matsa. "Me creía que conocía a mis adversarios políticos pero no podía pensar que se podía llegar a los extremos de maldad e inmoralidad a los que han llegado dirigentes del PP", aseguró. "El único pecado que he cometido es que he ganado elecciones", dijo. Los socialistas están convencidos de que el principal partido de la oposición quiere establecer "una cortina de suciedad y oscuridad" sobre los últimos 30 años de gobierno socialista en Andalucía. "Sobre todo con los 20 años últimos y lo quieren hacer destruyéndome a mi, uno de sus referentes políticos", sostuvo Chaves. "Ya lo intentaron en otra etapa, con otro compañero y, salvando las distancias, no lo consiguieron", dijo.

Aprovechando su visita, el PP volvió a la carga y aseguró que la querella contra Chaves verá la luz en "los próximos días". "La decisión está tomada", explicó Antonio Sanz, secretario general del partido que, sin embargo, no quiso aclarar quién dio la orden de interponer la denuncia ni qué motivó la descoordinación en la formación que llevó a su retirada del Supremo. Tampoco dijo si la próxima denuncia irá firmada por el PP andaluz. "Se le está acabando el tiempo. Terminará siendo cesado si no dimite antes", señaló Sanz a Chaves. Criticó que el socialista confunde "la victoria electoral con la impunidad" y aseguró que entre los socialistas son "pocos los que ponen la mano en el fuego" por él. Aconsejó al ex presidente andaluz que se ponga en contacto con Alfonso Guerra para que éste le explique "el manual de la familia pillada".

Al margen del caso Matsa y durante el comité director del PSOE-A, Chaves analizó los resultados de las últimas europeas, en los que el PSOE ha sacado 8 puntos de ventaja al PP en Andalucía. Atendiendo a las encuestas que piden un cambio en la cúpula popular -el sondeo de El Correo señaló que el 55% de votantes del PP pedían el recambio- el líder socialista sentenció que hoy Javier Arenas "se ha convertido en un auténtico problema".

El secretario general del PSOE andaluz, ya pensando en las elecciones municipales, hizo una llamada a su partido para que se esfuerce por conectar con las clases medias, "afectadas duramente por la crisis". El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, abundó en esa estrategia y exigió a los socialistas que se vuelquen con el medio urbano y los jóvenes de 18 a 30 años porque ahí el PSOE-A "ha perdido votos". Griñán también pidió reducir la abstención entre la clase trabajadora.

Para los socialistas la provincia donde más tienen que trabajar es Almería. admitieron. No es un problema de la dirección provincial sino de la ejecutiva regional, avisó Chaves.

  • 1