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El pederasta y su hermana están aislados en la cárcel

Santiago del Valle y su hermana Rosa pasaron ayer su primer día en la cárcel de Huelva como presuntos asesinos de Mari Luz Cortés. Están aislados y con vigilancia especial a la espera de que sean trasladados a otro centro penitenciario, según confirmaron fuentes de la prisión.

el 15 sep 2009 / 02:24 h.

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Santiago del Valle y su hermana Rosa pasaron ayer su primer día en la cárcel de Huelva como presuntos asesinos de Mari Luz Cortés. Están aislados y con vigilancia especial a la espera de que sean trasladados a otro centro penitenciario.

Fuentes de la prisión confirmaron que los presuntos asesinos de la niña de cinco años no tienen contacto con otros presos, ante el riesgo de que puedan sufrir algún tipo de agresiones. Por ello, y debido a la gran alarma social que ha generado el caso Mari Luz, Santiago y Rosa del Valle serán trasladados en los próximos días a otro centro penitenciario, a la espera que se celebre el juicio.

El pederasta y su hermana llegaron a la cárcel onubense alrededor de una de la madrugada de ayer, después de que la jueza de instrucción número uno, que mantiene el secreto del sumario, decretase el ingreso en prisión de ambos sin fianza por un delito de asesinato a cada uno. A Santiago del Valle le imputó además otro delito contra la libertad sexual. Mari Luz no fue violada, pero el pederasta practicó, presuntamente, tocamientos a la menor, según fuentes cercanas al caso.

A pesar de los cargos que le imputa la justicia, Santiago del Valle no confesó ante el juez que matase a Mari Luz. En su primera comparecencia se desdijo de sus declaraciones a la Policía Nacional tras su detención, en las que aseguró que la niña se cayó por las escaleras y después se deshizo del cadáver en un carrito de la compra. Es más, en presencia de su letrado llegó a decir que dio esta versión a los agentes en Cuenca, donde fue detenido, porque le presionaron para que confesase.

Pero esta versión cayó por su propio peso. Su hermana, que fue interrogada en primer lugar, mantuvo su declaración inicial. Dijo que la niña había muerto y que ambos trasladaron el cadáver en su vehículo hasta la zona trasera del Polígono Polirrosa. Aunque no precisó que lo arrojaran por el Caño del Rincón, las autopsias así lo han certificado.

Tras conocer que su hermana había mantenido el testimonio inicial, Santiago del Valle pidió realizar una segunda declaración, para corroborar lo dicho a la Policía Nacional. El pederasta mantiene que el pasado 13 de enero se encontró con Mari Luz, cuando ésta regresaba a casa después de comprar chucherías en un kiosco cercano a su vivienda. La llamó y ella accedió, sin presión, a entrar en el portal de su vivienda, en el número uno de la avenida de las Flores. Santiago del Valle dijo que la niña cayó por la escalera y que trasladaron el cuerpo en un carrito de la compra y lo arrojaron por una alcantarilla, extremo que ya fue descartado. El cadáver fue tirado a la ría, poco después de la cinco de la tarde de aquel día.

Las declaraciones de los dos presuntos asesinos de la niña del barrio de El Torrejón se prolongaron durante más de seis horas. El ingreso en prisión fue decretado sobre la media noche y se hizo efectivo de manera inminente. Además, la jueza informó al acusado de que debe cumplir una condena de dos años y nueve meses del Juzgado de lo Penal número 1 de Sevilla por un delito de abusos sexuales contra su hija, ratificada en marzo de 2006.

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