Economía

El PIB andaluz agotó su caída en 2010 y creció a final de año

Su bajada, no obstante, fue superior a la estatal y brilló la exportación

el 03 mar 2011 / 21:28 h.

La economía andaluza cayó seis décimas en 2010 tras anotarse en el último trimestre del año un crecimiento de una, el primer dato positivo desde la segunda mitad de 2008. El descenso regional fue superior al promedio del Estado, que, con el -0,1%, tuvo mejor comportamiento del que esperaba el Gobierno.

El retroceso del 0,6% en 2010 se alejó en la región, y mucho, del arrojado en el ejercicio anterior, un 3,6%. La evolución, asimismo, ha ido a mejor conforme pasaban los trimestres, y los analistas consideran que así continuará hasta que 2011 cierre con tasa positiva en Producto Interior Bruto (PIB) de Andalucía.

Ese indicador, que determina el valor de todo aquello que produce una economía, en este caso la andaluza, se vio favorecido por el incremento del consumo de los hogares (del 1% en 2010) y, en especial, por el gran empuje de las exportaciones (6,8%). De un lado, hay menos temor en las familias que al inicio de la crisis. De otro, destaca la internacionalización de las empresas, que buscan en el exterior mercados que han perdido en el interior.

Por contra, en 2010 se contrajo un 0,7% el gasto realizado por las administraciones públicas en un contexto general de recortes presupuestarios, y un 7,9% la llamada formación bruta de capital -que no es otra cosa que la inversión, sobre todo la empresarial-. La bajada de esta última, si bien es casi la mitad que la aflorada en 2009 (-13,4%), sigue preocupando a los expertos, pues al fin y al cabo son las empresas las que han de tirar del carro del empleo.

Desde el Instituto de Estadística de Andalucía (IEA) se destaca el incremento de la exportación, cinco veces superior al de las importaciones, al ser la "principal" contribución al crecimiento económico.

¿Cómo se comportaron los diversos sectores? Sólo los servicios revelaron un aumento, de cuatro décimas, frente a la bajada del ladrillo (6,5%), la industria (3,1%), la energía (0,1%) y la agricultura (0,9%). Salvo en el campo, que en 2009 arrojó un saldo positivo, las restantes actividades, aunque en negativo aún, acabaron el año pasado con mejor comportamiento que en el precedente.

Mientras, el empleo -que en la estadística del PIB se mide como puesto de trabajo, que no equivale a persona empleada porque ésta puede ocupar uno o más puestos- menguó el 2,1% en 2010, casi tres veces menos que el porcentaje del año anterior, con sangría laboral en todas las ramas a excepción del campo y con dureza en el caso de la construcción (-12,5%).

En cuanto a la remuneración de los trabajadores, descendió un 1,3% el año pasado -3,7% en el previo-, con el lógico y severo recorte en el ladrillo (-10,3%), y hubo una subida para el sector primario (agricultura, ganadería y pesca), del 12,7%, según indican las estadísticas del IEA -servicio que depende de la Consejería de Economía-.

Frente a semejante tijera en las rentas de los trabajadores, el llamado excedente de explotación, que en cierta medida equivale a las ganancias de las distintas actividades antes de aplicar los impuestos correspondientes, bajó el 0,4% en 2010 -en el ejercicio precedente se estancó-. En cambio, para el último trimestre recogió un alza del 3,8%, siendo el primer crecimiento del año, en contraste con una moderación de los salarios que continuó.

En el PIB (147.805,76 millones de euros) pesó el aumento de los precios (1,5%), mientras el volumen de producción bajó el 0,6%

  • 1