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El pirómano de Las Naciones dice que no quiso matar a nadie sino dar un "escarmiento" a los vecinos

Rafael P.P. ha asegurado que actuó "como un sonámbulo" y que sólo quería quemar su casa y el dinero "para que no se quedaran con él".

el 01 abr 2013 / 14:58 h.

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Rafael P.P., el hombre de 71 años de edad acusado de intentar  hacer volar en el verano de 2009 y por medio de bombonas de gas  butano y gasolina un bloque de 12 plantas en el barrio de Las  Naciones, ha asegurado este lunes que actuó "como un sonámbulo" y que  "no quería matar a nadie", sino únicamente dar un "escarmiento" a los  vecinos del bloque por "el acoso moral y psicológico" al que lo  sometían y por "todo lo que le han hecho sufrir". Durante la primera jornada del juicio que se celebra en la Sección  Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla, el acusado se ha  declarado no culpable y ha relatado que fue en el año 1971 cuando  compró su piso en dicho bloque a fin de que sus padres vivieran en  él, pero cuando ambos murieron "empezaron los problemas con los  vecinos", que le "hicieron pagar facturas que eran mentira". En una declaración que se ha visto complicada por los problemas de  sordera del acusado, éste ha relatado que tras vivir 41 años en  Francia volvió a su vivienda y comenzaron los "problemas" con los  vecinos y en especial con el administrador del bloque, "que tiene la  culpa de todo". El administrador "me denunció" y "yo pensaba que con  esa denuncia me echarían" de casa. "Los vecinos me amenazaron de muerte, rompieron el techo a  puñetazos, estaban todos contra mi", ha puesto de manifiesto el  imputado, quien ha negado que colocara bombonas en todo el edificio a  fin de que explotara, como sostiene la Fiscalía, que le pide nueve  años de prisión por un delito de incendio, y cinco meses de cárcel  por un supuesto delito de lesiones. Por todo ello, el imputado decidió el 17 de julio de 2009 "quemar"  su casa y el dinero que guardaba dentro --126.000 euros en 21  sobres--, aunque tras colocar "a lo loco" las bombonas por todo el  inmueble "me dio miedo y no quise meterles fuego; me arrepentí en el  último momento, estaba temblando". "Quería destruir mi casa y el  dinero para que no se quedaran con él, pero mi intención no era matar  a nadie", ha repetido una y otra vez. El acusado ha reconocido que colocó bidones con gasolina en el  ascensor y en varias viviendas de vecinos, así como una bombona en el  cuarto de contadores, bombona que fue la único que "quemó" a fin de  dar un "escarmiento" a los vecinos y para que "tuvieran un buen  recuerdo de mí". "No fue una venganza, sino una revancha", ha  precisado, añadiendo además que "no sabía el efecto que podía tener  una bombona". Tras negar que derramara gasolina por el suelo del bloque, ya que  ha defendido que se trataba de "disolvente", el procesado ha  explicado que actuó de madrugada "para que no le viera nadie", pues  era verano y la mitad de los vecinos no se encontraban en el bloque,  y ha señalado que tras "quemar" el cuarto de contadores se marchó con  dos mudas, 150 euros, las cenizas de su mujer fallecida y su perra. Seguidamente, se dirigió hasta la estación de Plaza de Armas con  el objetivo de "entregarse" a la Policía, cosa que hizo en la  comisaría ubicada en la Alameda de Hércules. El acusado, que ha dicho que lleva cuatro años en la cárcel y está  "más tranquilo" que en su propia casa, ha asegurado que los  desperfectos causados en el bloque "no valen ni 30.000 duros". El  juicio continuará este martes con las declaraciones de los vecinos  afectados. La acusación particular pide para el acusado 296 años de cárcel,  mientras que la Fiscalía solicita nueve años y medio de prisión y el  pago de 1.260 euros por siete faltas de lesiones, así como el pago de  una indemnización de 238.950,77 euros por los daños causados en el  inmueble y de 3.000 euros a cada uno de los afectados por los daños  psicológicos causados. En su escrito de acusación, consultado por Europa Press, el fiscal  relata que los hechos tuvieron lugar a las 4,00 horas del 17 de julio  de 2009, cuando el procesado, "motivado por los numerosos problemas  que había mantenido con otros habitantes" del bloque, preparó dos  habitáculos con escape de gas en el interior del edificio, todo ello  "sin que conste tuviera la directa intención de atentar contra la  vida de ninguno de ellos, pero con claro desprecio a los perjuicios  que se pudieran producir". Seguidamente, colocó "de forma estratégica" hasta nueve artefactos  incendiarios de fabricación artesanal, para lo que empleó latas de  disolvente, botellas de gasolina y papel de periódico, para a  continuación abrir los reguladores de las bombonas de butano que,  igualmente, había colocado en el edificio, concretamente una de ellas  en el cuarto de contadores y otras en su propio domicilio. El acusado, de este modo, "dejó escapar el gas", para  posteriormente y de manera previa a salir del inmueble, "prender  fuego a los artefactos incendiarios situados en la planta baja,  lanzando una botella de gasolina en el cuarto de contadores",  provocando con esta acción que el gas alcanzara el límite de  inflamabilidad, "produciendo la deflagración y el consiguiente  incendio". Añade el fiscal que el incendio "supuso un grave riesgo para la  vida o integridad de las personas, algunas de las cuales resultaron  afectadas, así como numerosos daños materiales". De este modo, cerca  de 30 vecinos resultaron afectados por inhalación de humo,  quemaduras, policontusiones o crisis de ansiedad. Algunos de los vecinos sufrieron, desde el punto de vista  psicológico, miedo por que se produzcan hechos similares, tensión  interna, pesimismo, tristeza, estado de alerta y de hipervigilancia,  sensación de inseguridad, o pérdida de interés por sus aficiones. El acusado, en el momento de los hechos, presentaba un trastorno  paranoide de la personalidad, junto a un trastorno de ideas  delirantes de tipo persecutorio, que "si bien no afectaba a su  capacidad de conocer, sí afectaba a su capacidad de actuar según lo  conocido", por lo que el fiscal pide aplicar en este caso la eximente  incompleta debido a dicho trastorno.

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