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El pitido final soñado por Medina Cantalejo

El árbitro sevillano Luis Medina Cantalejo escuchó el pitido final soñado para su carrera internacional, el que le regalaron los alrededor de 400 compañeros y amigos que le arroparon en la cena-homenaje organizada en el Casino de la Exposición.

el 16 sep 2009 / 03:52 h.

El árbitro sevillano Luis Medina Cantalejo escuchó el pitido final soñado para su carrera internacional, el que le regalaron los alrededor de 400 compañeros y amigos que le arroparon en la cena-homenaje organizada en el Casino de la Exposición.

Un acto al que no quiso faltar nadie y un acto seguramente entrañable y cargado de emociones para un colegiado que se retira de forma oficial el próximo 1 de julio tras una trayectoria brillante que comenzó en 1983 y que tuvo su primer día para el recuerdo el 30 de agosto de 1998, cuando dirigió el primero de sus casi 200 encuentros en Primera División, un Real Sociedad-Oviedo.

Casi once años después y recién cumplidos los 45, el 'trencilla' sevillano tuvo una despedida por todo lo alto, que dice mucho de su brillante trayectoria en el arbitraje: desde 2002 es árbitro FIFA, habiendo dirigido 80 partidos internacionales, más de 30 de la Liga de Campeones; en el Mundial de Alemania 2006 pitó cuatro encuentros (Alemania-Polonia, Holanda-Argentina, Italia-Australia y Brasil-Francia, éste de cuartos de final; amén de haber sido cuarto árbitro, y con protagonismo, en la finalísima entre Italia y Francia); y hace escasas fechas dirigió la final de la Copa del Rey entre el FC Barcelona y el Athletic de Bilbao -ya había arbitrado la de 2006 entre Espanyol y Zaragoza- y, como colofón, la de la Copa de la UEFA entre el Shakhtar Donetsk y el Werder Bremen.

Pero el multitudinario adiós que le brindó la sociedad sevillana y el mundo del fútbol nacional habla, sobre todo, de la gran cantidad de amigos que ha ido sembrando a lo largo de los años. El propio Luis Medina Cantalejo declaraba tener "un sentimiento de enorme satisfacción, ya que ves que has dejado algo en el camino y que me he ganado el cariño de todo el colectivo. Estoy muy contento de acabar mi carrera rodeado de tanta gente que me quiere", señalaba el ya ex árbitro, que recalcó el hecho de que hubieran venido hasta Sevilla "todos los colegiados de Primera menos tres o cuatro que tienen partidos internacionales, y los de Segunda no han venido porque están trabajando este fin de semana, pero todos me han llamado por teléfono y eso me llena de orgullo".

Medina Cantalejo tuvo, pues, el cariño y el reconocimiento de todos, ya que entre los asistentes a la cena-homenaje había una amplísima representación del colectivo arbitral de hoy y de ayer: Japón Sevilla, Iturralde González, Carmona Méndez, Muñiz Fernández, Pérez Burrull, Mazorra Freire, Megía Dávila, Rodríguez Santiago, Turienzo Álvarez, Puentes Leira, Pino Zamorano, Mejuto González y un largo etcétera, con Manuel Díaz Vega y Victoriano Sánchez Arminio, presidente del Comité Técnico de Árbitros, a la cabeza.

Además de sus compañeros de profesión, el balompié nacional estuvo representado por Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol; Eduardo Herrera y Alfonso Garrido, presidente y vicepresidente de la Federación Andaluza de Fútbol; y ex futbolistas internacionales como Chendo y Voro.

Por parte de los dos grandes clubes hispalenses también hubo presencia: del Sevilla FC acudieron su director general, José María Cruz, el delegado Cristóbal Soria y Pablo Alfaro, ex futbolista que sin duda conoció de cerca al Medina Cantalejo árbitro: "Sí que lo hemos padecido muchas veces como jugador en activo", bromeaba Alfaro antes de recalcar que "yo lo definiría como un árbitro moderno, de los que han sabido aunar las tendencias nuevas del arbitraje con toda la tradición, que en su caso es mucha ya que su abuelo y su padre también fueron colegiados. Basta echarle un vistazo a su curriculum". En nombre del Real Betis Balompié estuvo presente Luis Rodríguez Fontanilla, delegado arbitral verdiblanco, si bien el presidente José León excusó la ausencia de otros representantes del club -comprensible en estos azarosos momentos- a través de una llamada a Medina Cantalejo.

Por supuesto, también asistieron al acto numerosas autoridades, caso de Manuel Jiménez Barrios, secretario para el Deporte de la Junta de Andalucía; Francisco Obregón, delegado de Deportes de la Junta en Sevilla; Beatriz Sánchez, diputada de Juventud, Fomento de la Actividad Física y Deportes de la Diputación de Sevilla; o Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, delegado de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla.

Nadie, por tanto, quiso perderse la ocasión de acompañar a Luis Medina Cantalejo, al que se le veía entusiasmado y con el rostro de quien se siente en la gloria ante tantas muestras de cariño y estima. Aunque, sin duda, por encima de todo, se le veía feliz de verse rodeado de su esposa Elisa y de sus hijas María y Natalia -el pequeño Luis, de tres años, quizá su sucesor en un futuro, se quedó en casa malito-, quienes a buen seguro le agradecerán esta prematura retirada del arbitraje. Ahora comienza para ellos un largo partido en el que Luis se olvidará de sus tarjetas?

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