Local

El Plan del Centro evitará la entrada de 28.600 coches al día

El delegado de Movilidad afirma que el tráfico bajó en la zona un 12% y que llegará al 26%

el 30 nov 2010 / 21:25 h.

TAGS:

José Salgueiro, la consejera Josefina Cruz, y el director de El Correo de Andalucía, Antonio Hernández-Rodicio, en la clausura.

El plan del Centro (que limita el acceso a los vehículos no autorizados) fue ayer ejemplo de política de movilidad sostenible, pese al rechazo inicial suscitado entre algunas asociaciones de vecinos del casco antiguo, la patronal del comercio de la zona y la oposición. Según el Ayuntamiento, el objetivo es que entren en el Centro un 26% menos de coches, o lo que es lo mismo, que dejen de llegar al corazón de la ciudad 28.590 vehículos de los 109.964 que lo hacen ahora.

El delegado de Movilidad, Francisco Fernández, aseguró en los Encuentros con la Sostenibilidad: Movilidad Sostenible, organizados por El Correo de Andalucía y patrocinados por Renfe , que desde la puesta en marcha del plan del Centro ya bajó el tráfico en la zona un 12%. Y eso que las infracciones (como las de estar dentro del Centro Histórico más de 45 minutos sin autorización) aún no se traducen en una multa a los conductores.

Desde el Salón Real del Hotel Alfonso XIII, Fernández defendió que las políticas de peatonalización han reducido en cifras históricas las emisiones de gases con efecto invernadero y han tenido otros efectos colaterales, como acabar con el ruido en una de las calles con más contaminación acústica, San Jacinto, que soportaba más de 75 decibelios (cuando la Organización Mundial de la Salud recomienda un tope de 55).

En la misma línea, el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, que inauguró las jornadas, sostuvo que las peatonalizaciones se han traducido ya en datos "objetivables" y que el cambio hacia una movilidad sostenible requerirá una concienciación como la del ahorro de agua. "Llevamos doce años sin medidas restrictivas y la ciudad sigue ahorrando casi al mismo nivel que en tiempos de sequía", explicó Sánchez Monteseirín, que también puso como ejemplo la batalla contra el tabaco. A su juicio, apuestas como la de la movilidad sostenible (la lucha contra el coche) generan escepticismo en un principio, pero al final "los ciudadanos lo toman como propio".

Además, el alcalde lamentó que el PP haya pedido la suspensión del plan del Centro en los tribunales, ya que es algo que ya se hace en otras ciudades europeas como Londres, Roma, Madrid, Barcelona o Granada.

"Sevilla ha avanzado muchísimo, y saco pecho porque hemos hecho muchas cosas muy buenas, pero en lo referente al control de acceso al casco histórico somos casi los penúltimos", señaló. "Somos vanguardia respecto a las bicicletas o los espacios peatonales, no porque otros no lo hicieran, sino por hacerlo de manera decidida", apostilló. En cuanto a una posible falta de información, Sánchez Monteseirín apeló al "sentido común": "Los ciudadanos estarán hartitos de que les hablemos de lo mismo, y aunque puede haber personas ajenas, les hemos dado la oportunidad de informarse por la vía de los hechos", indicó en alusión a las notificaciones sin sanción.

La consejera de Obras Públicas y Vivienda, Josefina Cruz Villalón, abogó por un cambio en las políticas urbanísticas y de ordenación del territorio para hacer ciudades "más amables para el peatón", es decir, "a más escala de la bicicleta". En su opinión, hay que construir ciudades compactas, no dispersas, para que haya trayectos "reales" que se puedan hacer del trabajo a casa, por ejemplo, a pie o en bici.

La recién nombrada consejera apostó por la rehabilitación de viviendas, frente a la construcción masiva de forma dispersa. Eso sí, dando alternativas eficaces en tiempo y dinero al coche. "Se necesitan alternativas que sean más rápidas y cómodas que el vehículo privado. Por mucha propaganda que haya, si no hay otras opciones la gente no dejará el coche", aseveró. De ahí que defendiera las políticas de la Junta encaminadas a potenciar los transportes públicos, como el metro o los tranvías.

Casi con el mismo discurso, Manuel Ángel González Fustegueras, arquitecto y urbanista autor de PGOU como el de Sevilla y Marbella, abogó por encontrar el mecanismo para cambiar de mentalidad, buscando los beneficios de la ciudad sin coches. A su juicio, las administraciones deben dar prioridad al peatón, al transporte público y a la bicicleta. "Tocan otros tiempos. El hacer vías para que los vehículos vayan más rápidos no ha generado más accesibilidad", indicó.

De hecho, a su entender, el compromiso de un gobierno por la sostenibilidad se mide en función de la implantación de medidas para el peatón, el transporte público y la bicicleta.
El director general de Cambio Climático y Medio Ambiente de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta, José Fiscal López, por su parte, reconoció que los 18 millones de euros destinados a la construcción de 150 kilómetros de carril bici en 40 municipios es "insuficiente". No obstante, subrayó la apuesta de la Junta por los aparcamientos disuasorios, las peatonalizaciones y los coches eléctricos porque, aunque éstos no sean "la solución", es preferible "un vehículo eléctrico a uno convencional".

Inés Ayala, eurodiputada y miembro de la comisión de Transporte y Energía, puso sobre la mesa los frentes abiertos en la UE. En primer lugar, que en 2013 España recibirá menos fondos de cohesión, por lo que tendrá que optar a otras fuentes financieras, como los fondos de innovación, I+D+i y transporte. "Habrá que acostumbrarse a estos nuevos caladeros", advirtió tras destacar la importancia de los proyectos de sostenibilidad. Y también planteó otro debate abierto, el de la posible tasa a todos los vehículos privados, la bautizada como euroviñeta.

"Tendrían que aplicarla los países porque la UE no tiene competencias, pero se tiene que trabajar en ello", dijo. Sólo así se podría reconducir el impacto de la carretera.
Y ahí tiene mucho que decir el ferrocarril. El presidente de Renfe, Teófilo Serrano, destacó las ventajas medioambientales del tren, cuyo impacto es cinco veces menor al del transporte por carretera, es el modo de que menos depende de los hidrocarburos, tiene menos impacto acústico y hace un uso más eficiente del suelo.

Renfe, con un potente programa de accesibilidad y de utilización de energías renovables, pretende sustituir al coche y también al avión. Las emisiones de dióxido de carbono de un vuelo Barcelona-Madrid equivalen al peso de una persona (70 kilos), mientras que en tren esas emisiones se reducen hasta el peso de una maleta de mano (13 kilos). En el año 1991, el 65% de los viajes entre Madrid y Sevilla se hacían en avión, mientras que en 2009 el 85% ya se realizan en AVE.

Sólo el Cercanías de Madrid mueve a un millón de personas al día, lo que equivaldría a 136 millones de automóviles.

"Debemos ser capaces de implantar esta cultura de la sostenibilidad a las más de 13.000 personas que trabajan en Renfe", concluyó Serrano, que alabó la gestión del alcalde de Sevilla, "una ciudad a la que es difícil enseñar algo en materia de sostenibilidad". El que fuera responsable del Metro de Sevilla indicó que la línea 1 es la más eficiente y eficaz "del mundo".

Por su parte, Ricardo Marqués, presidente de A Contramano y catedrático de Electromagnetismo por la Universidad de Sevilla, devolvió a los presentes a la cruda realidad del día a día para recordar que más de la mitad de los desplazamientos se siguen haciendo en coche. "Son los peores resultados previstos, la Consejería de Transportes debería replantearse sus políticas, como Mourinho ayer". "La movilidad se juzga por el reparto de los modos de movilidad, no por la reducción de CO2", criticó. La solución, a su juicio, pasa por invertir en políticas que favorezcan los movimientos no motorizados, es decir, invertir "en ganar espacio público". "El carril bici de Sevilla costó 30 millones y registra 30 millones de usos al año, mientras que la línea 1 del Metro, con 15 millones de desplazamientos al año, costó 600 millones", denunció.

  • 1