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El plante de todo el turno de noche dejó a la ciudad sin policías locales

El inesperado plante de una veintena de policías locales, la práctica totalidad del turno de noche, dejó a la ciudad sin efectivos la madrugada del jueves al viernes y obligó a pedir refuerzos. El Consistorio está asombrado ante una medida que esconde sin demasiados tapujos una protesta laboral ilegal.

el 15 sep 2009 / 04:56 h.

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El inesperado plante de una veintena de policías locales, la práctica totalidad del turno de noche, dejó a la ciudad sin efectivos la madrugada del jueves al viernes y obligó a pedir refuerzos. El Consistorio está asombrado ante una medida que esconde sin demasiados tapujos una protesta laboral ilegal.

Los agentes, 16 según detalló el Ayuntamiento y una veintena según fuentes policiales, llamaron a lo largo del jueves para avisar de que estaban enfermos y no irían a trabajar a las 23 horas de la pasada madrugada, cuando comienza el turno de noche, que en Sevilla es fijo y voluntario desde hace años. Sólo cubrieron el servicio cuatro personas, tres de ellas mandos, lo que impidió tener coches patrullando por las calles porque tuvieron que dedicarse a atender las llamadas. El Consistorio mantiene que al menos durante parte de la noche circularon dos patrulleros.

La "presunta enfermedad masiva", como fue calificada por fuentes municipales, esconde un paro encubierto por motivos laborales: el turno de noche lleva tiempo quejándose de que ya no recibe llamadas de seguridad ciudadana y eso lastra su trabajo; y de que no se cubren los traslados, lo que ha reducido mucho sus efectivos en los últimos años. El sindicato mayoritario Sppme detalló ayer que en dos o tres años la plantilla de la noche ha descendido de unos 90 a los 35 agentes actuales, extremo que ayer fuentes de la Delegación de Convivencia y Seguridad dijeron no poder precisar.

La situación obligó a buscar refuerzos por partida doble, los primeros urgentes, porque no habían terminado de entrar las carretas del Rocío en Sevilla y se pidió al turno anterior, que debía salir a las once de la noche, que prolongara su jornada hasta la una o las dos de la madrugada para mantener los dispositivos de tráfico, como así fue. Fue el momento más complicado, según fuentes municipales.

Por otra parte, se recurrió a la Policía Nacional. La delegada de Convivencia y Seguridad, Nieves Hernández, llamó personalmente al subdelegado del Gobierno, Faustino Valdés, y los agentes nacionales recibieron la instrucción de acudir también las llamadas de alerta si se producían accidentes de tráfico. En todo caso, coincidió con una dotación prevista por la Policía Nacional ya de por sí bastante amplia, compuesta por una treintena de patrulleros y tres coches camuflados, lo que no hizo necesario ampliar los efectivos.

Al final fue una noche especialmente tranquila, sin ningún incidente destacable, y la Policía Nacional no dejó ningún servicio sin atender, aunque al ser todos de poca trascendencia no pudo precisar ante cuántos tendría que haber respondido el cuerpo municipal.

Aunque los policías llamaron uno a uno para explicar que se encontraban mal y que por eso no irían a trabajar, la plantilla de la Policía Local hablaba ayer abiertamente de plante en señal de protesta, pese a la ilegalidad que supondría. La situación no podía repetirse anoche porque el viernes cambian los turnos de trabajo y entran los agentes del fin de semana, que se dedican sobre todo a aplicar la ley antibotellona.

La coincidencia de las bajas era ayer la comidilla de los agentes, que la atribuían directamente a lo "quemados" que están los policías del turno de noche. Los sindicatos policiales reclaman hace tiempo que se aclare la situación de un grupo singular en la plantilla.

Es un turno voluntario y sus policías trabajan siempre en ese horario, para alegría del resto, porque eso impide que el servicio rote y a todo el mundo le toque alguna noche, como pasa en otros cuerpos. La mayoría lleva años en la unidad y son los que más han protestado por la orden de dejar en segundo plano la seguridad ciudadana, en la que se centraron cuando la falta de policías nacionales exigía su ayuda para atajar la delincuencia. Aunque toda la plantilla local lo hacía, al trabajar de noche el turno tenía un cifra de detenciones muy alta.

La unidad lamenta también que al ser cada vez menos los descansos no cuadran y hay gente con días pendientes desde el año pasado; y porque les retiraron los coches camuflados. "La gente lo que quiere es trabajar y no la dejan", explicaba ayer uno de sus policías.

Fuentes municipales lamentaron ayer una acción que, "de confirmarse" que ha estado orquestada, "no es de recibo" en un cuerpo como la Policía, al margen de la legitimidad de sus exigencias profesionales. El Consistorio aseguró que si existe ese malestar, no se ha planteado por el cauce oportuno. "La delegada no ha recibido ninguna queja a través de los sindicatos", insistieron las fuentes, que recordaron que aún se está negociando la Relación de Puestos de Trabajo.

Hernández nunca ha aclarado sus planes para reestructurar el turno de noche, ahora que debe encajar, por ejemplo, al grupo antibotellona, si bien "tiene muy claro lo que quiere hacer, previa negociación" con los sindicatos, según explican desde su área.

Lo que sí han dejado claro tanto Hernández como el alcalde en otras ocasiones es su intención de que la Policía Local se centre en el control del tráfico, la aplicación de las ordenanzas y las nuevas exigencias que puedan plantear los ciudadanos, dejando la seguridad ciudadana en manos de la Policía Nacional, una opción ante la que sindicatos y algunos agentes no dejan de rebelarse.

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