Economía

El Popular absorbe el Banco de Andalucía pero respeta la marca

El Banco de Andalucía será absorbido por completo por su matriz, el grupo Popular, aunque se mantendrá la identidad de una marca comercial de gran arraigo en la comunidad. Entre los accionistas de la entidad está Unicaja, sienta en su consejo de administración a cuatro empresarios andaluces y tiene de presidente de honor a un sevillano.

el 16 sep 2009 / 03:00 h.

El Banco de Andalucía será absorbido por completo por su matriz, el grupo Popular, aunque se mantendrá la identidad de una marca comercial de gran arraigo en la comunidad. Entre los accionistas de la entidad está Unicaja, sienta en su consejo de administración a cuatro empresarios andaluces y tiene de presidente de honor a un sevillano.

Cuando el grupo Popular absorbió al resto de sus filiales (los bancos de Castilla, Crédito Balear, Galicia y Vasconia) en otoño pasado, mantuvo la independencia de la subsidiaria andaluza dado su peso e impronta regional. Ayer, en cambio, los respectivos consejos de administración de la casa matriz y del Banco de Andalucía acordaron su fusión (en la práctica, aquél absorbe a éste), aunque respetará la marca.

¿Qué supone? Por lo pronto, el Banco de Andalucía, cuya sede social se ubica en Sevilla -la del Popular radica en Madrid-, desaparece como empresa y sus cuentas y balances serán integrados en los de la entidad matriz. "La fusión es el resultado natural de la evolución del grupo, que permitirá intensificar y fortalecer su competitividad en el mercado español", alegan.

En la actualidad, el grupo Popular controla el 80,071% del capital del Banco de Andalucía, siendo Unicaja su segundo mayor accionista, con un 5,002%, mientras que aproximadamente el 14% de los títulos flotan libremente en el parqué. Se trata, asimismo, de una entidad muy vinculada a esta comunidad. De hecho, su presidente no ejecutivo es el empresario y aristócrata sevillano Miguel Ángel Solís Martínez-Campos y en su consejo de administración se sientan, además, otros relevantes empresarios de la región, en concreto Nicolás Osuna, presidente de la inmobiliaria que su apellido lleva, Ramón Mora-Figueroa, cuya familia es una de las propietarias de la embotelladora de Coca-Cola Rendelsur, y el bodeguero gaditano José Ramón Estévez Puerto.

No obstante, en su comunicación ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el Popular se compromete "a mantener la identidad regional en el ámbito territorial del Banco de Andalucía, reforzando así su política comercial".

Tres claves en la operación. La primera, el proceso de reestructuración de la banca española, y en este caso se traduce en la búsqueda de sinergia, esto es, ahorro de costes (en infraestructuras, informática, personal, etcétera). La segunda, que así el Popular se parapeta frente a hipotéticas OPA que le pudieran sobrevenir debido al reducido valor que actualmente poseen sus acciones (6,38 euros por título, frente a los 11,41 de hace justo un año). Y tercero, "optimizar al máximo la capacidad organizativa", y aquí cabe recordar el plan de cierre de sucursales de la matriz, 300 en España en el conjunto de los ejercicios 2009 y 2010.

A nadie se le escapa tampoco que en la operación tiene mucho que ver el fuerte recorte de los beneficios del Banco de Andalucía, tanto el año pasado como en lo que llevamos de 2009, perjudicado por la crisis económica y el peso de la morosidad hipotecaria.

Para emprender la absorción, primero el Popular ampliará capital en 2,59 millones de euros, y con posterioridad se producirá un canje de acciones, a razón de 6 del Popular por cada una del Banco de Andalucía. Un ejemplo. Tras el trueque, Unicaja, que dispone de 1.087.000 títulos de la entidad andaluza, pasará a ser accionista directo del Popular con 181.166, que suman el 0,014%.

Cuando el Banco de Andalucía sea absorbido, no quedará ningún banco cuya sede social se encuentre radicada en la comunidad. Dentro de las finanzas, con domicilio regional permanecerán cinco cajas de ahorros y diez rurales.

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