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El PP-A no garantiza que se salde la deuda de 1.500 millones que dejó Zapatero con Andalucía

Los populares se aferran a las cantidades que dejó sin ejecutar el PSOE para defender que el saldo de inversiones es favorable para Rajoy.

el 03 abr 2012 / 11:58 h.

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Son unos presupuestos "de emergencia nacional", "duros" y que afrontan una "terrible herencia". Es la introducción que ha hecho el secretario general del PP-A, Antonio Sanz, a los Presupuestos Generales del Estado que hoy se han presentado en el Congreso. Queda claro que defender estas cuentas públicas, que reducen la inversión en Andalucía un 37,6%, no es fácil. Pero los populares andaluces se emplearon a fondo para defender unas números que "sacan a España de una situación límite" y que hacen al Gobierno "más fiable" ante la Unión Europea. Según defendió Sanz, no se puede comparar lo contemplado en las inversiones de los anteriores Presupuestos sino lo realmente ejecutado. A esa comparación se aferró para defender que los 1.851,9 millones contemplados en inversión para Andalucía "triplica" la cantidad que se ejecutó en 2011, y que el PP-A situó en 628 millones de euros. No es una comparación habitual. Lo lógico es comparar datos presupuestados y datos ejecutados. Es decir, habría que utilizar esa comparación al término del ejercicio para ver qué realmente va a invertir el Gobierno de Rajoy, pero ya se sabe que en el Presupuesto caben todos las cuentas para hallar el dato más favorable a cada posición política, incluso mezclar conceptos diferentes.

El número dos del PP andaluz insistió en que aún no tienen los datos suficientes pero confió en que al término de la jornada puedan dejar claro que la inversión del Estado sí se ajusta al 17,8% de la población andaluza, como exige el Estatuto. Para alcanzar ese porcentaje, dijo, bastará sumar todas las partidas de inversiones contempladas en los organismos autonómos y anexos presupuestarios. El dato inicial, atendiendo a la inversión directa del Estado, deja la inversión para Andalucía en el 14,6%, tres puntos por debajo de lo que le corresponde según su población.

Sanz tampoco pudo despejar si el Estado está en condiciones de cumplir con la deuda de 1.500 millones de euros que dejó pendiente el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Esa cantidad, firmada por Gobierno y Junta, corresponde precisamente a las cantidades presupuestadas para cumplir con el Estatuto pero que finalmente se dejaron de ejecutar. "Ahora hay que hacer frente a unos presupuestos falsos y reconozco la complejidad de hacer frente a todas las deudas", admitió el portavoz del PP-A. "Andalucía es una comunidad más dentro de la situación de emergencia nacional. El PSOE se fue sin pagar eso y ahora con la ruina que ha dejado, imagínese la complejidad", replicó a este respecto. El PP-A se reserva la posibilidad de presentar enmiendas al Presupuesto y mover algunas partidas para garantizar proyectos o reequilibrar el gasto provincial.

Esa deuda que dejó el Ejecutivo de Zapatero, tasada en 1.500 millones de euros, y que no se recoge en el proyecto de Ley registrado en el Congreso, se puede convertir en un elemento central de la confrontación con el Gobierno en los próximos meses. El presidente andaluz en funciones, José Antonio Griñán, ha defendido durante toda la campaña electoral que si el Estado abonaba esa cantidad y otras deudas, Andalucía no tendría apenas que modificar su Presupuesto para cumplir con el ajuste de unos 2.000 millones que se ciernen sobre sus cuentas en un horizonte inminente. Ayer arrancaron los contactos entre PSOE e IU para cerrar un nuevo Gobierno en Andalucía y el primer acuerdo fue un pacto para no tocar sanidad, educación y dependencia. A este respecto, el número dos del PP-A habló de una "alianza de perdedores" que está situando a Andalucía justo en el camino contrario que debería emprender para salir de la crisis. "Un peligro", alertó Sanz, que "perjudicará" a la comunidad y que firmarán PSOE e IU "para mantenerse en el poder a costa de lo que sea".

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