Local

El PP abandera la lucha contra la corrupción pero ampara a Camps

El programa electoral para el 22-M incluye penas más duras y juicios más rápidos.

el 04 mar 2011 / 21:23 h.

TAGS:

Mariano Rajoy, saludando al presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, en presencia del presidente del PP de Extremadura, José Antonio Monago.

El PP situó ayer la lucha contra la corrupción en una prioridad dentro de su programa para las elecciones autonómicas y municipales del 22 de mayo. Los conservadores anunciaron una reforma del Código Penal que endurezca las penas contra la corrupción y la creación de un sistema de auditoría interna del partido y además se comprometieron a actuar "ante cualquier supuesto de denuncia o incoación de procedimientos judiciales".


Estas promesas se recogen en el programa-marco electoral para las próximas elecciones, bajo el título Más sociedad, mejor gobierno. Compromiso 2011-2015, que el PP hizo público ayer con motivo de la convención que se celebra en Palma de Mallorca con sus candidatos para dar el pistoletazo de salida a los comicios de mayo.

Entre esos aspirantes figura el presidente valenciano, Francisco Camps, imputado en el caso Gürtel por los trajes que supuestamente le regaló la trama de corrupción organizada por el empresario Francisco Correa. La Fiscalía solicita para él una multa de 41.250 euros por un presunto delito de cohecho continuado.


En ese documento, en el apartado de regeneración, el PP reivindica la política como una "actividad noble". Sin embargo, admite que existen "ciertas prácticas corruptas y comportamientos ilegales en las actuaciones de algunos responsables políticos".


En su compromiso "a favor de la transparencia y la lucha contra la corrupción", plantea someter a "un mayor control y fiscalización los ingresos, el patrimonio, las actividades privadas y las actuaciones públicas de todos los cargos públicos". Por ello, añade, publicarán "las retribuciones íntegras de los cargos públicos y electos, directivos y personal de confianza de las instituciones y de sus gastos de representación". Además ve necesario "reformar el Código Penal, ampliando y endureciendo los tipos penales relativos a corrupción, adecuando las sanciones para cargos y empleados públicos para que sean ejemplarizantes, proporcionales y disuasorias".

E incluso propone ampliar los plazos de prescripción de esos delitos y abogó por una reforma procesal que permita el enjuiciamiento rápido de estos casos.
Otro de las prioridades ayer del PP fue vincular a los candidatos del PSOE con las decisiones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, abrió la Convención Autonómica del PP, que concluye hoy, atacando a los dirigentes socialistas: "Ningún español va a olvidar que los dirigentes territoriales del PSOE han sido los principales apoyos a la nefasta política de Zapatero", afirmó, para añadir que no han criticado esas políticas del secretario general del PSOE "con tal de aferrarse al sillón".


A renglón seguido, subrayó que "nunca" habían sido tan claras las diferencias entre PSOE y PP. "Las que nacen de la austeridad frente al derroche, de la previsión frente a la improvisación, de la libertad frente al intervencionismo, de la confianza frente al pesimismo, del consenso frente al decreto, de las reformas frente a los recortes, de la creación de empleo frente a su destrucción y del compromiso autonómico frente a la ambigüedad", exclamó.


Pero, sin duda, la intervención más esperado fue la de Camps. El presidente de la Generalitat aseguró que el PP está "preparado para gobernar" y quiso trasladar un mensaje de ánimo a todos los candidatos autonómicos: "Somos imbatibles, somos los mejores". Eso sí, previamente denunció que el Ejecutivo socialista les haya puesto "todos los obstáculos" y se los haya quitado "todo" menos "la dignidad y las ganas de trabajar".


Camps acaparó la atención de todos los medios de comunicación a su llegada al cónclave del PP, al que le acompañaron el vicepresidente del Gobierno valenciano, Vicente Rambla, el consejero de Economía, Gerardo Camps, y el secretario general del PPCV, Antonio Clemente. A su llegada se le preguntó si espera a Mariano Rajoy en campaña electoral y él ha respondido conciso: "siempre, siempre". Pero para hacerse una foto con él tuvo que esperar al menos medio hora.


El presidente valenciano concluyó que el PP valenciano es "consciente" del "momento histórico" que se está viviendo ante la necesidad de "dar una victoria para la gran victoria" de Rajoy.

  • 1