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Zoido achaca la "huida" de Griñán a su "vinculación" con los ERE

El PP logra desviar el foco sobre su candidato pero sigue teniendo un problema. Para los populares, el presidente se marcha “acorralado” por la corrupción.

el 26 jun 2013 / 09:58 h.

Juan Ignacio Zoido este miércoles en el Parlamento. / J. M. Paisano (Atese) Juan Ignacio Zoido este miércoles en el Parlamento. / J. M. Paisano (Atese) El PP creyó tomar oxígeno ayer cuando el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, confirmó que no se presentará a las próximas elecciones y que dará paso a un relevo generacional en su partido. El líder de los populares andaluces, Juan Ignacio Zoido, logró desviar por una vez el foco sobre quién será el candidato del PP a la Junta, un debate que lleva casi un año esquivando. Mal de muchos, consuelo de tontos, debió pensar el dirigente del PP-A cuando Griñán abrió al fin el melón de su sucesión. Pero el movido proceso que comienza ahora en las filas socialistas no va a tapar que el PP-A tiene también un problema con el candidato a las autonómicas y con el liderazgo. Zoido ha dejado claro internamente que no se presentará a las andaluzas. Quiere centrarse en la Alcaldía de Sevilla, que se ha resentido desde que el julio pasado asumió a regañadientes las riendas del PP-A tras la marcha precipitada de Javier Arenas. La idea de la dirección popular es pactar con los presidentes provinciales antes de que acabe el año el nombre del cartel electoral –hay un ramillete de posibles aspirantes– para que sea visible antes de las europeas y municipales, pero esta operación aún no la ha autorizado Génova, es decir, la secretaria general, Dolores de Cospedal, y el propio Arenas, vicesecretario de Política Local y Autonómica. El nuevo calendario de la sucesión socialista pone en un brete la hoja de ruta del PP-A. El candidato del PSOE-A a la Junta se resolverá previsiblemente en unas primarias a finales de julio, con lo que sacará bastante delantera al principal partido de la oposición. Al PP andaluz se le agravaría el problema si además hay adelanto electoral. Sin embargo, fuentes de la dirección popular dejaron claro ayer que los tiempos del PSOE-A no afectarán ni modificarán los del PP-A. Por la tarde, en su turno palabra, el líder popular achacó la “huida” de Griñán a su “incapacidad” para sacar a Andalucía de la crisis y a que está “acorralado por la corrupción”. La tesis del PP-A es que el presidente se marcha porque no puede aguantar más la "presión" por el mayor escándalo corrupto de la comunidad y que podría acabar imputado por el caso de los Expedientes de Regulación de Empleo que instruye la jueza Mercedes Alaya. “¿Cuánto va a permanecer en el puesto?, ¿tiene usted información judicial sobre el caso ERE que desconozcamos el resto?, ¿da por zanjada su responsabilidad política en los ERE o Invercaria?”, le preguntó Zoido a Griñán desde la tribuna del Parlamento. Dijo que hay "indicios" de su vinculación con este escándalo tras las declaraciones de algunos de los acusados. El presidente le respondió que tiene "la conciencia muy tranquila" y fue tajante: “Nada me empuja ni me retiene porque yo no tengo apego alguno al poder, ni al boato, los sobresueldos o las apariencias, sólo hago lo que me había propuesto porque creo que los políticos deben hacerse a un lado cada cierto tiempo para oxigenarse y oxigenar”. “Igual que hubo una trama para defraudar dinero público, ha habido una coalición para intentar implicarme sin fundamento, pero mientras los primeros encontrarán un castigo, los otros seguirán mintiendo”, sentenció. EREs aparte, Zoido volvió a disparar contra Griñán ensalzando el poder de IU dentro del Gobierno andaluz. “Su debilidad ha permitido que IU fagocite al PSOE”, aseguró. Insistió en que la federación de izquierdas ha “dirigido los destinos del Gobierno” y parafraseó las acusaciones que Diego Valderas, vicepresidente de la Junta, hizo a Griñán cuando estaba en la oposición. “Usted sin los ERE y sin Valderas no es nadie”, le reprochó el presidente. El líder del PP-A hizo un repaso pormenorizado de las carencias que, a su juicio, arrastra una tierra gobernada durante 30 años por los socialistas y comparó estos indicadores –un balance “catastrofista”, según Griñán– con los de comunidades populares. “Usted llegó al Gobierno con un 24% de paro y hoy hay casi un 35”, criticó Zoido. Le afeó su “falta de autocrítica” y los nueve pactos que, según lamentó, “no han servido para que los andaluces vivan mejor”. “Hemos pasado de dar ordenadores a dar bocadillos”, ironizó el alcalde de Sevilla para referirse al decreto contra la exclusión social. Esta norma y el polémico decreto antidesahucios, “dos medidas populistas”, acapararon las críticas de Zoido. Su balance del primer año del “bipartito” se resume en “inmovilismo, radicalidad y corrupción”. “Llegó sin ganar las elecciones y se va sin haber gobernado”, apostilló.

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