Local

El PP huye de la red de espías en Madrid

La Secretaria General del PP, María Dolores de Cospedal ha "suspendido" la investigación por la red de espionaje de Madrid. Lo hizo sólo horas después de que Esperanza Aguirre aceptara una comisión de investigación en el parlamento madrileño tras las reiteradas peticiones de PSOE e IU.

el 15 sep 2009 / 22:06 h.

La Secretaria General del PP, María Dolores de Cospedal ha "suspendido" la investigación por la red de espionaje de Madrid. Lo hizo sólo horas después de que Esperanza Aguirre aceptara una comisión de investigación en el parlamento madrileño tras las reiteradas peticiones de PSOE e IU. Los responsables del PP niegan que se haya aparcado la investigación interna como respuesta al paso dado por Aguirre y argumentan que tres líneas de investigación paralelas son demasiadas. La decisión tomada por el PP sorprende porque debiera ser el partido el primer interesado en esclarecer cuando antes un turbio asunto que le está infligiendo un daño tremendo a sólo un mes para las citas electorales de Galicia y el País Vasco. Lejos de enterrar, tapar y renunciar a esclarecer la verdad, el Partido Popular tendría que avalar todas las investigaciones tendentes a arrojar luz sobre un escándalo que amenaza directamente sus intereses, y lo que es peor, su credibilidad como organización. La comisión de investigación ayudará a depurar responsabilidades políticas y la judicial hará lo propio con las penales. ¿Acaso el PP no debiera seguir adelante para dilucidar las responsabilidades orgánicas de los implicados en la trama? Si el PP renuncia a la investigación es porque, posiblemente, no tiene demasiado interés en descubrir nada, al menos a las puertas de unos comicios electorales en los que un fracaso dejaría a Mariano Rajoy políticamente inhabilitado para pilotar su regreso a la Moncloa. El Partido Popular no puede renunciar a investigar porque tiene que ser el principal interesado en limpiar su buen nombre. Se lo debe a los más de diez millones de españoles que votaron a Rajoy. La investigación, además, no debe limitarse al espionaje, ha de entrar de lleno en aclarar las adjudicaciones irregulares. En este escándalo, al PP no le queda más que agarrarse a la bandera de la transparencia. No investigar sólo ahondará la quiebra de la confianza ciudadana.

  • 1