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El PP limita sus promesas a lo que haya en "las arcas públicas"

Pons afirma que si han encontrado desfases en las CCAA, puede haber un "agujero" en la Administración central.

el 03 oct 2011 / 21:01 h.

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El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons.
En la línea de tibieza en la que está desarrollando el PP su precampaña electoral de cara al 20-N, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, advirtió ayer de que, en caso de ganar las elecciones generales del 20 de noviembre, la ejecución de sus compromisos estará condicionada a lo que vean en las arcas públicas, pues su partido teme encontrarse un "agujero" que obligue a adoptar medidas de "ortodoxia presupuestaria". Eso sí, descarta que ello suponga nuevos recortes sociales.

En rueda de prensa en la sede del PP de la calle Génova, González Pons fue preguntado por las informaciones que apuntan a que su partido se plantea subir las pensiones para compensar la congelación llevada a cabo por el Gobierno socialista. El dirigente popular no confirmó tal extremo porque, según dijo, "lo primero es ver qué hay en las arcas públicas".

Y es que, según dijo, al no presentar un proyecto de presupuestos para el próximo año ni prorrogar los vigentes, las previsiones económicas para 2012 están "desfasadas" y no son válidas: "No son reales, son falsas", proclamó.

A su juicio, si se han encontrado desfases en las comunidades que el PP acaba de conquistar en las elecciones de mayo, es posible que también haya un "agujero" en la Administración central que hasta ahora se desconoce. Esa situación, agregó, requeriría medidas previas de "ortodoxia presupuestaria".

En este sentido Pons sigue con la línea marcada por el presidente del PP y candidato a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, que hace una semana anunciaba que era necesario esperar a que la economía se defina antes de precisar qué hará con asuntos como la congelación de las pensiones, la bajada del sueldo de los funcionarios o el impuesto de Patrimonio si conquistase la Moncloa en noviembre.

No obstante, Pons quiso dejar claro que en el PP siguen apostando por que los pensionistas recuperen su poder adquisitivo y que, sea cual sea la situación financiera del país, descartan toda posibilidad de emprender recortes sociales como los practicados por el PSOE, en alusión a la congelación de las pensiones o una rebaja del sueldo de los funcionarios.

En ese contexto, Pons contrastó los discursos que vienen manteniendo el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, que resumió con "más impuestos para seguir haciendo lo mismo", y el líder del PP que ve el empleo como primera prioridad.

Pons criticó especialmente que el vicepresidente Rubalcaba cuestione ahora la política de ajustes y de control presupuestario, después de los recortes emprendidos en mayo de 2010. "Haberlo pensado antes -exclamó-. Lo peor en política es la hipocresía".
Y reiteró que el PP sigue queriendo saber si el Gobierno español, como el italiano, recibió una carta del Banco Central Europeo exigiendo medidas para justificar la compra de deuda nacional.

En otro sentido, al analizar en concreto la Conferencia Política del PSOE, llamó la atención sobre el hecho de que los socialistas hayan adoptado el azul para su escenografía, en detrimento del rojo que hasta ahora predominaba. "Han intentado parecerse al PP, pero siempre serán el PSOE -aseveró-. Ellos ahora son azules, critican a Zapatero y quieren ser el cambio, pero nosotros somos la verdad y ellos una burda mentira". Su conclusión es que el candidato del PSOE "se sabe derrotado de antemano", por lo que aconsejó a los socialistas "enviarlo al corral" y buscar un nuevo cartel electoral.

González Pons reconoció que su partido parte con ventaja en las encuestas pero dijo ver los sondeos "con humildad", a la espera del veredicto de las urnas. A su juicio, la distancia tiene su origen en que la mayoría quiere que gane el PP, aunque no todos, y en cambio "todos" quieren que pierda el PSOE. La misión del PP, por tanto, será "merecer" la confianza de los electores para llevar a cabo el cambio.

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