El PP pide que se pueda objetar en la ley de muerte digna e IU, la eutanasia

La norma supera su primer debate parlamentario con coincidencia de PSOE, PP e IU en sus bases: más autonomía y dignidad para los pacientes terminales y más seguridad jurídica para los profesionales sanitarios.

el 07 oct 2009 / 19:59 h.

La consejera de Salud de la Junta, María Jesús Montero, en el Parlamento.
"Hoy les pido altura de miras y mucha ternura". La consejera de Salud arrancó con este alegato el primer debate parlamentario sobre el proyecto de ley de Muerte Digna , un mensaje que encontró eco en la oposición. Ni PP ni IU presentaron enmiendas a la totalidad, aunque sí notables precisiones. Al menos, comparten la misma filosofía de fondo.

El de ayer no fue un debate bronco, ni áspero siquiera. El primer trámite en la Cámara de la ley fue rodado y la oposición no revocó el texto. PSOE, PP e IU apoyan una norma que amplía la autonomía del paciente, dignifica el tránsito de la muerte y da seguridad jurídica a los médicos. La norma pasará a la Comisión de Salud y se le harán enmiendas pero la base no se alterará: se permitirá a los enfermos terminales desconectarse de un respirador si su estado es irreversible y optar por la sedación para aliviar su sufrimiento.

Como defendió la consejera, María Jesús Montero, la ley -de mandato estatutario- evitará el "intenso sufrimiento" de los pacientes y "respetará" su libre elección, "más allá de discrepancias médicas", aportando un trato más íntimo en la muerte. Los médicos estarán jurídicamente protegidos por la decisión del paciente de fallecer "sin dolor y sin agonía", y un comité de ética revisará los casos dudosos. "Porque una vida digna no se puede truncar con una muerte indigna", sentenció.

Ana María Corredera (PP) pidió puntualizaciones: que los médicos puedan ser objetores de conciencia -no se contempla, lo que ha indignado a la Organización Médica Colegial-; y que se escuche a los menores de 16 años pero que la decisión la tome un adulto -ellos mismos, aún siendo menores, podrán decidir-. Sus jefes, Javier Arenas y Esperanza Oña, ya mostraron en junio que en el PP hay dos velocidades, más conservadora una, más entusiasta otra, al enfocar la norma.

Pedro Vaquero (IU) fue más polémico al exigir que el derecho a la eutanasia y al suicidio asistido, que el PSOE de no afronta "para no toparse con la Iglesia". Comparte con Salud la supresión de la objeción y pide que se aclaren las sanciones a los sanitarios que la incumplan.

Por otro lado, el Parlamento aprobó también la reforma de su Reglamento para que los diputados deleguen su voto en un colega o lo emitan por internet cuando estén de baja por maternidad o paternidad o en los casos de enfermedad prolongada. PP e IU votaron a favor pero aprovecharon para exigir una reforma mayor que amplíe comparecencias, preguntas y comisiones. Acusaron al PSOE de promover la reforma al peligrar su "exigua" mayoría al faltarle tres diputadas en 2008. El PSOE defendió que el debate era "antiguo" y que la oposición "nunca" se había implicado, lo que cosechó la réplica de las veteranas del PP, que "pelean" por ello "desde 1994".

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