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El PP rechaza por "ideología" un plan público de contratos a parados

El gobierno alega que tiene ya definida su línea de trabajo y se compromete a reforzar los programas formativos de empleo

el 22 dic 2011 / 20:52 h.

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El alcalde, Juan Ignacio Zoido, ayer en el Pleno con los concejales del PP Juan Bueno y Beltrán Pérez.

El gobierno local asegura que tiene ya un guión claro para afrontar las elevadas cifras de paro: una "política transversal" en la que entran medidas como los cinco millones consignados para pagar a proveedores, la supresión de las licencias de apertura, la celebración de eventos internacionales, el mantenimiento de los recursos locales para programas formativos de empleo o el aumento del gasto social. Pero de estos márgenes el PP de Juan Ignacio Zoido no está dispuesto a moverse. Y así lo puso de manifiesto en un pleno extraordinario forzado por IU con el apoyo del PSOE sobre el desempleo en la ciudad en el que todas las iniciativas de calado o que supusieran un incremento de las partidas presupuestarias destinadas a una intervención directa en el mercado laboral fueron rechazadas. De fondo, dos argumentos expresados de forma clara y reiterada: el PP ganó con un programa y una "ideología" y no hay recursos económicos para despliegues de la administración.

El primero de los debates de ayer fue paradigmático. IU defendió con el apoyo del PSOE una especie de Plan 8.000 local y destinar 30 millones para firmar contratos de seis meses con hasta 3.000 personas que han agotado sus prestaciones y con rentas inferiores al 75% del IPREM que realizarían servicios municipales. Se ofrecieron propuestas para obtener recursos como refinanciar la deuda o pedir al Gobierno central un aplazamiento de las devoluciones que tiene pendiente el Consistorio con el Estado. Pero el gobierno se opuso. Y sus motivos los aclaró el delegado de Economía, Gregorio Serrano. Lo primero, por motivos "ideológicos": "El objetivo del Ayuntamiento no es ser una agencia de colocación y creación de empleo sino favorecer las condiciones para que los empresarios lo creen. Este tipo de planes como el 8.000 han sido un fracaso". Lo segundo, por falta de recursos económicos.

El argumento programático e ideológico apareció de nuevo en la respuesta por parte del delegado de Urbanismo a la propuesta presentada por el PSOE para pedir una mayor presión a propietarios de suelos industriales para que lo desarrollen, incluso con la amenaza de una expropiación. "Eso es intervencionismo. El Ayuntamiento no debe expropiar a quien no desarrolla un suelo sino ayudar a que pueda desarrollarlo", argumentó Maximiliano Vílchez.

Y el mismo argumento ideológico volvió a asomar en el rechazo al programa de fomento de la economía social propuesto por IU. El pacto firmado en julio de 2010 para dar un trato prioritario a este modelo empresarial quedó derogado de facto ayer cuando Serrano anunció que ha iniciado la negociación para un nuevo convenio. De ahí que el PP no apoyase medidas como priorizar en los contratos a estas empresas o impulsar un parque empresarial para ellas -solicitadas por IU y por el PSOE-: "No creemos que haya empresas buenas y malas. Apoyamos la economía social pero vamos a firmar nuestro pacto basado en nuestra visión económica y política".

Y esta visión económica queda de manifiesto en los presupuestos de 2012, muy condicionados por las deterioradas arcas municipales heredadas y de los que se han quedado fuera las cuantías que otros años se consignaban en previsión de subvenciones para programas formativos de empleo. El Consistorio tiene presupuestada sólo su parte y no aumentará la aportación, aunque tenga asumido que el recorte de la Junta forzará reducciones en programas como las escuelas taller. Tampoco aumentará la inversión, que ya es superior a la de 2011, ni los créditos de las partidas de empleo como pidió el PSOE.

Sí se pactó en relación a estos programas trasladar a otras administraciones la petición de una mayor participación municipal en políticas activas de empleo así como "tomar las medidas necesarias" para exigir a otras administraciones que no recorten subvenciones. Fue uno de los pequeños consensos alcanzados, a los que hay que añadir doce de las medidas para la creación de empresas propuestas por el PSOE que en buena medida se habían aprobado en plenos anteriores o estaban ya en marcha. De éstas, curiosamente, se quedaron cuatro fuera.

Entre ellas, la elaboración de un plan contra la economía sumergida. Pudo haber más acuerdos. El PP se mostró dispuesto a aprobar una batería de iniciativas planteadas sobre la marcha por IU, que incluían un plan para los polígonos, la reactivación del plan municipal de vivienda, o impulsar la industria de energías alternativas. Pero el Pleno tiene sus normas y estrategias Y el PP acabó votando en contra. Queda para otro Pleno.

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