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El PP se fractura entre los afines a Arenas y los que exigen su dimisión

Un sector pide auparle como contrapeso a Cospedal y otro espera que deje hoy la presidencia regional tras el fiasco del 25-M

el 02 abr 2012 / 11:13 h.

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El peso incontestable de Javier Arenas en el PP nacional se fracturó el pasado 25 de marzo, pero el ruido de cristales rotos se escuchó ayer. El fiasco de los populares en las elecciones andaluzas ha hecho aflorar dos corrientes enfrentadas dentro del partido, una que pide su cabeza, y otra que reclama a Mariano Rajoy reforzar el peso orgánico del andaluz en Génova (sede central del partido).

La reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP que tendrá lugar hoy en Madrid analizará en el primer punto del orden del día el resultado del 25-M. Un grupo de barones del PP espera que Arenas salga de esta reunión con más peso en el partido para que sirva de contrapeso a María Dolores de Cospedal, secretaria general, que acaparó casi todo el poder en el congreso nacional de febrero en Sevilla. Dirigentes regionales del PP, según citó ayer Europa Press, creen que es el momento para reforzar a Arenas y reequilibrar el resultado que salió del congreso.

La noticia de Madrid impactó en el PP-A, porque viene de un partido que suele hablar con una sola voz y sin aristas. Pero sobre todo porque revela heridas abiertas en el seno del partido, tras un cónclave que cerró filas en torno a la figura omnímoda de Cospedal. Al poco de hacerse pública esta noticia, emergió un sector del PP crítico con los que, desde dentro del partido, "habían empezado a cuestionar la Ejecutiva que surgió del congreso de Sevilla". Su enfoque del 25-M es justo el opuesto. Miembros de la directiva esperan que Arenas aproveche la reunión de hoy en Génova para presentar su dimisión como presidente del PP-A. Fuentes del partido en Andalucía aseguraron ayer a este periódico que Arenas no acudirá a la cita en Madrid con intención de dimitir.

El presidente del PP-A fue el más votado el 25-M, pero no colmó las expectativas del partido al no lograr la mayoría absoluta y no poder gobernar. El sector más crítico con Arenas le reprocha que haya atribuido el resultado electoral a cuestiones ajenas a Andalucía, como las duras medidas económicas adoptadas por el Gobierno de Rajoy. También cuestionan que no aprovechara mejor el caso de corrupción de los ERE y que no tuviera en cuenta el rechazo que provoca el candidato en una parte de la sociedad andaluza después de cuatro elecciones perdidas.

Confianza. Arenas pertenece al estrecho círculo de confianza de Rajoy, pero son conocidos sus continuos roces con Cospedal. Los barones que apoyan al andaluz creen que la Vicesecretaría de Política Territorial que ocupa debería ganar peso dentro de la estructura orgánica del partido. Su función sería movilizar a las organizaciones regionales para que expliquen minuciosamente por qué el Gobierno está adoptando ajustes económicos tan duros.

Esa función seguiría compaginándola con su labor orgánica en Andalucía. "Entiendo que seguirá pilotando el partido, porque ha subido tres diputados. Es un político de primer nivel, muy reconocible, engancha con la sociedad andaluza y es un adversario y enemigo formidable" para PSOE e IU, valoró ayer el secretario ejecutivo de Relaciones Internacionales del PP, José Ramón García-Hernández.

Hay otra razón. Tras el congreso de Sevilla, Arenas ha perdido fuerza orgánica en favor de Cospedal y su mayor poder reside en el control territorial de su partido, la federación más numerosa del país.

Tras el 25-M, muchos dirigentes del PP han admitido que tanto las medidas económicas como el hecho de no haberlas sabido explicar bien desde el minuto uno han influido y mucho en los votantes andaluces. Dirigentes cercanos a Rajoy le han hecho llegar este planteamiento y la necesidad de poner a trabajar al partido en defensa de las medidas del Gobierno. Se acaban de aprobar los Presupuestos Generales más duros de la democracia, con un recorte de 27.300 millones de euros, más la subida de impuestos y la reforma laboral, que ha desencadenado una huelga general y que está sirviendo de artillería a un PSOE que empieza a recomponerse tras la derrota del 20-N. Todos estos factores, dicen, jugaron contra Arenas, aunque García-Hernández lo achaca más a la baja participación. "No participo del análisis de que perdimos votos en Andalucía. La participación fue menor que en las generales", dijo.

Y Oña. Desde el PP-A, la exportavoz parlamentaria, Esperanza Oña, criticó en su blog el "silencio gubernamental" sobre las medidas económicas del Ejecutivo de Rajoy, lo que ha permitido "una sola versión en exceso sesgada, que el ciudadano no entienda las razones y que se generen dudas de los objetivos del presidente". En su opinión, el PP está "a tiempo de corregir calladas que nos causan daño". "No es inofensivo soportar estoicamente unas críticas que la izquierda aprovecha para sacar rentabilidad, organizando toda la estrategia de reacciones adversas", concluye.

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