Local

El PP vuelve a sacar partido de una simbólica foto

el 09 ene 2010 / 21:33 h.

TAGS:

Fotos en la oposición. Si algo ha demostrado Juan Ignacio Zoido y su equipo en los últimos cuatro años es el dominio de la imagen. El PP logró dar a conocer a un candidato desconocido en apenas un año, y ya resulta un rostro familiar incluso en los barrios tradicionalmente más de izquierdas -lo que, por cierto, contribuye a ese mensaje de "cambio tranquilo" y a rebajar el miedo al PP que existe en muchas partes de la ciudad y de toda la comunidad-. Su rostro ha aparecido en escenarios tan dispares como El Vacie, una plaza pública con un banco roto, o abrazado, en la última foto que difundió ayer, a los componentes de una chirigota sevillana que va a concursar al Falla. La imagen ha resistido el desgaste de cuatro años en la oposición: un periodo de muchas promesas que no se pueden cumplir, de nula capacidad de gestión y de un constante esfuerzo por innovar y llamar la atención. Y aunque PSOE e IU adviertan desde hace meses de que en su álbum ya no quedan páginas, de que no le quedan calles en las que retratarse, Zoido sigue siendo capaz de dejar en evidencia sus problemas de coordinación y su falta de agilidad. Porque el jueves les volvió a coger por sorpresa con un acto tan sencillo y tan fácil de organizar como efectivo, o al menos efectista. Podemos quizá cuestionar el impacto real de una maniobra de este tipo en la sociedad sevillana, pero en una endogámica clase política, es un golpe que duele y que ha obligado a reaccionar al PSOE Regional. Y no es la primera vez. Tal vez porque los dos escalones anteriores han perdido credibilidad en tanta pelea interna y con tantos fallos de comunicación y coordinación. Tal vez porque han dejado ya demasiado margen a Zoido para crecer, bien porque le subestimaron bien porque no le prestaron la debida atención.

Hurgar en la herida. La foto del PP el jueves en Plaza Nueva con dirigentes del partido a nivel local, provincial y regional, no fue una maniobra innovadora. Podemos encontrar un precedente próximo: en la última etapa de tensión entre PSOE e IU, el grupo municipal se reunió y se hizo una foto en la puerta del Ayuntamiento y caminando por Plaza Nueva. Lo de esta semana fue sólo una segunda fase. Si entonces se trataba de dejar en evidencia que no había unidad en el Gobierno local y que el pacto era frágil -derrumbando uno de los principales pilares que sujetan a Monteseirín desde hace años- ahora tocaba demostrar que frente a la aparente soledad del alcalde en el PSOE, Zoido es un referente para el PP. Es decir, trasladar a una imagen las declaraciones que realizaron la última semana tanto Javier Arenas como Juan Ignacio Zoido a raíz del enésimo debate sobre el futuro del alcalde.

El otro lado. Su parte de razón no le falta al PP. Observemos los rostros, los gestos, las sonrisas de la foto de los populares y comparémoslos con las últimas imágenes del alcalde con dirigentes socialistas. Para empezar no es fácil hallar una foto de las tres estructuras orgánicas unidas al margen del periodo electoral. En segundo lugar, recordemos la última visita de la Ejecutiva Provincial al Ayuntamiento, en aquella alargada mesa, de una complicidad forzada, en la que se trató de poner paz a otra batalla interna, no por voluntad propia sino por indicación expresa del partido a nivel regional. Y, sí es cierto, José Antonio Griñán, y Luis Pizarro acudieron a Plaza Nueva este verano. Y mostraron su apoyo al alcalde. Pero hay dos matices: Monteseirín fue demasiado lejos en su interpretación de aquellas reuniones hasta el punto de precipitarse al lanzar otra vez su candidatura; y hay imágenes de los dirigentes socialistas con todos los regidores andaluces. No es algo excepcional, pero la imagen del jueves sí lo fue.

El contenido. La embestida del PSOE contra la imagen de Zoido en Plaza Nueva no es más que una sucesión de declaraciones vacías, de acusaciones repetidas. La explicación es clara: tampoco Zoido o Arenas dijeron nada. Tampoco se lanzó una propuesta innovadora, un mensaje trascendental o una declaración simbólica. No. Porque sólo hubo una imagen. Una foto. Otra más, algo vacía, sin contenido detrás. Como esas que denuncian una y otra vez PSOE e IU cuando acusan a Zoido de populista. Pero pese a no ser la primera vez, los dos socios de gobierno siguen sin encontrar la receta. Al principio, le dejaron hacer, esperando que se agotase. Luego se esforzaron por responderle, sin éxito. Han intentado copiar su estrategia sin conseguir que sus imágenes tengan el mismo impacto -IU se lamenta de no haber podido trasladar sus fotos de relucientes campos de fútbol-, e incluso, silenciarle en Giralda TV. Nada. Y el tiempo se agota. Empieza 2010. Hay un año de margen.


  • 1