Cultura

El Prado inicia su nueva etapa mostrando sus grandes tesoros

Con La marquesa de Santa Cruz, de Francisco de Goya, se inicia el recorrido de la exposición El siglo XIX en el Prado, con la que sale a la luz uno de los tesoros "escondidos" del museo y se pone en marcha la ampliación más importante de su historia. La colección la inaugurarán el martes los Reyes.

el 14 sep 2009 / 19:45 h.

Con La marquesa de Santa Cruz, de Francisco de Goya, se inicia el recorrido de la exposición El siglo XIX en el Prado, con la que sale a la luz uno de los tesoros "escondidos" del museo y se pone en marcha la ampliación más importante de su historia. La colección la inaugurarán el martes los Reyes.

Patrocinada por BBVA, la muestra con la que el museo "recupera una historia de identidad perdida", según el director del Prado, Miguel Zugaza, supone el redescubrimiento de la colección de pintura moderna, uno de los fondos más numerosos del museo y "la colección de pintura moderna española más importante del mundo". A pesar de su importancia, esta pintura ha sido hasta ahora la gran desconocida y no se expone desde 1997. Durante este tiempo, se ha revisado y restaurado una colección "sin la que no se puede escribir la historia del arte", según Zugaza, quien dijo que "el nuevo Prado se inaugura con el propio Prado" y destacó la significación histórica que tiene el hecho de que entre todo un siglo en la colección permanente del museo.

Esta entrada de la pintura del XIX, "paso gigante respecto a la museística española", se realiza "con tres décadas de retraso respecto a otros museos del mundo", según el jefe de conservación del siglo XIX y comisario de la exposición, José Luis Díez. El gran número de obras "ha permitido que se puedan representar con claridad cada uno de los periodos artísticos", dijo Javier Barón, quién junto a Díez ha planteado un recorrido dividido en nueve secciones que resumen la historia del arte español del XIX, de Goya a Sorolla.

El primer gran ámbito está dedicado a Goya y el Neoclasicismo y en él se muestran emblemáticos retratos como La marquesa de Santa Cruz o La duquesa de Abrantes. La sección dedicada al Romanticismo, con sus géneros de paisaje, costumbres y retrato, agrupa la obra de los principales exponentes de esta corriente tan popular: Leonardo Alenza, Gerardo Pérez Villamil, Eugenio Lucas y Antonio María Esquivel. Tras ellos, Federico de Madrazo y el purismo académico protagonizarán el tercer apartado de la exposición, dando paso a otra sala dedicada en exclusiva al gran maestro Eduardo Rosales.

El siguiente ámbito, dedicado a La pintura de Historia, agrupa trece grandes cuadros de once grandes artistas donde se incluyen Doña Juana la Loca, de Francisco Pradilla; Los amantes de Teruel, de Antonio Muñoz Degrain, o El fusilamiento de Torrijos, de Antonio Gisbert.

La exposición adquiere un tono más intimista en El paisaje realista, protagonizado por Carlos de Haes, que da paso a la pintura y escultura de Fortuny y su círculo. Del Realismo al fin de siglo, con pinturas de Francisco Domingo Marqués o Ignacio Pinazo, y Sorolla y Beruete donde se pueden contemplar lienzos tan universales como ¡Aún dicen que el pescado es caro!, cierran la exposición.

  • 1