Cultura

El Prado soñado por doce ilustres artistas

Chillida, Gordillo, Barceló o Saura reúnen sus visiones sobre obras destacadas de la pinacoteca nacional en el Hospital de la Caridad.

el 23 sep 2010 / 20:02 h.

Entre los miles de visitantes que pueden recorrer los pasillos del Museo del Prado se pueden dirimir muchas lecturas y diálogos con sus obras. Doce amigos, doce artistas han querido transmitir en esta ocasión su diálogo con las piezas de la pinacoteca nacional.

Desde ayer y hasta el 7 de noviembre, el Hospital de la Santa Caridad acoge la exposición El Museo del Prado visto por doce artistas contemporáneos, una muestra con fondos de Bancaja de firmas ilustres.

A través de 48 grabados de diversos estilos y generaciones se exhiben las visiones particulares que los artistas Eduardo Chillida, Andreu Alfaro, Eduardo Arroyo, Miquel Barceló, Ramón Gaya, Luis Gordillo, Guillermo Pérez Villalta, Albert Rafols-Casamada, Manuel Rivera, Gerardo Rueda, Antonio Saura y Gustavo Torner han tenido con la pinacoteca madrileña como fuente de inspiración.

Esta iniciativa se fraguó en 1990 con una serie de charlas y conferencias en la Fundación Amigos del Museo del Prado. Martín Carrasco, comisario de la exposición o, como él mismo se denomina, "publicista en el buen sentido de la palabra", cuenta de dónde surgió la idea.

"A Francisco Calvo Serraller -presidente de la fundación- se le ocurrió que una serie de artistas contemporáneos hablaran del museo desde la pintura". Cada grabado se convierte así en un diálogo entre el pintor y la obra del Prado seleccionada por cada cual.

La muestra recoge obras de artistas "muy cultos, que conocen muy bien la tradición del arte", explica el comisario de la exposición. Los nombres propios de estos grabados son de actualidad, como Miquel Barceló, que actualmente expone en el CaixaFórum de Barcelona La solitude organisative.

Entre los cuatro grabados que se exponen de cada artista se observan distintas vanguardias y un pasado artístico renovado. Manuel Rivera se fija en Tiziano, centrándose en "la idea de espacios y de luz que nacen de los fondos del propio Tiziano", añade Carrasco.

La parte más monstruosa viene de la mano de Antonio Saura, que representa al toro de Goya bajo la perspectiva del Art Brut, que, como traduce el comisario, "es el arte de los niños, de los locos".

Y así hasta 48 visiones y diálogos entre el legado que atesora el Prado y su traducción más contemporánea. "Todos ellos representarían la vanguardia que no tuvimos en España", concluye Carrasco.

La vertiente didáctica está presente en la muestra merced a la visita concertada de escolares (solicitud en comunicacion.obrasocial@fundacionbancaja.es), una oportunidad para perderle el miedo al arte contemporáneo. Además, la muestra es gratuita y estará en cartel hasta principios de noviembre.

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