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El precio de una bofetada

Ahora resulta que nos toca rasgarnos las vestiduras, cuando nos llega la noticia de que una madre lleva más de dos años sin poder ver a su hija de corta edad a consecuencia de haber sido condenada por haberle dado una bofetada...

el 15 sep 2009 / 18:44 h.

Ahora resulta que nos toca rasgarnos las vestiduras, cuando nos llega la noticia de que una madre lleva más de dos años sin poder ver a su hija de corta edad a consecuencia de haber sido condenada por haberle dado una bofetada. Con independencia de las vicisitudes procesales del asunto, lo cierto es que esa acción conlleva una medida de alejamiento del progenitor agresor con respecto del hijo por un plazo de 21 meses.

Dicho en plata que si usted es denunciado por darle una bofetada a su hijo, será condenado a nueve meses de prisión y a no ver su hijo durante todo ese tiempo. Porque se ha de saber que los padres ya no gozan de la facultad de corregir ni razonable ni moderadamente a sus vástagos y que ya pueden hacer las tropelías y desmanes que les venga en gana que sólo se podría acudir al diálogo y entendimiento intergeneracional. Claro, después esos mismos hijos descarriados son los que terminan abofeteando a sus padres acomplejados y mojigatos por ministerio de ley, sin posibilidad de tutela institucional o judicial de ningún tipo.

Nos guste o no eso es lo que hay, y ni decir tiene que el caso al que me refiero ha tenido eco en los medios de comunicación, porque el progenitor indignado y agraviado es una mujer, porque si fuera un hombre su infausta, aunque ciertamente reprobable, actuación le hubiera servido para ser calificado de maltratador per secula seculorum, legitimando el estatus de huérfano del menor. En fin, un desastre que vengo denunciando públicamente desde hace tiempo, porque la desproporción y desmesura generan injusticia y un mayor perjuicio del que con buena voluntad e intención, se procura corregir. Y todo por no saber legislar y querer vendernos normas de falso progreso y que en realidad no hacen progresar a nadie.

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