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El presidente Obama anuncia que 'el cambio ha llegado a América'

"¡Hola Chicago!". Así saludó Barack Obama, ya como presidente electo de EEUU, a los miles de ciudadanos congregados en el Parque Grant para celebrar la victoria. Y Chicago explotó. Fue un día plagado de cifras históricas. La era Bush está cerrada y "el cambio ha llegado a los Estados Unidos de América".
>> Lea el discurso íntegro de Obama

el 15 sep 2009 / 17:56 h.

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"¡Hola Chicago!". Así saludó Barack Obama, ya como presidente electo de EEUU, a los miles de ciudadanos congregados en el Parque Grant para celebrar la victoria. Y Chicago explotó. Fue un día plagado de cifras históricas. La era Bush está cerrada y "el cambio ha llegado a los Estados Unidos de América".

Barack Hussein Obama será no sólo el primer presidente negro de EEUU, sino también el primer candidato en ganar las elecciones estadounidenses con un landslide -una mayoría abrumadora, según la jerga electoral- desde 1996. En su discurso pronunciado en Chicago, el ganador dio las gracias a quienes han construido "la mejor campaña política en la historia de los Estados Unidos de América", asumió su responsabilidad como sucesor de Bush y rescató su lema electoral: "Yes, we can".

"Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que EEUU es un lugar donde todo es posible, quien todavía se pregunta si el sueño de nuestros fundadores sigue vivo en nuestros tiempos, quien todavía cuestiona la fuerza de nuestra democracia, esta noche es su respuesta". Así se dirigió a sus votantes el que será el primer líder estadounidense afroamericano. Obama sabe que no era el candidato más probable: "Nunca parecí el aspirante con más posibilidades, nuestra campaña no fue ideada en los pasillos de Washington". También sabe que tiene una ardua tarea por delante: "Los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas. Dos guerras, un planeta en peligro y la peor crisis financiera desde hace un siglo".

Sin embargo, el sucesor de Bush apareció ante sus seguidores con la seguridad y la confianza de quien se sabía de antemano ganador: "Nos dijeron que no podíamos y la gente se esforzó por continuar adelante con este credo estadounidense: Sí, podemos".

El futuro presidente también tuvo palabras para su rival, el republicano John McCain, de quien dijo que "ha luchado larga y duramente por el país al que ama. Ha aguantado sacrificios por EEUU que no podemos ni imaginar". Pero las palabras más emocionantes las dedicó a su familia, en especial a su mujer, Michelle, sin cuyo "respaldo infatigable" no hubiera llegado a donde está. "Mi mejor amiga, el amor de mi vida, la próxima primera dama de la nación", concluyó.

las cifras. Al cierre de esta edición, cuando aún quedaba por concluir el escrutinio en Missouri y Carolina del Norte, Obama contaba con 349 de los votos de los estados en liza, frente a los 163 de McCain -con más de 270 se logra la Presidencia-. Estos datos suponen un 53% de los sufragios favorables al demócrata, un porcentaje considerado tácitamente en EEUU como una victoria "por goleada".

La clave de la victoria de Obama estuvo en los estados considerados clave, inclinados todos ellos el martes hacia el lado azul de la balanza. Es el caso de Florida, Pensilvania, Ohio y California, que aportan 27, 21, 20 y 55 votos, respectivamente, y que siempre han sido determinantes en la historia electoral del país. El candidato demócrata venció también en Virginia, que tiene 13 votos, tras un recuento de infarto en el que nadie se atrevía a dar un seguro ganador porque había sido un sólido bastión republicano desde 1968.

Otra de las bases del triunfo estuvo en el apoyo conseguido en los grandes estados del este del país, como Maine, Vermont, Massachusetts, Connecticut, Delaware, Maryland, New Hampshire, Nueva Jersey, Pensilvania y Nueva York, además del Distrito de Columbia, que acoge a la capital del país, Washington, y el Estado de Illinois, de donde el líder afroamericano es senador.

El caso más analizado fue el de Florida, donde George W. Bush venció en las dos últimas elecciones. Para McCain era imposible llegar a la Casa Blanca sin una victoria en Florida y para Obama, tras ganar en el también crucial estado de Ohio, este triunfo fue determinante. Florida sólo ha votado en las últimas décadas por un candidato demócrata en 1976 -a favor de Jimmy Carter- y en 1996, por Bill Clinton.

Además del factor geográfico, la otra clave para entender los resultados de las elecciones en EEUU es el factor racial. Barack Obama, que era un desconocido hace sólo cuatro años, logró el martes quebrar la última barrera racial en un país donde, hace 143 años, hubiera sido un esclavo. Su histórico triunfo hizo estallar la euforia entre los 35 millones de afroamericanos del país, de los cuales un 95% votó al demócrata, frente al 1% que apoyó a McCain. También contribuyeron a la victoria de los demócratas los latinos (un 66% votó a Obama).

Mientras tanto, el candidato republicano sólo arrasó entre los de su edad, ya que obtuvo, en datos provisionales, el 53% de los votos de los mayores de 65 años, frente al 45% de Obama. El demócrata se llevó el voto de los jóvenes de entre 18 y 29 años, con un 66% de los sufragios a su favor y también venció, aunque con menos ventaja, entre los ciudadanos de entre 30 y 44 años.

la última clave. La campaña demócrata, que habló el idioma de la victoria desde el principio, ha sido la gran culpable del triunfo de Obama. "Fue la campaña más eficaz de movilización de votantes de la historia política estadounidense", dijo a Efe Adam Seagal, director del Proyecto de Votantes Hispanos de la Universidad Johns Hopkins. Cifras récords de recaudación y un uso masivo e inteligente de internet lograron extender la obamanía a lo largo y ancho de EEUU.

Pero el mérito del equipo demócrata estuvo también aliñado por los efectos de una crisis financiera sin precedentes que se hundió de lleno en la campaña y condicionó, en gran medida, el sentido del voto. Y es que, según todas las encuestas y todos los analistas, EEUU ha castigado a McCain por los pecados de Bush. La mayoría de los votantes citó la economía como su principal preocupación, según las encuestas realizadas el martes a pie de urna. Un 72% de los electores está insatisfecho con el trabajo del actual presidente el mayor nivel de rechazo desde que se iniciaron los registros en la década de 1930.

Lo curioso es que McCain era quizá el hombre perfecto para su partido en esta coyuntura, en vista de su historial de trabajo con los demócratas para sacar adelante proyectos de ley centristas. Pero ni así los republicanos pudieron.

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