Cofradías

El primer aperitivo de la Semana Santa

El Via Crucis del Cristo de la Salud de la Carretería sale a la calle bajo un cielo que respetó uno de los días más importantes para esta Hermandad.

el 22 feb 2010 / 20:31 h.

A las 17.45 se abrieron las puertas de la Capilla de la Carretería. Minutos antes había caído una pequeña y breve llovizna, apenas cuatro gotas, pero que hicieron que el público congregado ante las puertas mirara al cielo con preocupación. Pero quiso el temporal pactar una tregua con el Cristo de la Salud para que éste pudiera lucirse en su día grande.

Así que, después de los casi 300 hermanos que han decidido acompañarle, salía el Señor portado en andas para presidir el acto penitencial que organiza el Consejo de Cofradías cada primer lunes de Cuaresma. Un honor que la Hermandad llevaba esperando durante varios años.

Según José María Bizcocho, uno de los hermanos de la Carretería, para ellos "es una satisfacción bastante grande, algo que ha sido muy esperado y mira, ya está aquí en la calle".

Además, aconseja a los que quieran ver a esta cofradía su día habitual, el Viernes Santo, dónde es el lugar esencial para disfrutar de ella: "Es muy importante la salida, por la Plaza del Triunfo también es muy bonito, pero la verdad es que es una cofradía que por donde lo veas es interesante".

El recorrido que hace el Via Crucis lleva al Cristo de la Salud a ‘visitar' distintas capillas antes de llegar a la Catedral. La primera parada la hizo en la Capilla de la Piedad, sede del Baratillo. El Señor se acercó hasta la puerta, aunque no entró, para ‘saludar' a Nuestra Señora de la Piedad y al Santísimo Cristo de la Misericordia en su regazo y a María Santísima de la Caridad en su Soledad, además de a los Hermanos Mayores de la cofradía del Arenal, que esperaban en la puerta de la capilla.

La segunda parada fue en la Capilla de Jesús Despojado, donde tuvieron que dar la vuelta despacio para ponerse frente a la Hermandad por la estrechez de la calle y la gente que había en la plaza de enfrente para ver de nuevo otro ‘saludo' del Cristo de Salud.

Y es que, aunque sea Febrero, los sevillanos tienen ya ganas de ver cofradía. Así lo confirma la asistencia a este Via Crucis, que tanto en su salida, como a lo largo del recorrido, está teniendo bastante público, lo que hace que vuelvan, como todos los años, las bullas y las estrecheces, algo típico de la Semana Santa sevillana.

Lo cierto es que este ‘paseo' es el primer bocado para los que esperan impacientes esta época del año, en la que el incienso y el azahar son los olores que envuelven la Pasión sevillana.

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