El PSOE-A devuelve la voz a Zapatero

Griñán saca del ostracismo al expresidente, quien agradeció abandonar el "silencio" pero sin entrar en la actualidad política

el 09 mar 2013 / 12:00 h.

Hubo un tiempo en que la marca Zapatero sumaba mucho. Todos los candidatos querían hacerse la foto con él, los actores lo apoyaban sin ningún pudor y la sociedad aplaudía su gestión. En esa época el expresidente del Gobierno se convirtió en un referente europeo del progresismo, con leyes como la de igualdad, el matrimonio homosexual o el aborto. Luego estalló la crisis y su Ejecutivo comenzó a dar bandazos -quitó el cheque bebé, se gastó 13.000 millones en el Plan E- y a aplicar la tijera: bajó el sueldo a los empleados públicos, congeló las pensiones y subió impuestos. Ese recortazo histórico hundió al PSOE en las urnas y aupó a Mariano Rajoy el 20 de noviembre de 2011. Desde entonces, muy poco se ha sabido de José Luis Rodríguez Zapatero. Ya nadie lo quería en sus mítines. Ayer el PSOE andaluz le devolvió la voz y le premió por su labor en favor de la igualdad. "Muchas gracias, me invitáis a salir del silencio", confesó emocionado.


Incluso cuando todos renegaban de Zapatero, las socialistas andaluzas han recurrido a su figura, como en la campaña de las generales, cuando lo llamaron para un acto en Sevilla. Fue, sin embargo, algo testimonial, ya que los socialistas eran conscientes de que la marca Zapatero restaba más que sumaba. El partido de Griñán tomó ayer la iniciativa para lavar su imagen y le entregó el premio especial Clara Campoamor. "Hiciste muchas cosas por la igualdad, que te crearon muchos adversarios que han tratado de hundir tu imagen", reconoció el presidente andaluz. Antes de él hablaron algunas dirigentes del PSOE-A, que se deshicieron en elogios hacia Zapatero. "Este premio es un acto de justicia", aseguró Amparo Rubiales, presidenta del partido. "Cuánto nos estamos acordando de Zapatero las mujeres de este país", añadió la consejera de la Presidencia e Igualdad, Susana Díaz.


Las mujeres del PSOE andaluz le dieron reiteradamente las "gracias" y repasaron sus "hitos" a favor de la mujer en sus ocho años de mandato. Cerró el primer Gobierno paritario, con la primera mujer vicepresidenta, y aprobó leyes como la de igualdad, la ley contra la violencia de género, el matrimonio homosexual, el divorcio exprés, el aborto y la dependencia. "No reconocer lo que ha hecho Zapatero por la igualdad sería no reconocer la realidad", señaló Rubiales.


Había mucha expectación por escuchar de nuevo al expresidente en un acto multitudinario. Unas 350 personas le recibieron en pie y con una fuerte ovación. En las primeras filas, tres de sus ministros andaluces: Manuel Chaves, Rosa Aguilar y Bernat Soria. Y Zapatero habló desde las entrañas, pero sin meterse en la arena política ni en ningún asunto de actualidad por "respeto a Rubalcaba", justificaron algunos presentes. Confesó que cuando escribió sus notas se le "agolpaban "sentimientos y recuerdos de los días en que los avances eran imparables. Los desasosiegos nos atrapaban. Como en toda tarea humana, también en la política, hay tropiezos pero existe la capacidad de levantarse", apuntó, en una alusión a los errores del pasado. "He trabajado para que en este país los hombres encuentren a las mujeres en todas partes y no solo donde ellos vayan a buscarlas", reivindicó. En un momento en que la crisis amenaza con arruinar las conquistas por la igualdad, el expresidente dijo que hay "fuertes razones" para "perseverar en los esfuerzos por cambiar las cosas". También Griñán defendió que no hay que "desmayar ni ceder ni medio paso". "El feminismo es ahora más imprescindible, y la igualdad no es negociable", sentenció.


Como era de esperar, el acto se convirtió en una férrea reprobación de la moción de censura en Ponferrada, donde el PSOE se hizo con la alcaldía gracias al voto de un acosador, aunque ni Zapatero ni Griñán mencionaron explícitamente este caso. "La igualdad es un derecho fundamental que tiene que estar siempre por encima de cualquier interés orgánico o partidario", zanjó el presidente de la Junta. Las socialistas andaluzas, que el viernes salieron en tromba a criticar este movimiento, fueron clave para que el secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, ordenara dar marcha atrás a la alianza con el acosador de Nevenka Fernández. La consejera de la Presidencia atribuyó la rectificación a Griñán y fue contundente: "No todo vale en política. El poder no puede hacernos renunciar a nuestros valores". Todas las premiadas hicieron alusión a la "vergüenza" de Ponferrada. "Nunca debió pasar", manifestó la periodista María Esperanza Sánchez. "Ayer estaba absolutamente indignada y hoy estoy absolutamente emocionada. Esta es la grandeza del PSOE", sostuvo Amparo Rubiales.


En el acto de mujeres se coló otra polémica, la intención de IU, socio de Gobierno del PSOE en la Junta, de importar a Andalucía el socialismo bolivariano de Chávez. "No comulgo con muchas cosas del bolivarismo, hay cosas discutibles, pero cuando vemos a esas masas llorando a su presidente hay que recordar que antes esas masas eran invisibles y ahora tienen visibilidad", defendió Griñán. El PP-A exigió ayer al presidente que "abandone el modelo bolivariano y de Zapatero" y aplique "el modelo de Rajoy" para dar "estabilidad".


Además de Zapatero, el premio Clara Campoamor recayó en María Esperanza Sánchez, de la SER. Fueron distinguidas Carmen Caparrós, Ana Alonso del Pozo, el Consejo Comarcal de la Mujer del Guadiato, María Izquierdo, el Máster Oficial en Género de Huelva, Amparo Cano, la Asociación de Mujeres Puntos Subversivos y Nazaria Moreno.

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