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El PSOE atrae al diálogo del sector público a un CSIF aún beligerante

UGT, CCOO e IU exigen a la Junta que pare la entrada en vigor de las agencias

el 16 dic 2010 / 20:29 h.

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El PSOE se reunió ayer con el sindicato CSIF.

El PSOE inició ayer con CSIF su ronda de contactos sobre la reforma del sector público, consciente de que el acuerdo con el sindicato mayoritario de funcionarios es clave para lavar la imagen de una reordenación impuesta que tiene en pie de guerra a los trabajadores de la administración. Y CSIF insistió en que su punto de partida es la derogación del actual decreto en vigor y eludió poner fin a las movilizaciones, pero mostró su disposición a participar, en el trámite parlamentario del texto como proyecto de ley, en un "diálogo que ahora nos está ofreciendo el PSOE y que el Gobierno socialista no nos lo ha ofrecido con anterioridad", destacó su presidente Rafael Hurtado.


Ambos escenificaron ayer su disposición a hablar pero ni uno ni otro desvelaron sus líneas rojas para alcanzar un acuerdo sobre una norma que la Junta aprobó por decreto-ley en julio, rectificó en noviembre tras un pacto con UGT y CCOO y finalmente accedió a tramitar como proyecto de ley y ralentizar mientras su desarrollo, aunque ayer los propios sindicatos de clase e IU le exigieron la paralización total.


La reforma -que suprime 111 empresas públicas mediante su fusión o absorción en 14 nuevas agencias y afecta a unos 3.000 funcionarios y laborales de la Junta y 20.000 trabajadores externos-, acaba de iniciar su camino en la Cámara y las reuniones entre los grupos parlamentarios y los sindicatos son continuas. Mientras el PSOE se reunía con CSIF (que el miércoles ya estuvo con IU y PP), UGT y CCOO lo hacían con IU (que el martes hablaron con el PP).


El mensaje común es aprovechar el trámite parlamentario para mejorar la norma y sacarla con el mayor consenso posible, pues todos critican que se aprobara por decreto-ley y el propio Gobierno ha reconocido errores de forma. El presidente, José Antonio Griñán, ha encargado al grupo socialista -con Mario Jiménez, José Caballos y Susana Díaz al frente-, que encaucen un diálogo enconado con la anterior interlocutora, la consejera de Hacienda, Carmen Martínez Aguayo. Si Aguayo se refirió en varias ocasiones a las "posiciones numantinas" de los sindicatos minoritarios cerrados al diálogo y atribuyó las masivas movilizaciones de funcionarios a una manipulación política, ayer Jiménez no paró de elogiar a CSIF como "representante muy cualificado de los trabajadores públicos" que "tiene que ser un interlocutor preferente", de ahí que se haya reunido con ellos primero -tras un intento frustrado la semana pasada- aunque convocará también a UGT, CCOO, Safja y Ustea.


De momento, el PSOE se compromete a dar voz a CSIF y "a recoger las propuestas que haga intentando incorporarlas en la medida en que puedan contribuir a mejorar el texto" y CSIF garantiza participar en la negociación, sin renunciar a pedir la derogación ni a mantener el frente judicial y las protestas contra el decreto que hoy por hoy está en vigor.


En cuanto a la reunión de los líderes de UGT y CCOO, Manuel Pastrana y Francisco Carbonero respectivamente, con el coordinador regional de IU, Diego Valderas, coincidieron en pedir al Gobierno que hasta que termine el trámite parlamentario "por coherencia" se paralice el desarrollo del decreto en vigor. El compromiso de Griñán de no tomar decisiones sobre el sector público que empañen el diálogo es para IU y ambos sindicatos "poco claro" y "titubeante". Por ello, tanto Carbonero como Valderas exigieron que se posponga la creación de las nuevas agencias, que según el decreto en vigor estarán operativas el 1 de enero, y sus Estatutos -presentados ya a los sindicatos en Mesa Sectorial-.


UGT y CCOO rechazaron el decreto inicial pero alcanzaron un acuerdo con la Junta para modificarlo, si bien ayer señalaron que hay aspectos de ese acuerdo que no están reflejados en el texto reformado. Aspiran a que sean introducidos por la vía de las enmiendas al proyecto de ley, como definir que exista un convenio marco básico para todas las agencias que regule unas condiciones homogéneas para todos los trabajadores no funcionarios ni laborales, al margen de que las cuestiones específicas de cada ente se marquen en convenios propios.


IU dejó claro que se esforzará por el acuerdo con el PSOE porque aunque hay cosas que está haciendo la Junta que no le gustan, su modelo de sector público "y el del PP no tienen nada que ver". Los sindicatos también dejaron claro que su mayor sinergia es con IU.

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