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El PSOE busca 19.000 votos más y nueve diputados

Uno de los ejes de la campaña será atacar a Upyd para reducir sus 58.000 votos y que el escaño que ahora podrían tener pase al PSOE

el 04 mar 2012 / 19:49 h.

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El PSOE durante la presentación de su candidatura por Sevilla al Parlamento andaluz.
Objetivo primero: recuperar 19.000 votos repartidos por veinte municipios de electores que confiaron en el PSOE antes de las locales de 2011 y que bien han dejado de votar, bien han cambiado de partido. Objetivo segundo: arañar 8.000 de los 58.000 votos de Upyd de forma que pierda el escaño y que éste pase a ser socialista. Objetivo tercero, casi inalcanzable: rebasar los 490.000 votos en la provincia restándole 15.000 sufragios que logró el PP de un trasvase directo y 10.000 a Upyd. Objetivo cuarto, el más difícil todavía: sacar 89.000 votos más que el 20-N y que el PSOE sea la fuerza más votada en Andalucía. Éstos son los puntos de partida de una campaña electoral del PSOE de Sevilla que, tras los últimos resultados electorales y la convulsa situación interna, parte con una mayor dosis de realismo que en los comicios anteriores. Igualar el resultado de 2008, 11 diputados y 586.000 votos se da por imposible. Así que el punto de partida no se fija en la situación de hace cuatro años, sino en la línea que marcan los últimos resultados y los sondeos internos y externos. Y éstos dejan a los socialistas con una horquilla de entre siete y ocho diputados en Sevilla, casi a la par que el PP y con Upyd e IU con sitio en el Parlamento andaluz. De producirse este resultado, Sevilla daría la mayoría absoluta a Javier Arenas. Para evitarlo, el PSOE tiene que lograr al menos el noveno diputado en la provincia, dos menos que en 2008, y alcanzar los 460.000 votos -100.000 menos que hace cuatro años-. Si el resto de provincias siguen la línea de los sondeos, esto podría bastar para evitar que el PP gobierne en solitario.


¿Y eso cómo se hace? Calculadora en mano. La primera vía pasa por, siguiendo la misma estrategia de trabajo calle a calle de las generales, pasar de los 441.000 votos de las últimos comicios a 460.000. 19.000 más, de los que 7.064 estarían en la capital -principalmente en Cerro-Amate, Este y Miraflores-, donde se aspira a 147.000 votos aunque esto suponga volver a perder con el PP que rebasa los 166.000. El resto los tendrían que asumir municipios como Alcalá o Dos Hermanas. Son 19.000 personas que han votado al PSOE pero que se han distanciado de él, y a las que se quiere recuperar mediante las dos grandes armas que ha proporcionado el Gobierno central del PP a los socialistas: la reforma laboral, y un cierto "descrédito" por el incumplimiento de las promesas realizadas a nivel estatal y municipal, con el gobierno de Juan Ignacio Zoido en la capital. La línea de trabajo es clara: campaña cercana, pocos grandes actos, puerta a puerta, visitas contadas de los dirigentes federales del partido y, sobre todo, mensajes directos que se empezarán a materializar esta semana: actos enarbolando la bandera de la igualdad de género frente al PP con el 8 de marzo como escenario de fondo y un liderazgo en las movilizaciones sindicales contra la reforma laboral -esta semana habrá otra cita con sindicatos-.

Pero no basta con recuperar al votante socialista. La segunda línea de actuación pasa por apuntar directamente al electorado de Upyd. Las 58.000 personas que dieron su voto a Rosa Díez el 20-N. El PSOE cuenta con una caída natural de este votante al ser una formación personalista con un discurso de ámbito nacional y confía en poder recuperarle 8.000 votos, la mayor parte de ellos en la capital. Lo suficiente para que no llegara al 3% mínimo y, por tanto, el escaño pasara al PSOE. Esta vez no habrá llamadas al voto útil para evitar el trasvase con IU, ahora el centro de atención será Upyd. "Es una formación que no cree en el estado de las autonomías, ni en Andalucía y que tiene un mensaje sin fondo. Es un voto para un pacto con el PP", llegan a argumentar desde el equipo de campaña que en la capital coordina Juan Espadas.

Hasta aquí lo posible. Perder y gobernar. Dejarse 100.000 votos en el camino, pero sacar más diputados que el PP. Pero lo casi imposible también está planteado. El tercer objetivo de la campaña en Sevilla pasa por alcanzar 52.000 votos más que el 20-N -19.000 en la capital-, de los que 15.000 vendrían del PP y 10.000 de Upyd, una cifra que daría el décimo diputado al PSOE. Y la cuarta meta se fija en llegar a 89.000 votos más y recuperarle 44.000 al PP. Dicen las calculadoras que estos dos escenarios son posibles. Pero dependen de factores tan poco probables, como que haya ya miles de arrepentidos del PP que provoquen que los populares caigan por debajo de los 409.547 votos del 20-N; o que ni los ERE ni el paro ni 30 años de gobierno, ni las crisis internas supongan desgaste alguno. De ahí que las calculadoras se hayan reajustado en busca de lo alcanzable. Y de ahí que la pelea que el PSOE empieza esta semana sea sobre todo un sprint por lograr el noveno diputado. Por volver, parafraseando al expresidente de los socialistas sevillanos, Fernando Rodríguez Villalobos, a "salvar los muebles en la provincia".

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