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El PSOE recuperaría 56 municipios con la elección directa de alcalde y el PP 31

La Junta acusa al Gobierno de cambiar las reglas del juego por temor a perder sus mayorías absolutas y a los pactos de izquierda que le robarían alcaldías en 2015

el 07 jul 2014 / 10:15 h.

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SUSANA DÍAZ EN MÁLAGA«La elección directa de los alcaldes supone una transformación profunda de los ayuntamientos, una apuesta por la estabilidad y, sin duda, refuerza la figura de los alcaldes de forma clara. No hay interés electoral detrás dado que en unos sitios gobernamos y en otros no». La propuesta del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de modificar la Ley Electoral para permitir que los alcaldes sean elegidos directamente por los votantes, y no por los concejales, ha crispado al PSOE-A y al Gobierno andaluz, que enseguida rechazaron la medida y acusaron a Rajoy de tacticismo electoral. Los socialistas creen que el presidente quiere precipitar un cambio de las reglas del juego electoral a menos de un año de las municipales, porque prevé un desplome de votos similar al que el PP ha sufrido en las europeas del 25 de mayo. Y si los populares pierden la mayoría absoluta en los municipios que ahora gobiernan (176 en Andalucía), los pactos postelectorales de los partidos de izquierda podrían barrer a la derecha de cientos de ayuntamientos, incluido Sevilla, Jaén, Huelva, Málaga y Córdoba, según cálculos de PSOE e IU. El caso es que la frase entrecomillada que encabeza este reportaje no es reciente ni pertenece a Rajoy, sino a un socialista. El que fuera secretario federal de Política Municipal del PSOE, el ya fallecido Alfonso Perales, presentó en 1998 un informe de su partido (La Estructura del Estado), que incluía la propuesta de una reforma electoral para introducir la elección de alcaldes por sufragio directo de los ciudadanos. Una de las corrientes del PSOE, Izquierda Socialista, aún la defiende y fue presentada en su programa marco de 2011. El candidato a la secretaría general del partido José Antonio Pérez Tapias, es miembro de esta corriente. La fórmula de los socialistas copiaba el modelo italiano: el regidor sería elegido en una urna (el candidato con mayoría simple se garantizaba la Alcaldía), y la representación de los partidos en otra. El PSOE defendía que así «el alcalde se aseguraba una mayoría que permitía sacar adelante los asuntos importantes de la ciudad, que no hubiera mociones de censura y que se redujera el transfugismo». «Esto es una demanda de la opinión pública y un salto cualitativo en la democratización de los ayuntamientos», decía Perales. CLAUSURA DE LA CONVENCIÓN DE CANDIDATOS MUNICIPALES DEL PP DE GRANADADieciséis años después, las tornas se han invertido. La propuesta de «regeneración democrática» de Rajoy (aún por definir) transformaría significativamente el mapa del municipalismo andaluz. En Andalucía, donde el PP es el partido más votado, la fuerza de los populares se asienta en los 267 ayuntamientos que gobiernan. Tienen las alcaldías de todas las capitales de provincia, 22 de las 25 ciudades de más de 50.000 habitantes, y en el cómputo global, representan al 65% de la población andaluza desde los consistorios. En las elecciones locales de 2011, los populares ganaron con mayoría relativa en 70 municipios, de los que a día de hoy sólo gobiernan 31 (el resto quedó en manos de una coalición entre la segunda y tercera fuerza más votada). En teoría, la propuesta de Rajoy permitiría al PP recuperar esas 31 alcaldías si se repitieran los resultados de 2011. Pero la preocupación de Rajoy, según los socialistas, no está en los municipios que perdieron sino en los que pueden perder si los resultados de las europeas se extrapolan a las próximas municipales. En caso de que el PP pierda la mayoría absoluta, cinco de las ocho capitales (ahora en manos de los populares) pasarían a estar gobernadas por una coalición de izquierdas. La reforma que plantea Rajoy –que gobierne la lista más votada– al menos salvaría las alcaldías de Sevilla, Málaga y Huelva, afirman fuentes del PP-A. La secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, aseguró ayer en un acto en Málaga que le produce «tristeza que un presidente del Gobierno se dedique a trampear con leyes por intereses electorales, ahora que hay un drama de desapego y desconfianza de los ciudadanos en la política». Desde Granada, el presidente del PP-A, Juan Manuel Moreno, invitó a PSOE e IU a sumarse a la propuesta de Rajoy, y valoró que la izquierda «teme el cambio electoral porque saben que sólo pueden gobernar en los despachos cuando nosotros lo hacemos en las urnas». Claves. Con todo, la elección directa de alcaldes tendría un efecto similar en los socialistas. Estos gobiernan 374 municipios (casi todos de menos de 20.000 habitantes), 273 con mayoría absoluta, 37 vía pactos con otras fuerzas (sobre todo IU), en 64 ayuntamientos gobiernan en minoría, y en otros 56 fueron la lista más votada, pero los pactos postelectorales del resto de partidos les arrebataron las alcaldías, igual que le ocurrió a los populares en 31 poblaciones. En 16 pueblos hay alianzas PP-IU, bien con pactos de gobierno bien con acuerdos de investidura. Las direcciones de PSOE e IU habían optado por no repetir los acuerdos globales de 2007 y 2003, y confiarse al criterio de las organizaciones locales. Los resultados de las elecciones europeas han sido nefastos a partes iguales para populares y socialistas. Juntos perdieron 600.000 papeletas en Andalucía, mientras otros grupos de izquierda han irrumpido y amenazan con consolidarse como alternativa: IU, el socio de Gobierno, casi triplicó sus apoyos, y es previsible el aterrizaje inminente de Podemos, que aún no se ha conformado como partido andaluz. La izquierda está más fragmentada que antes, «pero sigue siendo izquierda», dicen los socialistas, seguros de que la aritmética postelectoral les será siempre más favorable a ellos que a la derecha. «Con el PP no va a pactar nadie, en todo caso UPyD, pero esta formación aún no se ha hecho fuerte en ningún municipio», aseguran. Lo que podría fallar de ese análisis, advierten desde la dirección de IU, es que la entrada de Podemos también puede desplazar al PSOE, al que el partido de Pablo Iglesias le ha robado más votos que a los comunistas. Tanto Podemos como IU basaron su campaña a las europeas en equiparar al PP con el PSOE, denunciando que «no son iguales pero hacen lo mismo». Antes de que las europeas confirmasen un cambio de ciclo político, una desafección pronunciada de la ciudadanía hacia los grandes partidos, y una nueva forma de hacer política en la calle, en las plazas, en las movilizaciones y mareas empujadas por el descontento, los socios de Gobierno, PSOE e IU, habían mantenido varias reuniones de alto nivel para confeccionar un nuevo mapa del municipalismo andaluz, señalando en rojo aquellos municipios y ciudades donde la previsible pérdida de apoyos del PP podría propiciar un pacto de izquierdas. La estrategia de los socios pasaba por un pacto de no agresión antes y durante la campaña de las municipales de 2015 en las poblaciones donde las perspectivas de crecimiento fueran buenas para los dos, y así evitarían dañar la posibilidad de formar un Gobierno de coalición, desplazando a la lista más votada (PP). «El objetivo común es quitarle alcaldías al PP y confeccionar nuevos gobiernos de progreso», explica un miembro de la ejecutiva de IU. Entre los bastiones más importantes, las ciudades de Sevilla, Córdoba y Jaén. Esa estrategia quedaría cortocircuitada con la elección directa de alcalde, propuesta por Rajoy. Pero es que, a día de hoy, esa estrategia es más compleja que antes de las europeas. Si se extrapolan los datos del 25 de mayo a las municipales, habrá más actores en el tablero y las combinaciones de pactos postelectorales irán más allá del vínculo PSOE-IU. Por eso ahora la clave que manejan los partidos de izquierda, tanto socialistas como comunistas, es la de tejer «convergencias y alianzas» con esas nuevas fuerzas políticas que están llamando a la puerta del sistema. El nerviosismo de los partidos tradicionales es evidente, no sólo por la decisión de Rajoy de cerrar el paso a los pactos de coalición a pocos meses de las municipales. IU quiere sentarse a hablar con algún portavoz de Podemos en Andalucía, sobre todo en ciertas capitales, pero la plataforma de Pablo Iglesias aún no tiene representantes visibles en esta región. «El organigrama de Podemos no es piramidal, no hay cargos intermedios. Están las caras visibles arriba del todo y luego las bases. No nos queda más remedio que esperar», se queja un dirigente de IU.

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