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El PSOE se juega "la sucesión" en los barrios de Sevilla

Chacón, que inicia el desembarco socialista, recibe un simbólico apoyo de Griñán, en un acto de reconciliación con Alcosa, un feudo socialista.

el 11 may 2011 / 22:03 h.

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Sin conseguir un lleno total, Alcosa respondió al acto organizado por el PSOE con Carme Chacón al que acudieron sus principales dirigentes, entre ellos, el presidente de la Junta, José Antonio Griñán.

 

Con la maquinaria en marcha y con un ambiente de optimismo difícilmente previsible hace un mes, el PSOE inicia ya su desembarco preelectoral en una ciudad clave para los comicios del 22 de mayo, para las autonómicas y generales de 2012 y, en consecuencia, para las sucesiones en el partido -Monteseirín en Sevilla, Chaves en Andalucía y Zapatero en España-. Un despliegue trazado sobre el mapa de los feudos socialistas de la ciudad con los que el partido debe reconciliarse después de un fuerte desgaste y que inició ayer la ministra de Defensa y una de las posibles aspirantes a la dirección federal del partido, Carme Chacón. Le seguirán, si se cumplen los objetivos, José Luis Rodríguez Zapatero -en Miraflores-, Alfonso Guerra, José Bono, Felipe González e incluso Alfredo Pérez Rubalcaba, que podría repetir después de su visita en preferia.

A Chacón le tocó ayer llenar la plaza Padre Castro del Parque Alcosa, un feudo socialista afectado por la crisis y por algunos errores de gestión, que ayer dio muestras de apoyo -sin ser un éxito total de participación la asistencia fue más que aceptable- al partido que ha sustentado durante años. Entre alusiones a Felipe González y críticas a los intentos de Mariano Rajoy de incluir la política antiterrorista en la campaña, al discurso económico del PP y al "eterno candidato" Javier Arenas, la ministra hizo una vehemente defensa de Juan Espadas como "el alcalde de todos los barrios" y se lanzó contra Juan Ignacio Zoido: "Le veo el currículum y encuentro que fue delegado del Gobierno con Aznar, en el momento con menos policías por habitante de Andalucía (...) Resulta que como le dijeron que las siglas del PP no funcionaban, las escondió y dijo que no tenía ideología. No tiene propuestas, sólo dice que no a todo, se hace una foto y se va corriendo a Madrid. ¿De quién podía ser idea nombrarle? Pues de Mariano Rajoy, incapaz ni siquiera de leerse un currículum que da trabajo".

Pero al margen de Sevilla y eludiendo una de las consignas de los socialistas en esta campaña -no convertir los comicios en otra cosa que la elección de un alcalde-, Chacón, que rescató sus orígenes andaluces, hizo una airada defensa de la gestión socialista en Andalucía y especialmente de la figura del secretario general de la federación socialista más importante, José Antonio Griñán: "Es uno de los dirigentes más solventes que conozco y de los más honestos que he conocido en mi vida. Gracias por devolver la credibilidad en la política, y por el trabajo que haces en Andalucía mientras el PP se dedica a arrastrar su imagen en Madrid (...). El 22 hay que preguntarse qué era Andalucía antes de Chaves y Griñán porque lo que se ha conseguido se puede poner en riesgo".

Y Griñán, estuviera o no en el guión, recogió el guante: "Escuchando a Carme, pienso que la sucesión siempre está asegurada, que los que vienen detrás de nosotros tienen el mismo espíritu y el mismo talante que nosotros. Hay que agradecer a Carme que siempre ha querido a Andalucía". A la espera de lo que ocurra si Rubalcaba llega a Sevilla como está previsto, la simbólica frase -y nada es casual en el proceso interno que se abre en el PSOE- revela lo que hay en juego en Sevilla y en Andalucía el 22-M.

De ahí el despliegue con un candidato más arropado de lo que nunca estuvo su predecesor -un nombre casi tabú en esta campaña-, que ve cómo los barrios empiezan a responder, cómo la movilización empieza a percibirse y cómo el PP ha encarado la campaña con mucha menos seguridad de la prevista: "Tenemos que ejercer nuestro derecho al voto, ya está bien de que nos digan que los socialistas no merecemos estar en el gobierno. Hay que callarle la boca a la derecha de la ciudad de una vez. Tenemos que darle una lección de democracia (...). Llevan días nerviosos porque hace unas semanas pensaban que no hacía falta ni convocar elecciones, pero la última encuesta les dio la mala noticia. Hay partido".

Ésa es precisamente el discurso de los dos nuevos mensajes electorales difundidos por los socialistas: Espadas se mete en los zapatos de los ciudadanos -un lema repetido por José Antonio Griñán y por Carme Chacón- y les invita a no dejar sus propuestas en casa y llevarlas a las urnas. El propio candidato los presentó ayer. Optimista, como las direcciones provincial y regional del partido, que perciben que van sumando votos día a día. Que acarician la Alcaldía. Y todos buscando gestos positivos que se puedan poner en contraste con el "vídeo de los zombies de Zoido ", hecho famoso por Alfonso Guerra por dibujar una Sevilla oscura. Un mensaje que encaja con el lanzado por Griñán: "Los sevillanos no se merecen este espectáculo de la derecha. Sevilla es de todos, y no de quienes se creen sumos pontífices del sevillitismo".

Pero aunque el giro en las bases y dirigentes socialistas es más que perceptible, no todo es cohesión y paz. Los eventuales de Tussam -de los que la empresa prescindió y que llevan meses de protestas- mostraron ayer que no van a frenar sus movilizaciones y que, como ayer en Alcosa, están dispuestos a inundar cualquier acto con gritos de "¡fuera, fuera!" pese a los intentos de calmarlos de los dirigentes socialistas. Y en un barrio como Bellavista la situación de la agrupación dista mucho de ser la adecuada para una campaña electoral. Tras el pinchazo de los actos de Espadas el miércoles -planteados sin demasiado consenso con la agrupación- la dirección se ha lanzado a organizar su propio acto, incluso sin Espadas, en una demostración interna de fuerza. A esto se añade que un miembro de su ejecutiva, el presidente de la asociación Bellavista amaga con iniciar movilizaciones contra el PSOE en plena campaña, con okupar un local municipal y con declarar "persona non grata" al número cinco de la lista, Alberto Moriña. La agrupación y esta entidad en muchos casos son una. El PSOE puede acabar protestando contra el PSOE en Bellavista a unos días del 22-M.

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